RSS

Cráneo #134: Edison Navarro Cansino

22 Ago

edison



 

Edison Navarro Cansino (Cotacachi – Ecuador, 1983)

Escritor y Comunicador Social. Ha publicado los libros “Umbilikal” (Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Imbabura 2011), DES-HABITADO (Jaguar Editorial 2012) y otro par por ahí. Ha dejado que el tiempo pase como burócrata mientras maduran los quesos y vuelven los perros. A ver si un día llegan.
Fin de la conversación



Mi tos es emocional

(De: Perros de Niebla)

 

 

 

 

Había que darse un motivo:

justificar la cuerda con la que tracé la distancia de la luz,

sudar por la herida roca por roca la casa gris del suburbio;

imaginar que  alguien comía por nuestra boca la fe que faltaba,

mientras  nosotros NO comíamos, amor.

 

Había que  escapar sin despertar a los perros,

evitar que vaya  tras de ti la jauría,

pero la inutilidad de mi carne es inherente a mi condición humana,

desperté al enemigo que me habita

y otra vez  soy animal que odia el silencio.

Pertenezco a esa raza maldita de la ira, que llora de impotencia

 

Irse no es fácil

se es animal derretido en la arena

o piedra que tropieza y levanta.

No hay elección

es terrible tanto amor porque igual será el odio

 

Tenía tres años mi infancia cuando aprendí a escapar,

encontré un techo  en la herida que mató a mi abuelo

ahí chorreó mi ADN, mi mapa genético, mi árbol genealógico;

a borbotones escapé antes de la rabia de mis ancestros

sobre el mármol

 

No es excusa, me fui porque soy un niño enfermo,

irse no es fácil,

se necesita algo de valor para pararse frente al reloj ,

llorar cuando amanece

 

Había que inventar un motivo:

No estoy sano amor, le temo a la ceniza en mis pulmones,

a la manía que tiene la gente con el cariño,

Entonces comprendí que mi incapacidad para estar

nace tras los árboles, en la sombra que escapa

a la hora precisa y con miedo,

cuando es tarde para anclarse a la raíz

abordar un transatlántico

y perderse enfermo en medio de tanta vida.

 

 

 

 

 

 

 

1

(De: Des-Habitado)

 

Somos la distancia entre desaparecidos

esa suma brutal de pájaros inertes

donde llueven estacas,

o rifles disparando dedos

 

Abrimos el telón para iniciar este teatro de pulgas,

desalojo de cuerpos que no caben en el pecho,

somos una fosa común

el zumbido de una mosca que devora pupilas,

alguna botella de huesos.

 

Sumamos lo mismo que un enfermo

a las filas de esta marcha de encías

donde se arrincona un perro

 

Somos un ábaco de dientes

cálculo de cruces

para llorar al feto en la ventana

 

 

el que ahora SOY.

 

 

 

 

 

 

 

 

La Guarida

(De: Perros de Niebla)

 

“Después de todo recuerdo
que había un niño de tan redonda ternura como si
una lágrima ardiente de plomo
hubiera caído en mi mano”

Zbigniew Herbert

 

Esta es la guarida,

aquí el oro es polvo en la ventana

es decir no vale nada;

en esta habitación,

la risa  gotea desde el techo y rompe la mesa

cada vez que llega el pan,

pero ese no es mi dolor,

de nada sirve el pan

si el frío que entra por esa hendija

tiene más dientes que mi boca;

mi dolor es otro,

nace en la medula de tu dedo encendiendo el tocadiscos;

está en la prehistoria, en el polvo de la armónica

que suena despertando el tiempo de la carne

 

Ahora se que querías escapar

disculpa padre, en ese momento no entendía  Mr. Tambourine man,

rompí tus discos de Bob Dylan

y con la misma ternura de un avión que se estrella

besaste mi frente,

no podías hacer mas

lo se porque soy tu plegaria

y asistí al entierro de tus brazos

donde lloraste el valor que te quedaba

 

Sabías que el fuego te acosaba y quemaría la piel de tus hijos

por eso te sentaste tardes enteras a esconder el carbón

a descoser de tus fotos la luz de la hoguera;

pero padre, la espiral del árbol se repite,

lo sé por que heredé este cuerpo en llamas

 

Querías escapar mientras durara la aguja sobre el vinilo

esconderte en la caverna que encontraste bajo la cama

y apuñalar  el retrato de tu padre, que ahora eres tú, que seré yo;

querías encerrar en el acero los vestigio de la ira

pero la sangre te lo impidió,

conociste ahí el animal que te asusta

 

Padre, Mr. Tambourine man está aquí por nosotros

Sabe que no podemos ver el futuro

nos robaron la fe que tienen otros hombres para abrazarse,

he ahí el  desierto, el desarraigo.

 

Padre, ponte el abrigo y ven abrazando tu dolor

el perfume de la estirpe que es barranco

nace hoy en el filo de mi daga

y penetra la piel del destino.

Los pantalones que cubrieron tu niñez

no son tu culpa

quien iba a saber que tus piernas jamás crecerían.

 

Arrástrate padre, piensa por tu bien que has triunfado

pide a los hombres que enfrentaron el silencio

que canten los colores de la arena,

el plantón oscuro que gira,

la canción que no suena sino en tu llanto.

 

 

 

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en agosto 22, 2016 en Cráneos, Ecuador

 

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: