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Archivos Mensuales: mayo 2015

Cráneo #25: Azael Alvarez

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Azael Alvarez (Guayaquil, Ecuador, 1993)

Co-fundador de la editorial alternativa Dadaif[cartonera]. Colaborador en El Último Jueves, colectivo de acción literaria. Textos suyos aparecen en “Cerrado por reparaciones” (Antología del taller de creación y vanguardias literarias. Dadaif [cartonera], 2012). En “Desembarco poético Pleamar 1” (Casa de las iguanas, 2012).

 

La gente herida interpreta las palabras

que escucha a través del prisma de su dolor.

 

 

In progress

(Léase como locomotora sin freno)

Me gustaría extrañarte tanto como los extraño a ellos

ya me vi gamera leí sobre el rococó estreché la mano del rey camarón y me tomé una foto con daniel vinueza ya chupé afueriva y vomité en los cañones ya me vestí de cuadros y salí con gorditos me vestí de mujer y tomé pedrito y ya mezclé la biela con todo lo que pude ya te topé en la calle y te saludé en las peñas ya me vi memento y ya sé de drogas me metí poppers en un motel con un doctor de cuarenta y ocho años vi a un man prender un maduro en krugger y reconozco el olor de la triki ya probé los ácidos y puedo nombrar diez tipos de marihuana –también fumarlas- ya paseé por quito y vacilé con más de tres maricones en una fiesta ya tuve miedo en un rave y hablé en san pedro  ya estuve en la católica y me cambié a un instituto estatal ya me reí de la tv y me arrimé a huilo me fui de quito pisé el cajas escuché ayahuasca en vivo volé por bucay y no me cuidé en salinas ya dibujé naïf y me estudié el dadá publiqué en una antología y escribí un diario me lloré a otros tipos y me coquetearon muchas chicas besé al cronopio y odié a al antropólogo marica me vacilé a alexander y me piqué por un manaba rico janio me rechazó y me mamé a nelson compré en el coleccionista y me tripeé el edoc olvidé a leidi gaga y escuché darc sait of de mun entero ya estuve en una marcha tengo mi cuarto sé hacer reír a extraños digo los y las siempre que doy mi opinión vi una película de Björk y bailé salsa conocí fotógrafos y escritores ya estuve en una murga  abusé de mi cuerpo y tomé agua al día siguiente desayuné frío y estuve solo me rompieron los sueños los paradigmas la nariz y el orto ya soy grande

(Para)

Deseo tanto y tú sigues de pie, como un obelisco negro sobre mi frente, recordándome que soy producto de las malas decisiones de alguien. Es la una y ochenta y ocho a eme y te extraño, como se extraña a la primera madre, la que no rechaza.

Guayaquil 7/6/13

 

 

 

Japi berdey

En el décimo día de Agosto desperté sacudido por un sismo de 8.8, cuyo epicentro fue el 2011. Debe haber una fuerza cósmica enorme detrás de quien sueña con alguien que lleva años muerto o fuera de su vida, que al final es lo mismo.

Escribo esto a las cuatro y treinta y seis de agosto de 2014. O del 2012. Realmente ya no me agarro de horas o fechas.

Me parece extrañísimo que yo siga teniendo que estrujarme contra gente que huele exactamente igual a ti en el transporte público. Que cada vez que hago un nuevo amigo y me agregan al feibú, te tenemos como amigo en común. Como una corona de hielo puesta sobre mi cabeza por un dioshombreosonerviosodefrentenorme. Que todos los buses que cojo pasan siempre, al menos, por un lugar en el que caminé contigo.

Quizás es mi obsesivo-compulso ideal de encontrar coincidencias hasta en la etiqueta del champú. Quizás sufro de eso que padece mi mejor amiga. Lo de encontrar conexiones que no existen, ver en elementos sin sentido un orden que no es.

De pronto es que llevo años cogiendo los mismos putos buses y que sigo viendo sitios en los que estuvimos porque nos caminamos toda la puta ciudad, porque estábamos tan putamente chiros. Caminamos tanto porque esta ciudad es tan chiquita, y más cuando se la pone al lado de una pesadilla tan grande como volver a verte. Pesadilla que se ve chiquita al lado de una pesadilla más enorme, como sería no volver a verte. Pesadillas de gigantes azules en un planeta salvaje, ciudades minúsculas como camafeos en los que se guarda la fotografía de una hormiga bebé. Enanísima, como este puerco pueblo en el que todos nos conocemos y todos nos hemos culeado entre todos. Por eso todos nos hemos visto y nos tenemos en el feibú. Por eso te tenemos todos agregado. Porque nos hemos puesto a beber licor barato juntos y nos hemos bebido el semén y otros fluidos de los demás.

Porque hemos charlado sobre poesía después de mandarnos profundos y malévolos tragos; de alcohol, no de semén. Bueno, también. O no.

De pronto, Guayakil es una mota de polvo sobre la esquina de un copo de nieve con enanisno, un pañuelo embarrado con los mocos de la oligarquía y el sudor de los comerciantes.

Un pañuelo en el que todos los maricones hemos coqueteado con esos maricones que están en una relación con otros. Esos otros del clóset, obviamente. Y esos maricones de pluma o de clóset que viajan en los mismos putos buses desde hace 3 años usan tu perfume. Quizás usabas un perfume tan barato, pero tan barato que todo Guayakil lo puede comprar, ke todo Guayaquil lo compró. Seguro era de esos que se venden en los catálogos de Yanbal y que para el día del Padre se ponen a mitad de precio. Por eso me veo obligado a olerte cada mañana mientras viajo al instituto o cada tarde mientras me dirijo a la casa de un maricón que no huele a ti y no te tiene como amigo en feibu para tener sexo, más que por cariño, por necesidad.

 

 

Mi dios tiene cabeza de gorila

Terminé convirtiéndome, en efecto, en el rostro de mi amado. Soy mi amor platónico.

El cuerpo se estira y recoge, luego de despertar. Cepillo mis dientes y cuatrocientos escalofríos se deslizan por mi espalda, como pingüinos en celo. Mis tetillas se enfrían al margen de una foto de perfil bien elegida.

Soy guapa. Soy rica. Soy de la clase alta, sin sitio.

Act Pero vuela
Vers Dale 😉

Suceden tres preguntas fundamentales en cerca de cuarenta y siete mensajes

 

Dos pedazos de sanduche de huevo caen casi sin ser masticados por ese museo de gritos que tengo por garganta. Mojo las ganas en café. The History Channel en mi sangre y Animal Planet en mis bóxers de banda apretada. Qué antinatural he sentido siempre la ropa. Como un montón de sogas minúsculas que sólo privan de sol a partes tan bellas del cuerpo. Ocultan de la luz el simio que fui de niño.

Un whatsapaso y se me rompió la servilleta con la que estaba sosteniendo mis nervios. Llaves nerviosas y tu sonrisa de burro cómico que, al parecer, recuerdo bien-tan-bien como todos los culos que me aventé pensando en tenerte comprándome un helado.

Entre monosílabos reconozco un código. Es la clave para entrar a tu carne. La tinta en tus manos aún es visible. Acabas de soltar el celular y SEXO EXPRÉS está escrito en toda tu frentesota.

Mordida calenturienta y beso de diecisiete años de edad. ¡Sí, desnudo yo, como tiene que ser! ¡Desnudo, como los primeros humanos!

Lenguetazos barren mis cicatrices. Y las bacterias en su saliva sanan como sal.

<-SOY TÚ SOMOS YO ERES ELLOS->

FINALMENTE SOY TUYO

Y te entregaría el chiquito como Abraham ofreciendo a su hijo, como Ofelia ofreciendo sus mamas; si no tuviera la mesiánica intención de penetrarte

Y NO

Estamos en una relación de cuatro patas de araña. Escribimos esto en espera de que mi mano se vuelva espada y divida la sangre.

Es tarde

Somos pecado

Somos mi asco

Tú también resultaste ser una comadreja puta

 

Me retuerzo, sobre la cama de mi infancia. Al calor de tu garganta, todo el vacío entre mis átomos se encoge. Me contraigo. Por unos segundos soy ese cubo de azúcar infinito. Soy siete billones de cuerpos en un protón.

Kilómetros de versos

Docenas de víctimas

Y en una sola venida botar todos esos años de malestar.

 

 

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Cráneo #24: Alejandro Rodríguez Morales

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Alejandro Rodríguez Morales (Caracas, Venezuela, 1980) 

Es autor de los libros de poemas ”Te habías secado el pelo y empezó a llover” (Editorial Luhu, 2014) y ”Oración errante” (Ediciones Publicarte, 2013) y del chapbook ”Las ventajas de ser un fantasma” (El Sótano del Cielo Ediciones, 2013). Ganador del I Concurso de Aproximación al Haikú organizado por la Revista de Literatura Círculo de Poesía (2013). Sus poemas han aparecido en diferentes publicaciones y antologías, entre ellos la revista literaria “The Hoot and Hare Review” No. 2 (2013), el “International Who’s Who in Poetry 2012”, la Revista de la Fundación Cultural Villa Zoila; y la antología “La Voz de la Ciudad” (Ediciones Publicarte, 2012). En Internet ha publicado poemas y traducciones en Círculo de Poesía, Revista Letralia, Los Poetas del Cinco, Mala Digestión fanzine y Guayoyo en Letras. Ha participado en diversos recitales y eventos poéticos. Disfruta utilizar las redes sociales y escribe con regularidad en su blog, en el que también ha publicado algunas traducciones del inglés y el alemán al español.

@ajrodriguezm1

http://depositodeobjetosperdidos.wordpress.com

 


 

 

 

 

LAS RESPUESTAS ESTÁN EN GOOGLE

Google puede darte las respuestas
a casi cualquier pregunta que le hagas,
puede hacerlo con miles de palabras
pero también con miles de imágenes
procurando de esa forma
no dejar lugar a las dudas,
Google puede aclarártelas casi todas.
El problema es que no son las respuestas
sino la voluntad
de hacer algo con ellas
lo que cuenta.
A Google le resulta imposible
que le hagas caso a lo que te dice
si definitivamente no quieres hacerlo.

 

 

 

 

EL POEMA A TU LADO

Buscas el poema
y solamente después de un tiempo
te percatas
que ha estado al lado tuyo
incluso desde antes
de que iniciaras la búsqueda,
que a pesar de ello
tu mirada simplemente lo omitía,
no se trata de desprecio
sino de descuido,
aún así sus letras
reciben dóciles
el movimiento de tu mano
que las coloca en la página
para que no vuelvas a perderlas de vista.

 

 

 

 

UNA MUJER, UN RELÁMPAGO

A pesar de la rapidez
con que se mueven los párpados
no pudo cerrarlos a tiempo,
no tuvo tampoco oportunidad
de voltear el rostro
y todo ocurrió en fracciones de segundo,
su mirada lo fulminó
de manera instantánea
y fue demasiado tarde
para que sus ojos tristes
no quedaran encandilados,
había sido completamente inevitable,
había entrado en el acto en su alma
y su luz enceguecedora
ya lo había deslumbrado,
se dio cuenta solamente después
que el nombre de aquella mujer
estaba escrito con las mismas letras
que el relámpago
Luego del encuentro ineludible
habitó en él una tormenta
pero también comenzó a sentir
que su corazón latía,
que sus impulsos eléctricos
eran los que permitían
que siguiera vivo.

 

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Cráneo #23: Kevin Castro

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Kevin Castro (Lima, Perú, 1993)

 

Publicó el libro de poesía Los tiempos jurásicos (C.A.C.A. Editores, Lima, 2013; 89plus y LUMA Foundation, Zurich, Suiza, 2014). Es editor de la revista Mutantres y C.A.C.A. Editores. Integra la antología 1.000 millones. Poesía en lengua española del siglo XXI, publicada por EMR, CCPE/AECID y Espacio Santafesino para este Festival.

 


 

Poema de mierda mmvii

tengo agua dentro de mi cuerpo
como un cactus
pero no soy un cactus
sabes
veo indígenas diminutos bailar bravísimos sobre tu cabeza
te despeinan
querida
nos da el sol en las caras
y tú me miras como si yo fuera un cactus
te amo con tus indígenas pequeños
quiero decirte
cosas
bañarme contigo
en las cascadas de san jerónimo
tocar tu pelo
y no te digo nada
no te quedarás conmigo
miro tus lentes de sol
tus lunares
tus ojeras por no dormir
miras videos de coldplay en youtube
querida
y yo como tierra todos los días
y tomo una sopa horrible
y quiero que me mandes un sms
porque estaré enfermo mañana
te amo con las piernas
para correr detrás de ti
en los días
en las noches
en las tardes también
pero tengo agua dentro de mi cuerpo
y me evaporo escuchando fix you de coldplay
y desaparezco entre las nubes de mierda
a las que nunca miras

A pesar de los intentos desesperados de la ciencia nadie puede ser un personaje de sci-fi

te he visto
sobre un edificio rosa pastel
arrojando cosas que se quedan suspendidas a centímetros del suelo
tú no me has visto
eres también algo que me gustaría arrojar desde un edificio verde
mirar
cómo tu cuerpo se estrella contra el pavimento
bajar las escaleras
y curar tus heridas
jurarte que no
que no ha sido mi intención que esto tenga que dolerte tanto
te he visto sobre el siglo xxi arrojando cosas que se quedan suspendidas
a centímetros de algo que no sé que es
pero que nace de la rabia seguramente
como todo
y todo es como decir: ‘gracias’
pero diciendo: ‘triste’
sin saber por qué realmente
debajo de todas las cosas del mundo
no sé cómo hacer para que estos lentes nuevos disparen rayos láser en lugar de bloquear rayos ultravioleta

 

 

 

Atemporal Antes eras nada

Eras la página cincuenta y dos del libro. Eras la conjugación de un día nublado.
Eras revolver el guiso con el arroz. Eras tabaco.
Olías a tabaco. Sabías a tabaco.
Eras champagne de diez soles. Eras piedra, papel y tijera.
Eras comezón en los ojos. Eras el odioso bis antes del estribillo.
Eras azúcar. Eras naranja con amarillo y blanco.
Eras manos heladas abrazado un café. Eras febrero.
Eras blues con algo de pimienta. Hoy pareces lo mismo.
Y eso me asusta.

 

 

 

Visiones / Todos los DJs comen vacas pirotécnicas
Era mil ochocientos y tantos
un hombre tocó la puerta de mi casa y me dijo que
yo sería aquél que dibujaría árboles y frutas silvestres
en tu vientre de madera Por ese entonces tú eras como una niña y yo
era como un feto de dinosaurio que te escuchaba decir que tenías frío / querías
que te muerda la nariz Las fiestas eran otras fiestas
la gente se electrocutaba con lámparas ahorradoras \ los chicos danzaban drogados
canciones celestes sobre mesas de patios azules
Era hermoso / también había cosas extrañas las torres gemelas olían a mierda
una mujer con un pájaro dentro del hijo llegó a mi casa pidiendo un plato de sopa
le preparé una sopa de fideos y mientras sorbía el caldo me dijo que
en el futuro los inviernos serían realmente fríos y que por eso debía dedicar el resto de mi vida
a ser trasquilador de ovejas (después aprendí a mirar por un telescopio y
por el huequito del picaporte cómo te bajas tus blue jeans antes de entrar a la ducha)
Eran otros tiempos \ claro
las ovejas eran de lana y los telescopios se conseguían en baratas de esquina
El sol quemaba tanto que nos escondíamos bajo las rocas como alacranes
y yo rebuscaba en los bosques de chaclacayo a ver si encontraba un río
Me mudé allí aunque tú vivías al otro lado de la galaxia y ya no alcanzaba la señal de nuestra
telefonía móvil ni habían transbordadores que llegasen a algún lado
Luego encontré el río y se lo vendí al presidente de la república a
cambio de una línea de transportes para verte tres veces a la semana
Tú tenías una gripe graciosa que te hacía estornudar cada vez que ibas a decir algo
importante / yo te preparaba té con limón y galletas con miel mientras mirabas por la TV
con pantalla LED los dibujos animados (tom alcanzaba a jerry y de un mordisco le
arrancaba la cabeza / era adorable) También jugaba a llamarte por skype
mientras tú hacías la tarea de astrofísica del excel que a mí se me hacía tan difícil y
nebulosa que como no tenía papelitos que tirarte te llamaba al skype
A veces me contestabas la llamada y me contabas cosas verdes azules fucsias y
amarillas mientras yo hacía sonidos raros como de
avestruces o cocodrilos o marmotas o pejerreyes o tapires o cangrejos o cacatúas
Luego hice una fiesta en mi casa / invité a todo aquél que llevase un ave por sombrero
era una idea estúpida aun así bailaste conmigo
(bailamos toda la noche en realidad) la canción de los viajeros que caminan por las
rieles de un tren rumbo a una ciudad de luces y colores y
marihuana y whisky con hielo & dance, dance

 
 

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