RSS

Cráneo #74: Fiorella Terrazas

13 Dic

313f4b7b-0af6-492e-91a4-2c00fb24653e

 

Fiorella Terrazas (Lima, Perú 1990) 

Escritora, diseñadora gráfica, community manager y gestora cultural. Sus poemas han sido publicados en diversas páginas web, revistas y blogs de poesía en diversos países de Sudamérica y ha participado en Festivales de Poesía a nivel nacional: “Festival de Poesía de Lima” en tres fechas, “Enero en la Palabra” en Cusco. En el “Festival Transfronterizo de Poesía Tea Party” en su cuarta fecha. Publicó la plaqueta de poesía: Dejo Cabellos en los Bares (2013) con un formato cartonero hecho a mano. Publicó el muestrario de poesía: Espino(sz)a (2015) con Mano Fantasma.

http://fiorellaterrazasespinoza.blogspot.com/

http://fioloba.tumblr.com

 


 

 

20 uñas rotas

(Poema escrito con Luz Ascárate, Lima-Perú Julio 2015)
Hoy he sido víctima de un embaucamiento crediticio sutil y directo, pero lo supero con un golpe a un nido en el viento emulando un fierrazo en la cabeza del interés
no me reprochen, no me arrepiento del abuso de comisiones,
porque gané mucho endeudándome
por un viaje donde retorné con el corazón entregado,
con la boca enjuta de tanto asombro
Y es que todo lo que se toca, mira o ama tiene un precio
¿y cómo vivir cuando el respiro cuesta?
yo felizmente embaucada no le saco crédito a la vida y mis versos gratis los entrego
tanto como mi cuerpo a quien escuche y tenga tiempo
¿Es que tú no pagas por tu tiempo? Yo a veces pago por dar.

Punto más coma menos
y en términos semejantes se expresaron los números
para todo lo demás está la asamblea electoral entre otras lindezas elitísticas
qué extraordinario ejemplo de civismo como lobos en un país lleno de caperuzas,
temores, notas oficiales, régimen, urnas fantasma, letras pequeñas, tarifario revivido y arrebatos de entusiasmo
acompañemos esto con atención desafiante ya que el antipático fierrazo a la cabeza del interés no es suficiente.

Fui víctima de un embaucamiento crediticio sutil. Un golpe al nido, al bolsillo
pero al corazón no lo golpeo ni con una escandalosa desproporción entre un algo y un tal vez.

Mi cuerpo sucumbe con gran facilidad al infeccioso desamor
y me obliga a intercambiar aliento por desavenencias: crédito hospitalario, oncológico, psiquiátrico, familiar, personal, crédito de trabajo, crédito antigripal, envidia, soledad, crédito de chamán, crédito nacional, crédito de inmigrante, crédito preferencial, crédito para viajar y para quedarse, crédito curativo, para el débil, para el loco.
De sa ve nen cias
de un mundo feliz donde te embargan el teléfono, la mañana, el desayuno ingerido.
Perdonen, perdonen ¡Déjenme pasar allí a donde me jalan las uñas,
pero de forma figurada!
Perdón mister espía, ¿Solapadamente están grabando lo que digo?
Entonces óigame
¡Qué vivan las escuelas! ¡Qué vivan los calibres!
Que me han jalado las uñas para abrir los cerrojos,
las compuertas, la clave de seguridad de la caja fuerte.
E inmediatamente enciendo mi piromanía.
No quedarán más billetes en el “desarrollo del amplio progreso social”, y
cuando ya no queden más que promesas
¿me dejarás en paz? ¿o es que mis restos deberán saldar cuentas puntualmente en ventanilla?
a mí, que sumisa y obediente aprendí a sonreírle al vigilante del banco,
a sacar tetas y culo delante de los prestamistas.
A mí, que en esta utópica desobediencia ensayo mi ceguera / me hago protagonista de una novela, donde la consciencia es el lanzallamas que firma por mí en el contrato de mis dominios, no hay distancia con las cloacas, no hay
socavo donde meterse a gritar, no hay primer ministro, no hay fuerzas del ejército, no hay capital. ¿Qué pasará si me retiro? ¿Qué destino le otorgarán a mi espinazo de valentía? ¿Cómo radicalizarán su plan estratégico? ¿Qué me queda?

Mírame la ropa rota/sucia y siente mi aliento hediondo,
mira mis manos vacías/llenas de desempleo e impureza
mira mis suelas despegadas, una herida abandonada, mendicidad, sosiego, sonrisa chueca, dientes con caries, fracaso, vacío y tripas
mi horripilancia es símbolo de mi libertad emancipada.
Yo me conjugo en un choque personal inquebrantable y le escupo a mi ex miseria señalando con el dedo a la mafia, a las infecciones solidarias.
y a las latas de leche con raja pidiendo una donación de sangre para redondear el vuelto.

 

 

 

 

 

Al hombre que es

Penetro tus-alas desanimadas en etapas, en dédalos, en capas
Háblame de tus escrituras entre cortinas magenta, de tu musa mecánica, del gusano que vive en tu ojo
Lentamente muerde tu jaula y suelta el metal, conviértelo en otra vaina destructible y estética
Háblame de tu enamoramiento de los astros / la luna abre las piernas y es 1970
¿Qué te incomoda más del puesto de periódicos, filósofo con aletas?
Será la fama o el pueblo
Será la expedición de la melancolía
Será la aspiración del polvo en las pieles de tus encuentros
Humedéceme las manos con tu llanto en tu puto viaje oncológico
Ayúdame a soportar los momentos de creatividad
Esos ratos en los que hago historia clínica escribiendo una bella espiral psíquica
Y logro la epopeya del pez y alcanzo la descolonización de América que ahora es Regiones Desunidas, atropello a los perros en la calle (que también podían tener putas) y le doy veneno a los gatos (que también podían congelar
la muerte)
Los poetas son los platos donde se sirve el veneno caliente o frio, en cantidades suficientes para el sacrificio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Zombie-land

Zombie-land es la avenida Arenales el Miércoles 26 de Agosto a las 8:30 am con olor a manzana fresca y quinua quemada.
Amigo Santiago Queirolo,
Desperté de un sueño homosexual para pimpone-arte entre los machos seres amorfos kionésicos de la Lima
En el aparcamiento de esta avenida se necesita una azafata para los trabajos más sucios en la licorería
Yo hago el trabajo de ser el maldito del valle / ¡Se necesita amor!
Y no más usufructos baratos en la niebla mal pagada, en la tinta negra que mancha una mano
Se necesita un esqueleto que danza las intermitencias del abismo, yo nada más soy un cúmulo en la mueblería de la casita del cuadro,
Allí me hallo inmóvil entre olor de pasteles finos y oleos resecos
Y también me hallo sentada en un cráter desierto, la última piedra del hormiguero,
Cruzando gritos y sensaciones con los insectos
Contando 1, 2, 3 mis bailadas en el país que no nos salva.

Amigo Santiago Queirolo, vamos a dejar de comer tierra y bautizar burdeles,
Realmente privémonos del Mexico City, de las mesas en forma de L,
Dejemos de malgastar la poesía en los callejones culturales,
soltemos las versiones simples de taxis de madrugada,
¡Ignoremos los aullidos y bienvenidas las partidas!
Yo me quemo roja en este New York andrajoso, y mis ramas desnudas, mis hojas secas, mi charco de veneno me latiguea,
Me patean en el aire, soy la farisea que bebe agua y un blues…
Santiago Queirolo este es un verano de 1950 en el techo de un hotel,
Cuando fumaba marihuana envuelta en una fotografía
Y la interrupción sadomasoquista me señala: la mente, la mano y el corazón.

 

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en diciembre 13, 2015 en Cráneos, Perú, Poetas de los 90's

 

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: