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Archivos Mensuales: febrero 2016

Cráneo #93: Irati Iturritza Errea

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Irati Iturritza Errea (Pamplona, España, 1997)

No nació de ninguna boca, a pesar de dedicarse a gestar bocas y voces que la reinventan cada día. Ha tenido la suerte de poder participar en algunos proyectos bonitos, como las antologías Orillas, Ultravioleta y Anónimos 2.3, la colección de relatos Itzulerak: barne bidaiak o el fanzine El ñu circense. Le gusta leer, escribir, quejarse y hacer galletas.



 

***

He inventado un lenguaje anterior a la náusea
y ahora digo
soy el nudo rompiéndose soy
un animal que finge estar enfermo
todos los animales
todos los enfermos
y no escribo
no tengo miedo
no recuerdo lo que no he vivido
no pienso en ninguna mano
no tengo manos
no escribo

He inventado un lenguaje anterior a mi nombre
he escrito un poema para decir manos, nudo,
náusea, animal,
enfermo
he dicho miedo miedo miedo

El miedo sólo existe si no puedo nombrarlo

***

“Hay en mí animales en bruto que se extinguen con cada explicación”

Natalia Litvinova

 

Un día decido volver a nacer de mi boca. Una vez fuera, afirmo que yo no nací de ninguna boca, pero que a veces soy un pájaro que no logra ver sus alas y otras veces un perro que ladra a escondidas y dice ser un pájaro que no logra ver sus alas. Yo no nací de ninguna boca, pero sí es cierto que alguien se revuelve aquí dentro y trata de correr en todos los sentidos al mismo tiempo. Corre hasta que mi cuerpo decide romperse en mil pedazos. Voy pegando todas las piezas y paro cuando me doy cuenta de que un cuerpo no puede decidir romperse en mil pedazos. Vuelvo a correr en todos los sentidos obligándome a mantenerme unida. Mientras corro, oigo cómo alguien dice mi nombre, pero yo no me llamo y  estoy formada por miles de manos. Las miles de manos miran las huellas que dejan mis dedos en la mesa de la cocina, siguiendo el compás de un piano que nadie toca. Pienso que no escribo un poema, sino una película de terror, pero luego lo niego: ni esto es una película de terror, ni un cuerpo puede decidir romperse en mil pedazos, ni yo nací de ninguna boca. Pero sí es cierto que hay en mí animales en bruto que se extinguen con cada explicación, y sí es cierto que a veces se atacan los unos a los otros.

Mientras ocurre la masacre, me siento en primera fila y observo. Hacia el final, mi oreja derecha, que también podría ser un ciervo llorando en mitad de la noche, se acerca y me recuerda que el ancla es un estado transitorio. Cuando todo termina, aplaudo.

Espero en la sala hasta que el espectáculo vuelve a comenzar.

***

Llenarse la boca de mar para ocultar la sal previa

Fingir que antes no dolían estos ojos
tras cada luz tras cada
imagen
inconexa
fingir que nada existía
antes del agua

Renombrar así la sed y todas las miradas

 
 

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Cráneo #92: Jorge Rengifo

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Jorge Rengifo (Lima, Perú, 1995)

Estudia Filosofía en la Universidad Mayor de San Marcos. Ha colaborado en revistas de poesía como Mutantres y Niño sobredosis. Aparece en la antología poética 90 revoluciones (Ecuador, 2015).



 

 

PUSAQ.

(Canción para Ariadna) Mi vida abre sus puertas como un circo de animales en cautiverio. Mi vida abre sus pétalos como una bombarda apocalíptica. Mi vida abre sus alas como una granada al borde del tiempo. Se desnuda frente al mar para que este cuerpo pase a decir. A escribir. Ariadna. La canción para ti. Y no vi tu rostro angustiarse por las calles de esta ciudad. Ni encontré tus huellas rodando sobre una obra de arte contemporáneo. Y no vi tus labios pronunciar como una sonaja el universo en llamas. Y nunca pensé quedarme aquí 20 años. Ni tomar tu mano en las horas más oscuras. Ni cruzar los campos para conocer tu casa. Ni ir a repartirme como obsequio 170 km al sur-este de la ciudad una noche de noviembre entre desconocidos de velas apagadas con saliva de personas ancladas al silencio que nunca te invitaron a un baile. Que nunca mataron por tu cuerpo. Ni reflejaron sus sueños en tu sonrisa. En tus ojos. En tus ojos. Ariadna. En tus ojos. Todo esto es para esas lágrimas desvergonzadas que gritan tu nombre a media noche como un océano de golondrinas. Mi pequeña. Las galaxias se amueblan en tu sonrisa. El equinoccio de los sueños amarrado a tu cuerpo desnudo. La luz de los dioses fermentada en un envase de carne. Mi vida se abre lentamente en dos como un arroyo y te escribo desde una noche estrellada. Te escribo con estas manos que nunca tocaron tus cabellos encerrados en los castillos. Te escribo como un lobo que escupe sus plumas desde un rascacielos. Te escribo como tu muerte proyectada en mí y mi muerte proyectada en la noche. Y la noche proyectada en el canto de la lluvia ácida. Yo nunca eh visto a mi generación arder en llanto lejos del cuerpo. Mi pequeña Ariadna.  Imagino nuestro primer beso como un niño que pintarrajea con crayolas las paredes de su cuarto. Imagino el amor de dos colibríes y las irresistibles ganas de hurgarse el pecho. Imagino a mis manos sosteniendo las tuyas conscientes de que sostienen algo más que un truco de magia. Imagino mi vida como una gota de tinta sobre una hoja que nunca debió ser esta. Imagino al tiempo transformándose en cuerpos de barro/ de agua/ de fuego/  de viento. Yo nunca eh visto a mi generación florecer sobre el vómito de las luces. Ariadna. Voy caminando perdidamente atado al desierto infinito. Voy caminando sobre una calle cubierta de sangre. Dices que la literatura es un asunto de vida/muerte. Un pecho desnudo como un campo de girasoles. Mi pequeña. Yo te creo. Porque mi pecho. Me ahoga. Me levanta. Me  exige a gritos demoler la ciudad. Esta ciudad que se rehúsa a ser arco iris. Que se rehúsa a recoger sus espejos. Yo nunca eh visto a mi generación salir desde el fondo como un tren de focos encendidos en la noche. Pero tu Ariadna. Sé que sueñas conmigo y por eso existo.

ISKAY.

Tengo 20 años y las mismas curiosidades de cuando tenía 10. Tengo 20 años y la inocencia misma de los 10. Mi corazón es atravesado por una lengua eléctrica que baja del cielo y me lame. Mi corazón es un laberinto y dentro de él hay una catarata y dentro de la catarata hay una niña que mira la luna como una parvada de pájaros azules. ¡Oh vida!. Yo sé que eh debido disponerme como un monje a tus pies. Yo sé que eh debido preparar mi cuerpo para ser devorado por los buitres. Yo sé que eh debido besar tu boca/mirar tus ojos / tocar tus manos. Ahora noviembre se abre humildemente entre verdores y tu piel ha adquirido un tono psicodélico (que solo es posible ver cuando uno se enamora). Pues perfecto. Estoy enamorado de ti. Te amo y te amo un trillón de veces más. Y podría ver en tus ojos las visiones más extrañas. El vuelo de mil aves  no es más hermoso que nosotros cuando vamos corriendo de la mano por el bosque cubierto de estrellas. Por ti crecí soñando que los poemas tenían pulso. Por ti crecí soñando que los pajaritos nacían del mar y que su corazón era tan inmenso como la noche misma que ahora tenemos al frente. Princesa de arena clara. Ahora que la noche se ha parado como una estatua de carne ante nosotros. Ahora que somos diminutos submarinos bajo el agua y los lobos (marinos también) desfilan dando la vuelta a nuestros cuerpos. Viajaremos hasta el sumidero de los días. Allá donde los montes son más verdes y más altos. Nuestras células se expandirán por todo el hemisferio y me dirás el código secreto con el que nos reencontraremos vida tras vida. Yo recordare tu sonrisa tecnicolor. Tú recordaras el sonido de mis pasos acercándose a lo lejos. Y a la medianoche nos volveremos fuego/constelaciones andantes. Nos reiremos de aquello que llaman tiempo. Deshojaremos sus pétalos. Armaremos un velero y surcaremos la naturaleza etérea. Conoceremos todos los signos que habitan en el éter y el aliento destructivo de la antorcha pura del sol. Conoceremos la arquitectura errante de la luna y el cielo de escamas circundantes de donde nació. Encenderemos fogatas altísimas entre los robles salvajes y los racimos de mango. Las papayas grandes y jugosas serán manantiales en verano. Aprenderemos a pararnos de puntitas para escuchar lo que dicen las estrellas. Aprenderemos a sacar nuestro amor como una bufanda para estos días de invierno. ¡Oh Pan diario de la muerte! Flor de helio que te elevas sobre los campos de alfileres. Ahora que amanece  en todo el meridiano de Greenwich y las gaviotas han comenzado su canto sideral. Viajaremos heridos de ternura. Mi vida. Te lo prometo. Ya somos dos cantándole a un cielo gris. Soñando larga y locamente.

En la orilla frente al mar.

En la orilla frente al mar.

ESQON.

Niño. Estoy segura que para cuando leas esto, ya tendré el corazón deshecho entre las estrellas.

He tenido el presentimiento de que me marcho cuando no voy a ninguna parte. He tenido el presentimiento de que no voy a ninguna parte cuando me marcho. He soñado conmigo siendo miles. He soñado conmigo siendo ninguna. Sabes. La mirada del hombre no es la única mirada viva sobre la tierra.

El universo, ese pájaro con estrellas hasta en el pico. La tristeza se abre como una flor dentro de su cráneo. La tristeza es una flor más ante el jardín de la mañana. Miro al universo-pájaro. Lo miro picotear el alpiste con la cola clavada al suelo. Miro sus plumas estrelladas y pienso que necesito escribir un poema tan largo como una escalera boreal hacia los astros.

Sé que tienes veinte años (tal vez para siempre, quién sabe), pues bienvenido seas entonces al sueño. La noche es grande. El camino es claro. He dibujado tus iniciales con las piedritas que fui tropezando. Te amo. Si pudiera decirte algo terrible, loco, desmesurado, sería este Te extraño, este Buenas noches, este Perdón por no estar ahí. Todas las mujeres que alguna vez amarán seguirán sus vidas (sé la cara que estás poniendo), pero es verdad. Eres un niño, quizás todos los niños y también. Mi amigo. Intenta tomar la vida como un barco y llévalo estratégicamente y con orgullo hasta el final. Mi consejo es que no te entregues muy pronto a la corriente, puedes resultar demasiado lastimado por las olas.

PD: “No te olvides, corazón, cuan inmenso eres”

***Textos tomados de Sobre la reconciliación del laberinto (Ecuador, 2016)

 
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Publicado por en febrero 26, 2016 en Cráneos, Perú, Poetas de los 90's

 

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Cráneo #91: Álvaro Luquin

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Álvaro Luquin (Guadalajara, Jalisco, México 1984)

Estudió Artes Audiovisuales y luego Filosofía. Ha publicado los libros Praderas Silenciosas (La Zonámbula), Blanco Sucio (Filodecaballos) y Panóptico, ganador de la Bienal de Literatura Hugo Gutiérrez Vega 2014. Ha sido Becario del PECDA Jalisco y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes. Ha publicado en diversos medios impresos y digitales y es miembro del consejo editorial de la revista Metrópolis.



 

 

1

Lo más trendy es el sistema de inteligencia
colocado en una coordenada cartesiana.

Más allá del convoy un agente observa y
algo empuña bajo su gabardina.

Algún lenguaje oriental
disparó la alerta.

La forma del secreto es la primera etapa de dios
cuando guiña el ojo a Occidente
y su servicio es lo más audaz en tiempos de disuasión:

“o están con dios y con nosotros, o con ellos: el Otro”

 

 

 

 

 

 

2

Cuando un gesto opaca la seguridad
¿no sientes la velocidad del convoy?

Te miras al espejo y ves la amenaza.
Lo no convencional es el deleite de un tiempo
virtual que se arriesga más allá de las apariencias

 

 

 

 

 

 

4

Hay algo humano en tu Central de Inteligencia
una forma codificada en lo aleatorio.

Coge el radio y escucha las operaciones encubiertas:
el enemigo volvió a su forma original, dice una voz.

¿Lo corroboras en el espejo de la esquina?

 

 

 

 

 

6

En el Gulag de contra información
un blanco
sucio homo sacer
controla pericias, causas
y, cinéfilo hardcore,
tiene grabada en un drive
“La tarde oscura
de Nisman”

 

*** Alberto Nisman (Buenos Aires 5/12/1963-ibídem, 18/01/2015) fiscal argentino que tenía a su cargo la causa de los atentados a la AMIA. Fue encontrado muerto de un disparo en la cabeza en su departamento de Puerto Madero

 
 

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Cráneo #90: Ludwig Saavedra Tarazona

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Ludwig Saavedra Tarazona (Lima, Perú, 1985)

Aries. Nació en Lima, pero su primera infancia la pasó a orillas del Río Huallaga en Juanjui, San Martín de Porras, en la Selva. Creció luego en Chorrillos, donde el mar era una presencia perenne que todo lo abarcaba. Mar y música. Obtuvo un reconocimiento en la publicación Prima Fermata Literaria el año 2004, año que ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, a la Facultad de Letras, a la escuela de Literatura.

Ha publicado dos plaquettes de poesía con el sello editorial Paracaídas editores: Florece y El mar de vinilo ( 2009 y 2013 respectivamente). Poemas suyos aparecen en diversas revistas literarias y blogs. Ha organizado y participado en recitales llevados a cabo en diversos espacios de la ciudad de Lima. Ha participado en la Jornadas anuales de literatura los años 2005 y 2012, así como en diversos festivales de poesía como el Enero en la Palabra del Cusco (2013), o el Cielo abierto de Barranca (2012).

Recientemente ha publicado Los arrecifes ( 2014), conjunto de poemas, en edición cartonera con el sello Amaru Cartonera. Participa en el Festival iberoamericano de poesía Poquita fe de Santiago de Chile, así como diversos recitales en Santiago en la facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile; y en el Primer Encuentro Mundial de editoriales Cartoneras. Participa en el V Festival de Poesía de Lima. Luego de esta experiencia se hace editor cartonero, convencido que el reciclaje y la autogestión son el camino más acorde con su fluir. Así participa de la experiencia editorial cuzqueña Kunnin Munna con la plaquette Hartado de sonidos ( 2014), recorriendo y participando en las Ferias del libro del Cusco, Arequipa y Juliaca, así como en el Festival de poesía Tea party 3, en Arica. Enero en la palabra 2016, Cusco.

Edita Obayareti, revista cartonera de poesía mundial, cuyo primer número cuenta con colaboraciones de Latinoamérica. Prepara un quinto volumen de poemas.


Afrodita antea

Estamos gimiendo en planicies de sonido violeta

La ruta de la selva rumbo a Ecuador se parece a un sueño

Líbranos del tedio y lo conocido

Mis amigos se parecen a una banda de asesinos

Y cabalgan en dragones de sonrisa milenaria

Han secuestrado las estrellas del dorso más obsceno de la playa de la noche

Olas y olas de oscuridad han bailado junto a sus fogatas verdes

Perros de diamante escuchando a Tom Waits

A Dylan a Sosimo Sacramento a Duke a Flor Pucarina

A Chacalón

Paso a paso en vértebras de humo

Una estrella con ojos de hielo con ojos de tiempo se enciende y te mira

Tú no la miras porque ves a la muchacha que bien podría ser Afrodita antea

Y que saluda a las flores a la salida de Calca

Con un poema de filo infinito.

 

 

 

 

 

 

 

IV

Aquí has de venir con tus horas de interminable altura proyección de punto vernal

Has de venir a la sombra de estas palmeras

para remediar los cauces sin fin remediar la estática en la tormenta que domesticaste

con migajas de ácido y caricias de cocaína

Vendrás como Anfitrite cubierta de efímeras joyas de espuma marina relumbrando al sol

desnuda de ira me dirás he vuelto me quedaré contigo un verano podremos ver acampar a las estrellas en noches que serán dichosas porque solo son dichosas las cosas que se dicen de mentira como la poesía

y luego estaré esperando el camión que me lleve en autostop al Sur

lo esperaré a las polvorientas afueras de Arica

donde el desierto tiene miles de voces

y el Sur es solo una canción que hemos escuchado atentamente

cuando soñábamos

Pero tengo una certeza

en ella me deslizo por parajes de hielo sonrisas de helechos

grutas de sutras jirones de cuarzo y cúpulas de manos enlazadas que giran con dirección a donde han partido tenuemente los tonos acres del Apu

Cuánto tiempo he de esperar que se acabe el tiempo de Maya

Ningún tiempo he de esperar Maya se disuelve

no-tiempo

con simples gotas de lluvia

en el río

Ucayali nocturno.

 

 

 

 

 

 

 

XVII

Ágiles mariposas

Auroras boreales en sus alas

Magnetismo de la música o

Sombra de la palmera o

Muerte de las avionetas abrazándose en el cielo

De la misma manera que se asesinan cruelmente millones de cerdos vacas pollos en el mundo

Todos los días cada segundo De la misma forma

Duele

Ser

un ser

que no sabe

Ser

Cada segundo

Millones de hombres se asesinan en el mundo cada segundo

muchas de esas muertes se pueden ver en la web en vivo y en directo

Ir con la idea de ser un poeta depurado

a un festival sangriento donde vamos a destriparnos como si nosotros fuéramos los matarifes o soldados o políticos del mundo?

Riéndonos de nuestra suerte de nacer enfermos

Devorando nuestro karma de estar en la Ciénaga

Tal como gladiolos asfixiándose unos a otros en un ramo de horror

Sin dudarlo enigmar suturar crujir derivar transversar coyunturar explanar

erradicando de los acantilados del aire ojos de lágrimas incandescentes

Dime una cosa color asfalto dime una cosa color violeta dime una cosa color arena

Dime una cosa color nieve dime qué canciones qué viajes traes ahí en tu aroma?

Dime el trópico de Una garza sobrevolando tu vientre y el trópico de la lossolalia

son amantes incontables veces

Como los rostros de Brahma

nos hemos reconocido de antaño soy un astrónomo Moche

encantado por géiseres que rompen la barrera del sonido

Soy Heráclito jugando con el fuego que coce Huachuma por horas y horas

Luego salto a un pozo de grillos cigarras luciérnagas

ahí donde el zumbido es luz y punto de fuga

y tú eres una carretera borde tornasolado.

 
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Publicado por en febrero 22, 2016 en Cráneos, Perú, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #89: Marianna Espezua

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Marianna Espezua (Puno –ciudad del lago – Perú,  1993)

22 no son la mentira de algún sueño onírico; son un despertar casi temeroso, un salto largo a alguna realidad. Parió a su primogénito en julio del 2013, un niño con pretensión de Dioscuro llamado Pólux, este año publicó su muestra de poesía “Ella distópica”. Antologada en “10 poetas de un solo caño”, consta en la antología de poesía femenina “Mis palabras exigen silencio” y en “Buganvilla”. Participó en revistar como Libertalia, Sur y Letrasértica. Ganó el XI y XIII Juegos Florales de la UNJBG con el 1er y 2do puesto en el concurso de poesía. Y el 1er puesto en el I FESTILEA – UNJBG. Se encuentra gestando su segundo poemario.


Proyecto Libre

Cuando el sueño te desconoce empieza a dibujarse la

realidad,

1. Las arañas tienen crayones

en lugar de patas y el semen

de la vida se bebe frío en

cualquier cama.

2. Las flores aprenden a

caminar y deciden marchar a

las guerrillas.

Cuando el sueño te desconoce partes desde 0.5 hasta que

el tiempo te escuche

3.El mar es la condición que

acaricia el viento, cuando este

refleja su propia agua.

4.Y tu imagen no es más tuya,

sino la de algún cisne perdido.

Crees poder camuflarte en sombras. Pero no es cierto, el

sueño te desconoce.

No es malo, solo son horas que se pierden en tu cuerpo

Empiezas a dibujarte sola y a mano alzada,

Sola y sin escalas,

sola y tuya en formato nuevo

Sola y herida en el papel

Sola…

Cuando el sueño te desconoce, te descubre sola y el

surrealismo empieza

 

 

 

 

 

 

 

Catarsis

<<Para olvidar algo hay que dejar de quererlo>>

Tengo un recuerdo colgando entre los senos y los

precipicios,

me brilla tanto el sexo como el corazón.

Tengo las caderas forradas con magma de un volcán ya

seco.

Puedes lamerlas y morderlas,

puedes…

quieres…

Pero te advierto: luego morirás.

En fin, es algo triste, yo aquí con un cuchillo, y tú tan lejos.

 

 

 

 

 

 

 

Juan en la playa – cuando la utopía toca una aguja

 

Si creas una armonía sin notas,

O simplemente apareces

podré decir sin miedo

que tus ojos de poeta santiaguino

queman,               pero describen el calor de las playas

que tus ojos de verdugo titulado

ocultan galaxias,           y la arena con huellas

que tus ojos

son hermosos

y quisiera verlos aquí

colgando,

encima de donde me bailas perdido

chatarrero sin perro ,

Henry Miller salvaje,

Bokowksi se durmió el día tu boca se abrió y me

preguntaste

si te quería ,

y yo te dije que a los 17 años había dejado de creer en

dios.

 
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Publicado por en febrero 18, 2016 en Cráneos, Perú, Poetas de los 90's

 

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Cráneo #88: Franco Osorio Paredes

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Franco Osorio Paredes (Lima, Perú, 1987)

Licenciado en Periodismo por la Universidad de Lima y estudiante de Literatura Hispánica en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha publicado “Mar de ecos” fue publicado en México (Ediciones El Viaje, México, 2014; Editorial Amotape, Perú, 2015), la plaquette “Palabra en exilio” (La Rueda Cartonera, 2015) y “Exilium (Proyecto Y2K)” (Co-edición Ecuador-Chile, Murcielagario y Editorial Andesgraund, 2016). Ha participado en los siguientes festivales: “1era y 2da Caravana Poética Lima-Cusco” (Lima y Cusco, 2014, 2015), “IV Edición de Noches Cartoneras” (Guadalajara, 2014), “XIX y XX Enero en la Palabra” (Cusco, 2015 y 2016) “Dentro de los bosques famélicos II” (Pucallpa, 2015), “III Encuentro de Editoriales Cartoneras” (Santiago, 2015), “VI Festival de Poesía” (Lima, 2015), “Sumergible” (Jujuy, 2015), entre otros. Poemas suyos han sido publicados en blogs y revistas de Chile, Perú, México, Ecuador, Argentina y España.


In/somnio

A mi otro yo 

Somnoliento en el último rincón del amanecer

atravieso la dilatación de los segundos

como el peregrino que cruza desérticos océanos

un bastón de acero revienta las estrellas

de Andrómeda arrancando al sueño

el grito del humo encabalgado

desde el pulmón de las industrias

hasta la lluvia ácida que impacta Madrid

truenos sumergidos en una ruleta rusa

levantando el polvo que escarapela

sombras ultravioleta arrinconadas

en la nebulosa de esta habitación

donde se instala la esquizofrenia

deslizándose entre mis neuronas

cual oruga en la médula espinal

de esta telaraña llamada insomnio ¡insomnio!

atrapado en sus redes el sonido de las gotas en punta

cae como un paso vacío en la piedra

la soledad que arrasa todo a su paso como huaico

todo a este universo paralelo

a un tornado de espejos que lleva al espacio

los cegadores coágulos de la cripta

en la que alguna vez fui niño

donde cargué las costras de mi padre

el cáncer de la vía láctea por puertas de sol

y panteras con ojos de diamante

hacia el final del sumidero de la noche

carrusel tornasolado en el que me esperan

un puñado de avispas para estrellarnos

contra la hecatombe envuelta en la oscuridad

Los bajopontinos

A los indigentes del mundo

El vaivén de las nubes violetas reúne sus pestañas

a medida que la temperatura galopa con siete jinetes bajo 0

sobre los pulmones mendigos hurgando en una plaga

de fósiles y lombrices entre las mentadas ojeras del imperio

la sombra que pesa en los huesos de todo lo corrupto

bajo este puente cubierto de vómitos diarrea de pájaros

y esas jodidas espinillas en el rostro de París

el perímetro enarbolado por la inmundicia los escupitajos

el inagotable desempleo en la frente las greñas blancas

como las hojas de historia y los diminutos personajes

silenciados en las grandes revoluciones y guerras

llevadas día a día por los bajopontinos

combatiendo con bastones de arena

y ¡la muerte bajo la lengua de los talones!

mientras reciben semillas de miseria erosionando

en un halo de madrugada que atraviesa sus longevos sacos

hasta llegar a la espina dorsal del alma agrietada por las manos

del burgués que escupe y escupe con ojos de mármol

un puñado de comida las sobras de la respingada democracia

 en la que mis queridos bajopontinos no son más que un bosque en blanco

mientras extiendan sus alitas atrofiadas en busca de limosna

y duerman bajo la lupa de la institucionalizada miopía

con olor a coima escala industrial y caspa de murciélago

desperdigada por doquier en los resortes y la espuma

que prevalecen sobre una ausencia sin nombre

el tarareo de una canción de invierno sobre las baldosas grises

justo ahí debajo a la mano izquierda donde los pobres ángeles

extienden sus hogares teniendo como techo

la timidez de las estrellas el ronquido de los árboles

y el hedor de la ciudad quedándoles solo para combatir

a la intemperie pedazos de periódicos el taco del cigarro

y la euforia de la llamarada en los charcos del cielo

el endeble razonamiento de la vela que está por extinguirse

El retorno

A mis padres  

Empieza la rutina aeronáutica

buscar el número de asiento como día feriado

encontrarlo revisar el corazón a ver

si algo se a perdido la noche anterior

subir los sueños al gabinete junto

a los recuerdos y las ansias de ver rostros

tatuados en lo más alto de las nubes

y acomodarte ajustando la respiración

como amarrando la bolsa donde paseaba con mis padres

y un conejo de zapatilla rota sobre columpios de tierra

en la que presenciamos la función de carne y vegetales

salpicados al mandil del casero el director del espectáculo

colgado de la yugular por el gancho caníbal

la ejecución apretada a las vísceras y los sesos

del capitán que ahora que ahora ruedan entre algodones

y una composición de tormentas en el cielo

al enterarse que su madre acaba de fallecer

un ahogo suspirando en lo vacío de la gravedad

¿Qué velas o consuelo buscará

nuestro adalid aéreo para apaciguar

su grito cubierto por piedras bajo el delirio

durante las próximas doce patadas directo

al arco del esternón apretado por la distancia

que nos separa de nuestra matria el oscilante

trazo del avión que diagrama palabras

en el espíritu de la estratósfera

con el colmillo aferrado al hombro

del incesante jadeo de las turbinas?

Textos incluidos en el poemario Exilium

 
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Publicado por en febrero 15, 2016 en Cráneos, Perú, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #87: Ariel Maceo Tellez

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Ariel Maceo Tellez (La Habana, Cuba, 1986)

Miembro de la Asociación Hermanos Saiz (AHS). Graduado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardozo. Posgrado de literatura “La literatura cubana del siglo 21” organizado por el centro Alejo Carpentier y el Centro de Literatura y lingüística. Codirector del Making Of de la película Casting de Eduardo del Llano. Ha participado en más de una docena de exposiciones colectivas fotográficas. Finalista del concurso de fotografía Art Efímero 2013. Córdoba, España. Finalista del concurso de fotografía De Cero 2015. Gijón, España. Sus poemas han sido publicados en el sitio digital de literatura Letralia. Artista invitado en la multimedia sobre el proyecto fotográfico Ciclope. Su libro de poesía Último cumpleaños fue editado por la editorial argentina Bruma Ediciones.

 

arielmaceotellez@yahoo.es

@arielmaceo86



 

 

El último cumpleaños

En el bar de la esquina
donde la barra apesta a perro mojado
una vitrola
susurra una canción del Bola
triste
como esas putas
tiradas en la esquina de su burdel
manchadas
igual que esta Habana
que llora a los suyos por irse a la frontera.
Como si fuera fácil quedarse
en esta ciudad que todos los días naufraga
y se alimenta de sí misma para no hundirse.

Solo el borracho Fredo sobrevive estas noches
que muerden a todo el que corre
y cada día que pasa crece el polvo
porque no ha llovido.
Pero no hay de qué preocuparse
mañana es el cumpleaños de Manolo
y hay que celebrarlo
aunque su leucemia ya sea incurable.

 

 

 

 

 

 

 

Mensaje de amor con problemas de insomnio (él desde acá)

Bebé
los gritos de la noche me desvelan
a veces se calman
solo a veces.
Se cuelan dentro
y me acuchillan con fuerza
odio.
Y tengo que aguantar calladito
protestar no me sirve.
Tu ausencia se acumula
en el lado ausente de la cama
donde me sumerjo sin más remedio
que el de respirar profundo
y creer que los gritos
son un sueño que acaba pronto.
Puedo estar así por un rato
tal vez pararme en la ventana
y ver a la estríper del bar El contento
dar su espectáculo con una botella que la penetra.
Ella se menea al compás de esa música
suavecito
y lo disfruta
como tú también lo hacías.

Bebé
mientras espero tu carta
en la radio se escucha que hay que resistir
pero no sé bien.
Porque los gritos muerden mis oídos
hasta destrozarlos.
Ellos
son como el silencio en las barras cuando van abajo 3 a 0
o las sirenas en la Habana del 62
o como el canto fúnebre de esas ballenas
atascadas en la orilla del malecón
a merced del suicidio.

 

 

 

 

 

 

 

Cerca de los muelles

Es cerca de los muelles
donde las putas huelen a sal
y están todos los muertos
que alguna vez miraron con terror a este país
que ahora se traga un invierno ficticio

Es cerca de los muelles
donde las luces de los bares están marchitas
y se pudren en la oscuridad del callejón
la misma oscuridad que ahora protege al asesino
que no es otro que el hombre sin rostro.
El muy pendejo aguarda con quietud
a que se aparezca el niño más inocente de La Habana
para borrarle la sonrisa
los ojos
el cuerpo
y echarlo al agua.
Se preguntarán por qué ocurren estas cosas
y yo les responderé.
La gente ve demasiadas películas.

 

 

***Textos tomados de Último cumpleaños  (Bruma Ediciones)

 
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Publicado por en febrero 13, 2016 en Cráneos, Cuba, Poetas de los 80's

 

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