RSS

Archivos Mensuales: abril 2016

Cráneo #108: Anaís Julieta

86ee1245-3548-49b0-b2cf-5104808ac519

Anaís Julieta (Anaís Rocha) (Santiago, Chile, 1995)

Le gusta la poesía y la literatura, tratando de desarrollarse en ambas. Actualmente intenta publicar sus poemas en diversas revistas de internet y se dedica a escribir una novela.


Transtorno

 

Si digo paz mejor me silencio

si digo amor no hablo de nosotros

si digo felicidad esconde la mastercard

que aquí no basta el televisor que ocupa toda la pared

ni pasajes para el Tíbet,

qué paz interior

qué paz espiritual

ven y dime que todo es por algo

y demuéstralo

te creeré si nunca has sentido la rabia

la impotencia de que se escabullen tus anhelos

y tanto esfuerzo

y tanto amor cosechado

para que los frutos salgan podridos,

e insistes que es obra del destino.

De qué mierda crees que estamos hechos

me cago en tu cosmos

y vomito tus estrellas

porque de tanto aguantar me he enfriado

y sólo eso comparto con el universo.

Dime que nunca has tenido un fuego

un silencio

una sombra

terror al espejo

dime por favor si nunca

nunca

jamás

ni por un instante

el miedo se ha aprovechado

y ha infundido grandes mares de debilidades

y te precipitas a la borda

buscando el precipicio.

Ven y dime que son rosas

las que caen año tras año

a causa de las balas en Medio Oriente,

y que esta angustia que siento

es infundada.

Qué vendrá después de esto

porque siempre viene algo

todo tiempo pasado fue mejor

cuando vivía los problemas de hace tres años pensé que no había peores

y ahora añoro hasta las lágrimas de esos días.

Aún no sé como hacer para que las palabras liberen su poder

liberen su fuerza

y me devuelvan la tranquilidad

de aquellos días en que caminaba

entre las hojas de libros infantiles

viviendo miles de aventuras

sin saber que pronto

tendría la errónea idea de lo entretenido que sería esgrimirlas.

 

El silencio es fuego

sangran las palabras,

prefiero vivir que soñar

prefiero gritar a abrazar

porque este mundo se esta absorbiendo

en una vorágine podrida

y demente está el que con azúcar

se explica el sentido de la vida

y en su agenda marca con rosa

un intento de justificación de ésta;

el último que hizo algo similar debe estar encerrado

pueriles aspiraciones encadenan ahora su camisa de fuerza.

 

Quien está libre de soñar

que me diga con quien hablar

ya no quiero aspirar a la belleza

ni a la excelencia

¿por qué creen que la esperanza es buena?

siendo tan nociva

no puedes mejorar

no intentes ni pensar

mejor mira eso que brilla;

el brillo del celular es el bisturí

que abre mi cerebro

y lo vacía.

Estando en el desierto de la ciudad

siento el invierno que se presenta

cuando lamentablemente descubro

la única forma de salvarse:

calzando

y me moldeo

me corto

me resquebrajo

para caber

porque ya no aguanto

y de un piquero

me lanzo al molde

quedándome al fin ahí.

 

 

 

Persistes

 

Miedo a no poder expresarse

miedo a no saber bien expresarse

miedo a expresarse

terror a que veas más allá de mis palabras.

Remordimientos por haber sentido poco

remordimientos por haber sentido muy poco

remordimientos por haber mentido

pesar por haber sentido todo,

pesar por aún seguir sintiéndote.

Rabia por la represión causada por la monogamia

rabia por la mentira vendida de las parejas

rabia porque existe el concepto familia

rabia por el sistema erigido en éstos,

tristeza disfraza de rabia

tristeza que siento porque ya no me abrazas

esta noche está siendo muy larga.

Celos de su talento

celos de su belleza

celos de sus delicados gestos

celos de su permanente sonrisa,

celos de la felicidad de ustedes capturada por selfies.

¿Cómo lo haces para insistir tanto en mi memoria?

y no sólo eso

tu nombre

me aparece en todos lados

niños llamados por sus padres

en los nombres de las calles

amigas que me hablan de ti antes de saludarme.

 

Últimamente me han dicho que soy una suelta

que se sabe que soy fácil,

pero yo les digo es sólo carne

no es unión

es diversión

no hay nada de contemplación.

Ah como quiero volver a probar tus labios.

Me dijeron que dices que ella es mucho mejor

me gustaría con todo respeto decirte

que me apena tu forma de expresarte

tu falta de madurez,

¡lo que daría para poder decirte eso!

pero te digo esto:

ándate a la mierda

y cuando hayas llegado

caliéntame un tecito

que no he parado de sentir frío

apenas te fuiste.

 

 

 

 

 

 

 

 

Un momento

 

¿Qué es para ti avanzar?

palabra fácil de pronunciar,

tres sílabas y un sentido no tan ambiguo, al parecer.

Irresponsable, ingenua y cruel

¿hacia dónde avanzaremos?.

El sol del verano calienta desde las nueve de la mañana,

en cualquier momento mis cortinas arderán

y los rayos correrán por la sábana hasta llegar a mi conciencia.

Ojalá estuviera yo sentada en el absoluto vacío.

Es fácil, hay buen tiempo, hay que avanzar

es lo que nos han dicho y aún no se cansan de repetir

pero hay una encrucijada por mi parte,

¿qué es avanzar?

¿qué es para ti avanzar?

concédanme el permiso de dudar

si esto que nos han prometido como avance no son más que rodeos

las vueltas del engranaje

permíteme el silencio

permíteme un instante eterno

quiero vivir un momento en el que sólo sea el vivir

y descubrir el existir.

Un día

cuando las hojas empiecen a perder su verdor,

y cedan ante la resistencia de permanecer

cuando ellas paradójicamente avancen y bajen.

Me sentaré en una banca ubicada frente a un gran árbol.

Me sentaré

y veré como desciende la existencia sobre nosotros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
1 comentario

Publicado por en abril 28, 2016 en Chile, Cráneos, Poetas de los 90's

 

Etiquetas: , , ,

Cráneo #107: Ángel Aulestia

angel

 

Ángel Aulestia (Quito, Ecuador 1995)

Estudiante de la Universidad Central del Ecuador.


 

5

 

El ritmo de la vida es directamente proporcional a la sensación de extravío que sentimos cuando alzamos la mirada a esa carrera infinita de nubes que llamamos cielo.

A todos esos relojes habría que darles un sedante en días como estos, hace falta tener bien guardado un blíster de Diazepam para administrárselo a cada reloj que cuelga de cada pared de la casa, los días en que llueve desde muy temprano y tenemos que cerrar las ventanas para que no entren las responsabilidades del mundo real. Sí definitivamente esos relojes que mueven los segundos haciendo sonar las manecillas como si fueran pasitos de un soldado mecánico que nunca llega, esos mismos artefactos desalmados deberían quedarse dormidos en días como estos, así la amargada flecha del tiempo podría acurrucarse con una debajo de las cobijas.

Dos fantasmas se juntan para bailar algo parecido al vals, no es vals, me muevo como si no existiera es extraño y ahora le pinto la cara a una dama que no he visto desde hace tres años, no hay más fantasmas y en su lugar caen apilándose caballitos de goma sobre un montón de sábanas líquidas; creo que es el mar, me acerco y se mojan mis pies, es como si estuviera…

¿Quién llama a la puerta un día como hoy? Y yo que estoy tan calentita con las cobijas sobre mi cuerpo, yo que estoy tan contenta aquí, al menos no han vuelto a golpear, seguramente se han equivocado de apartamento y pronto ha de sonar la puerta un piso más arriba para deleite mío. Eso es, ahí va el vecino, abre, se ríen un poco, “pasa por favor” y la puerta se cierra junto con mis párpados nuevamente. Nunca he oído a alguien negar que el placer de despertar temprano por la mañana y poder volver a dormir sabiendo que no hay apuro en poner los pies en el suelo, es mayor que el placer mismo de conciliar el sueño por la noche. Nadie puede negar que allá afuera hay monstruos tan pequeños como partículas de polvo o tan grandes como oficinistas que le arrancan la cabeza a tus sueños de un soplo y que acá adentro, en tus sábanas, no te tocan sino tus propios pensamientos como te toca el agua del mar cuando flotas. La mayoría concuerda…

Despertar un día que empieza con D es como una sesión de fotos. Hoy no se trabaja, hoy a la ciudad le arde el estómago porque le falta todos esos autos y personas girando y estirándose como plastilina hasta las diez de la noche, además ayer se fue de farra y se le pasó la mano, y una cosa, y otra cosa, y ya sabes cómo es acá. Hoy no estoy curada, hoy no se escribe, hoy no se canta, hoy no se fuma ni se bebe, no se come sano ni se rompe una dieta, no se escriben cartas ni se formulan preguntas muy entramadas. Me miro al espejo y tomo la primera fotografía de mis pies descalzos, doblándose un poquito, poniendo el peso de mi cuerpo en el borde exterior y achicando el arco con el dedo pulgar. En el espejo no parece que fueran las once, ahí adentro son las seis o menos y mi reflejo todavía tiene sueño, mi reflejo se me antoja extraño pero me veo bien para tener mi edad un día como este. Para desayunar preparo café. Instrucciones para preparar café: Vierta dos cucharadas de café molido de este empaque en un filtro para cafetera o una manga, prepare agua caliente o en su defecto encienda la cafetera, mientras espera tome una actitud taciturna, casi como si fuera a esperar que la vida entera pase a través del filtro junto con la esencia del café. A continuación se le explicará por qué las instrucciones para preparar café parecen tan elaboradas y extensas en empaques como este y es que la felicidad matutina no está en el aroma del café, en la cafeína o su sabor, el verdadero placer está en la espera; sí porque no se puede preparar café sin contar con la espera. Eche un vistazo al progreso, vuelva a la meditación. Estos empaques llevan impresos micro-relatos de nuestra propia marca, finamente elaborados y seleccionados para proporcionar a usted la mejor experiencia en la espera del café, nadie puede negar que las cosas están hechas con un propósito y este producto específicamente busca tocar una parte sensible de su ser al igual que su exquisito contenido, por favor siéntase libre de divagar y lucubrar las más geniales, descabelladas, artísticas e ingeniosas ideas mientras espera, que finalmente, el café lo ponemos nosotros. Vierta el contenido de la jarra en una taza.

Cierre el empaque. Con la taza caliente en las manos paso rápidamente, mirando de reojo al espejo y tomando la segunda fotografía de mí en forma de espectro reflejado. Me siento junto a la ventana mirando los edificios de enfrente, nada fuera de lo común, nada ordinario, así es acá. Para el tercer bocado, tomo la tercera fotografía de la calle empapada, casi vacía, gris, una sábana mojada que en este momento no sirve para nada más que mi fotografía. Las capturas salen casi perfectas de no ser por el hecho de terminar despreciándolas tarde o temprano. Para el octavo bocado el frío atraviesa mis piernas como las manos de un amante impío, loco por llevarme a la cama, y me dejo, y de camino al cuarto me besa como nunca antes me han besado y me froto los tríceps con ambas manos, cruzando los brazos, y me abraza y lo único que quiero es estar bajo las sábanas con él, con mi frío amado, en cuanto las toco, parecen húmedas como si la lluvia no estuviera fuera sino aquí adentro, adentro mío y dentro de mi habitación. Cierro los ojos y me imagino que soy un hombre, lo imagino hasta el punto de poder sentirlo, mis brazos y mi mandíbula crecen, me corto los pechos con las tijeras que tengo en la mesita de noche mientras siento el picor molesto de unos vellos creciendo desmesuradamente por toda la tibia, y se me corta la respiración y me siento como un hombre y soy un hombre y me pican las piernas y mis pectorales se hacen de piedra y aparece una montañita de cobija justo en mi pubis. Me asusto, no soy un hombre, no puedo ser un hombre, no puedo ser una mujer. Ni hombre, ni mujer, ni hombre, ni mujer…

Creí que se había acabado el café, es extraño seguir bebiendo de una taza que no se acaba, al menos este bar parece estar bien cuidado y aunque sea el único cliente creo es tan grande como para cien personas, y no me canso del café y al décimo cuarto sorbo se me entumece el cerebro…

Despertar un día con D parece ser la mayor de las desventajas de tener un día libre, y peor aun siendo un el mismo día que nací hace un siglo, o veinticinco años, o tres minutos, no sé, no me acuerdo. Lo cierto de esto es que el tiempo trasciende pero realmente las fechas, los nombres, meses, días; no existen, son un cuento que mi abuelita me contaba para justificar por qué hacía pastel para mi prima y no hacía uno más para mí también. El calendario es como una capa de papel aluminio que ponemos sobre nuestras vidas para mejorar nuestra percepción del tiempo y que se cocinen bien en el horno, así los segundos pasan y da lo mismo si celebro mi nacimiento por cada mes, por cada vuelta al sol o por cada vez que pasamos cerca de venus, al final resulta ser lo mismo c’est la même chose ici, c’est la même chose là. A las cinco y treinta y cuatro de la tarde tomo la cuarta fotografía de mi habitación encendida en las llamas del atardecer y tomo una más, y tomo una más, y tomo una taza de café más, y me fumo un cigarrillo más, y cumplo un año más y tomo una séptima fotografía más de mi libro favorito cuyas hojas se han abierto separándose casi a la misma distancia unas de otras de tanto leerlas, como un acordeón, un grandioso instrumento para soñar. Tomo una fotografía por cada pastillita de diazepam que puse en cada reloj, y cuando oscurece me quedo contenta sabiendo que en pocos minutos harán efectos y sus pacitos mecánicos quedarán enmudecidos. El tiempo no va a llegar a casa hoy, el tiempo es una etiqueta que pica debajo del borde de mi ropa interior.

De paseo por mis ojos

No soy poetisa

Mis manos no son

Las de una poetisa

Mis sueños no son

Como los cuervos de un poeta

Me miro al espejo

Y mi rostro no es

El de la luna

El silencio me amaba

Y le arranqué del pecho

Palabras

Desde allá

Afuera

Me mira mi cuerpo ingrávido

Pálido

Desnudo

Deseoso de probar lo que yo pruebo

Con ganas de entrar y arrancarme

De cuajo

Mi garganta y mis versos

Nos hospedamos en la casita del ciempiés

Nos escondimos en un sueño hecho de pan

Fue entonces cuando cantamos tres canciones, mi cuerpo y yo

La primera era un acertijo

La segunda un alacrán

La última, esta carta.

 
 

Etiquetas: , ,

Cráneo #106: Victor Manuel Pinto

thumbnail_Víctor Manuel Pinto (Foto. Francisco Delgado Bravo

Foto de Francisco Delgado Bravo

 



 

Victor Manuel Pinto (Valencia, Venezuela, 1982).

Poeta, editor y profesor universitario. Jefe del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo, donde dirige la revista Poesía, imparte talleres de teoría y creación poética, y es Coordinador del Encuentro Internacional Poesía Universidad de Carabobo. Ha publicado los libros: Aldabadas (Editorial El Perro y la Rana, 2004, Premio Certamen Mayor de las Artes y las Letras del CONAC), Mecánica (Ediciones Poesía, Universidad de Carabobo, 2007, Premio Internacional de Poesía Ciudad de Valencia), Aprendiz de la Carne (Premio I Bienal de Poesía Eduardo Sifontes, 2007), Caravana (Ediciones Separata, Universidad de Carabobo, 2010), Voluntad para no matar (Ediciones ICUM, 2011), Poemas reunidos 2005 – 2011 (Monte Ávila Editores Latinoamericana, 2012), y Quieto (Kavrial Editores Independientes, 2014). Ha participado en festivales nacionales e internacionales de poesía. Poemas suyos han sido traducidos al árabe, alemán, inglés, portugués e italiano. Parte de su trabajo también se encuentra publicado en las antologías: Amanecieron de Bala (Editorial El Perro y la Rana (2007), Antología de poesía joven Venezolana (Liu Printing Press, Lebanon International University, 2009) y Resistencia en la Tierra (Editorial Ocean sur, Chile, 2014).



 

 

E G O

Ante la quebrada, encierro unas cucarachas
en un pote de vidrio.
Sus patas rozan lentamente los bordes brillantes,
mientras el agua
se lleva mi cuerpo sin moverme.
Elevando el recipiente hacia el sol,
contra sus reflejos,
se resbalan en la pulida superficie.
La corriente que me espeja
carga con todas mis posturas,
y ninguna es el movimiento del agua.
Destapo el frasco sobre una piedra,
y se mueven por el musgo, bobas,
iguales al hombre que se frota en su imagen.

 

***Texto tomado de Voluntad para no Matar (2011)

 

 

 

 

 

 

 

D U E Ñ O

Una casa grande que me defina
y hasta me separe
del hombre que la construye
entre piedras y arena:

– una casa en recompensa a mi paciencia
– una casa en pago a mi bondad

Es mío este pedazo de tierra.
El sudor cae en el ojo y pica,
el pico cae abriendo el suelo
y tiene sed o jadea,
levantando con fuerza el esqueleto
a favor de una casa impropia:

– él puede con la mezcla
– él puede con los bloques
– él puede con las cabillas

No es tuya la culpa,
le diste: paga / agua / comida.

Siéntate quieto,
mira tu esfuerzo levantarse por su fuerza.

 

***Texto tomado de Quieto (2014)

 

 

 

 

 

 

P E R C E P C I Ó N

No quiero saber si lo que miro
es el verdadero tamaño de la piedra.

Si aún le falta crecer
con el viento
o por el viento
disminuye la dimensión de su masa.

Sólo quiero una piedra
para sentarme
a ser un hombre tranquilo.

Desunir el puño de cosas
que endurecen mis manos.

Encontrar
este momento de la piedra:
sin futuro
ni pasado.

 

***Texto tomado de Quieto (2014)

 
1 comentario

Publicado por en abril 14, 2016 en Cráneos, Poetas de los 80's, Venezuela

 

Etiquetas: , ,

Cráneo #105: Daiana Henderson

henderson

Foto de Carsten Meltendorf



 

Daiana Henderson (Paraná, Argentina, 1988)

Publicó los libros de poesía Colectivo maquinario (Diatriba, 2011), Verao (Neutrinos, 2012), El gran dorado (Ivan Rosado, 2012), A través del liso (Determinado Rumor, 2013; Neutrinos, 2015), Un foquito en medio del campo (Editorial Municipal de Rosario, 2013) y Humedal (Liliputienses, 2014). Es coautora de las antologías 30.30 poesía argentina del siglo XXI (Editorial Municipal de Rosario, 2013), 1.000 millones. Poesía en lengua española del siglo XXI (Editorial Municipal de Rosario, 2014), 40 velocidades. Colección de poemas en bicicleta (Neutrinos, 2014) y 53/70 poesía argentina del siglo XXI (Editorial Municipal de Rosario, 2015). Co-dirige la editorial Neutrinos, coordina talleres de poesía para jóvenes y colabora como periodista cultural en medios gráficos electrónicos.



Roedor

El niño sacó la dentadura postiza
y llenó de monedas
el vaso de agua, a la orilla
de la mesa de luz de su abuelo.
Estaban más doradas que
ninguna, como pulidas.
Miento. Yo no lo vi,
solamente me lo contaron
y estoy segura de que, además,
la anécdota es mentira.
Pero dejen que me quede
con la filmación mental
de las monedas expulsando
finos hilos de luz
que se atan a las puntas del sol.
No me quiten eso.

 

 

 

 

 

 

Cuerdas vegetales

El abuelo me enseñó a atrapar el aire
con las flores acampanadas de la enredadera:
cerrarlas por ambos extremos
–una bolsita de pétalos–
y comprimirlas en un movimiento
ágil y rápido para que haga
una pequeña explosión,
un sonido simpático, semejante
al del corcho cuando es eximido
de su compacta espera.
Nadie recuerda cómo era la canción
que el abuelo improvisaba después
de abrirte un secreto brillante,
hacerte así en la cabeza
y desplazarse con la manguera
para hacer florecer otro sector.

 

***Textos tomados de Un foquito en medio del campo (2013)

 

 

 

 

 

 

 

Pixeles

La única foto que queda
de los dos es una abrazados
sacada con el celular.
Voy a ampliarla,
a imprimirla en una
gigantografía.
Vernos hechos de pixeles:
partículas de colores
que alguna vez conformaron
una imagen que se parece
a nosotros dos abrazados.
Ahora juntás tus pedazos
—después de la última discusión—
y te vas a armarte a otro lado,
junto a otra, en otro soporte
y en buena definición.

 

***Texto tomado de A través del liso (2013)

 

Etiquetas: , ,

Cráneo #104: Michael Benitez Ortiz

12900001_10206071932578296_1309563644_n

 

Michael Benitez Ortiz (Bogotá, Colombia, 1991)

Sus textos han aparecido en varias antologías en América Latina y España, en las revistas: Puesto de combate, Marabunta, Surgente, entre otras. Ha publicado dos libros. Tiene en preparación: Una mosca en el tocadiscos y Papeles para leer en el bus (segunda parte de su trilogía Papeles para leer…). Ha ganado algunos premios literarios, entre ellos: Primer premio en la modalidad de narrativa en el Concurso Literario Nacional e Internacional de Relato y Poesía “Palabras sin fronteras”, Argentina, 2013. Tercer premio I Concurso Internacional De Poesía Grupo Literario Poeta Osvaldo Ulloa, Chile, 2012. Co-dirige la editorial Ediciones con Tinta Ebria.

Escribe en el blog: https://michaelbenitezortiz.wordpress.com/. Contacto: https://www.facebook.com/michael.benitez.3994

LADRIDOS II

 

Y el sublime poeta dedicó sus versos al sol

y éste con sus rayos de fuego lo quemó

Y la luna con sus frías caricias sanó sus heridas

¡Y al marica poeta le cortaron la cabeza

y quemaron su cuerpo en la hoguera!

PARABELLUM

 

***

Voy a ensuciar sus días, estornudar en su desayuno, a enseñarles que los conceptos no son cuchillos sino lápidas mugrosas… para que vean que cuando se tiende la cama vuelan las angustias, y otras manchas, que se pegan a las sábanas en las consecutivas noches anteriores, o que cuando uno se lava los dientes hacen maromas en el lavamanos los besos alicorados que se aferran a la lengua como las sanguijuelas desnutridas que son.

 

***

Porque cambiar el bazuco por el cristianismo

no es rehabilitarse

Es cambiar de jíbaro.

 

***

La noche cae

Se   tropieza

Me aplasta.

 

***

Nunca escribí versos memorables

porque cuando los imaginé

estaba borracho

y se me olvidaron.

 

***

En el baño

siempre—

al lado del papel higiénico

es necesario

un libro

de poemas.

 

 

 

 

EL PAÍS DE LOS POETAS

Mi país

según las estadísticas

quién lo creyera—

es el hogar de la mayor parte

de poetas del mundo

Ahora que me fijo

se ven por todas partes

en todas las calles

con esos gorritos de intelectuales

que lucen muy bien

con su sonrisa retórica

Caminan felices

porque ya se tomaron una cerveza

con César Vallejo

O con César Cano

Que viene siendo más o menos lo mismo

Preñan flores

en todas las esquinas

con versos de los grandes poetas

aprendidos de memoria

Fuman marihuana desde las terrazas de sus casas

y le echan piropos a las muchachas

que salen corriendo

Y si hay algo cierto

es que

¡cómo sufren los poetas colombianos!

con signos de admiración y todo—

la vida y las editoriales

son muy crueles con ellos

Y que después que no se diga que en Colombia

no hay talento

eso sería una imprudencia

con nuestros queridos

poetas colombianos.

 

 

ANOCHECE EN LA PALMA DE MI MANO

Mastico pensamientos

Chicles de piedra

Los dientes son cubitos de hielo

Hey, el concepto, no olvide el

concepto”

Tropiezo en los puntos suspensivos

Caigamos de nuevo

en nubes de vidrios rotos:

Yo sé que el sol es un balón de microfútbol que se le olvidó a un niño pobre en el cielo

y me dicen que estoy loco y yo les digo que por lo menos no tengo libreta militar

No bailo ni en el verso libre

 

Mis ojos me miran a mí mismo colgados en el viento

cuando llueve en los sueños de los perros.

 

 

 

 

INDIGENCIA

 

Dicen

Que se la pasa leyendo papeles que recupera de la basura de los manicomios

Y escribiendo con tinta trasparente,

Que se emborracha de noche

—No por la noche—

Y que le gusta bien fría.

También dicen

Que trabaja en un sueño O mejor En una pesadilla

Y que dios, en persona, lo coronó con aureola de ateo.

Eso dicen

De mi amigo

Que escogió

Como costal

La poesía.

 

Etiquetas: , ,

Cráneo #103: Jesús De la Garza

FotoJesus2

Jesús de la Garza (Montemorelos, México, 1994) 

Ha publicado en diversas revistas tanto impresas como electrónicas (Órfico,’Stilo, Monolito, la Llave, Círculo de Poesía) y es miembro de la International Society of Assemblage and Collage Artists. Además, su poesía ha sido antologada en Palabras de emergencia. Poesía desde el asfalto (Ed. Regia Cartonera, 2013), Telescopio. Escritores mexicanos nacidos en los 90s (Ed. Alabastro, 2013), Los volátiles.  Poetas mexicanos nacidos entre 1980 y 1995  (Ed. Juanita Cartonera, 2014), y Se oyen voces en el pasillo (Resortera/UANL, 2014).


BARRA LIBRE

Un asiento de tela de vidrio,

donde permanece un hombre

sediento de terciopelo añejo

y una posadera más amplia.

Un asiento de piel de caballo amarillo,

donde se encuentra don José

y se hunde hasta el fondo

contemplando las aves negras.

Un asiento de saxofón que escupe hielo,                       Un asiento roto

dentro de los cristales raspados                                      por una combinación

que sangran Frank Sinatra.                                                         mortal

                                                                                              del ánimo

Un asiento de seis personas                                                         y

con cabeza desprendible.                                                    del delirio.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

SUEÑO CON CLAVELES

tu inexplicable pasión

por las estatuas mudas

tu entendimiento fallido

de la lógica matemática

tu constante flagelo

sobre lo verdaderamente inútil

tu cicatriz sellada

con el humo del carbón

tu distanciamiento forzado

por el conflicto de las nubes

tu máscara de alquitrán

para aparentar fortaleza

tu venda en los ojos

mojadas con líquido del Cielo

tus ojos apabullados

por el amor puesto a secar

tu cuello perdido

en la guillotina de las olas

tu transformación dolorosa

a un río sedentario

tu llanto quebrado

por la aurora que no vendrá

tu congelamiento irremediable

hacia un fingido pragmatismo

tu cerebro de niño

contaminado por la penitencia

tu sueño austero

con nosotros vueltos claveles

 

 

 

 

ELEGÍA DE ENERO

a Marco Fonz y su poetada vida.

VEINTITANTOS DE ENERO:

Viña del Mar, Chile:

remembranza:

los versos solitarios / salen a quemarse la lengua.

Te creo cuando me dices

que el sol apagó tu nombre.

Los marcos de las fotografías / cuelgan de las paredes.

(premonición) (precio) (promoción)

Que al final [22] ni me gustaba tanto este papel viejo.

Que al final [23, era 23] estoy vestido de blanco.

Si el desierto está cantando

es por las nuevas arenas de tus huesos,

cuando tus huesos no son más que piedra de humo.

Ahora que sabes, dinos:

¿cuántos dientes tiene la muerte?

 

 

Etiquetas: , ,

Cráneo #102: Andrea Abreu López

Abreu



(Andrea Abreu López, Icod de los Vinos, Tenerife, España, 1995)

Estudia Periodismo en la Universidad de La Laguna y cultiva la poesía y la sobrerrealidad que vive en los cielos rasos. Escribe desde que tiene ojos para ver la belleza. Ha realizado un curso de poesía con Coriolano González en la Escuela Canaria de Creación Literaria. Sus poemas los podrás encontrar en http://elcieloraso.blogspot.com.es/. Recientemente ha publicado en revistas digitales como Círculo de Poesía, Revista Versados, Por qué tiemblan o La Tribu de Frida.



 

 

Utilidad de mi reloj

Un pájaro azul se ha alimentado
de mis ojos todo este tiempo.
Ciego las horas como topos.
Muerte, me dueles en la sangre.

 

 

 

 

 

 

 

Viaje

A Alejandra Pizarnik, por ser hermosa sin saberlo.

qué extrañas formas
del agua prismática y la distancia
sólida
detrás del azul
y la ventana y lo otro detrás del
vidrio
y lo otro se me asemeja huraño
rostros destapados
pero solo corteza
en las monedas los bolsos
los pájaros los tickets
los brazos cruzados y los zapatos
de los que esperan el próximo tranvía

 

 

 

 

 

 

 

Diálogo sobre el amor

 

VOZ PRIMERA

la “s” retorcida como un labio partido serpentea
dentro de mi cerebro

 

VOZ SEGUNDA

¡Shhhhhhhhh!

 

VOZ PRIMERA

cierro los dedos antes de dormir y los coloco
en mi pelvis para que las sombras
no me toquen donde no es debido
oigo la misma palabra cada vez que levanto
las cejas: sexo sexo sexo

 

VOZ SEGUNDA

amor…
en esto consiste:
dos muertos que hablan con las lenguas
afiladas en un idioma malicioso
yo también tengo miedo de que se parezca
demasiado a la violencia
como cuando los cuerpos superpuestos
se golpean y parece doloroso pero aún
así nosotros lo llamamos
hacer el amor
fare l’amore
fair l’amour
VOZ PRIMERA

túnel
¿es túnel la palabra implícita en mujer?
todo entra en mí
soy hecha de hueco
camino al lado del río y los pájaros me atraviesan
por debajo
porque soy un puente que viene de la costilla
del hombre
mi madre me hizo hueco
mi padre la atravesó
y la oscuridad dejó de ver
la televisión siguió hablando de hacer el amor

 

VOZ SEGUNDA

¡Shhhhhhhh!

 

VOZ PRIMERA

la “s” retorcida como un labio partido serpentea
dentro de mi cerebro

VOZ SEGUNDA

¡Shhhhhhhh!
no escuches lo que las sombras dicen
vienen a contarte palabras terribles como:
gonorrea
sífilis
VIH

 

VOZ PRIMERA

¿cómo se puede hacer el amor?

 

VOZ SEGUNDA

solo hay que introducir masa en la oquedad
y permanecer allí hasta que el frío pase
y en la negritud se deje de hablar de gonorrea
de sífilis de la retina de los ciegos
de todas las enfermedades del amor

 

VOZ PRIMERA

yo apenas acabo de nacer y tengo veinte años
mi madre no me enseñó a volar
me tiré de las ramas y me dejé caer
hasta llegar al mundo
tengo aún el cascarón en la cabeza
me limpio la sangre del corazón con
las plumas blancas ahora corruptas

 

VOZ SEGUNDA

¿tienes miedo?
yo también me asusté porque no sabía que
el amor era un golpe seco de masa y túnel
pero ahora sé lo que es el amor
porque en un libro leí que se parecía a esto

 
1 comentario

Publicado por en abril 4, 2016 en Cráneos, España, Poetas de los 90's

 

Etiquetas: , ,