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Archivos Mensuales: noviembre 2016

Honoris Cráneo #6: Rolando Kattán

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Rolando Kattán (Tegucigalpa, Honduras, 1979)

Poeta, editor, gestor cultural y miembro de la Academia Hondureña de la Lengua. Ha publicado los libros de poesía Exploración al Hormiguero (Sexta Vocal, Tegucigalpa, 2004); Poemas de un Relojero (UCR, San José, 2013); Animal no Identificado (Honduras, 2013. Gattomerlino, Italia, 2014). Parte de su obra ha sido traducida al francés, árabe, italiano, chino e inglés. Es Premio al Voluntariado Cultural 2011 por la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes de Honduras, la Embajada de España en Honduras, el Programa de Voluntarios de las Naciones Unidas, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Ha sido reconocido con el Premio Othli por la Secretearía de Relaciones Exteriores de México y el Instituto de los Mexicanos en el Exterior y Mención de Honor en el Premio Bienal de Poesía Rubén Darío 2013.



 

 

El árbol de la piña

Al salir de Palestina,
quería encontrar en estas tierras el árbol de la piña,
imaginaba un árbol frondoso,
parecido al que situó Dios en el paraíso.
Abandonó su tierra
con la esperanza de una nueva
y no encontró lo que esperaba.
En este poema, mi abuelo,
puede recolectar piñas de la copa de un árbol,
porque en un poema
pueden crecer incluso los árboles que no existen,
los milenarios frutos y hasta el país natal.
Sin embargo, insisto.
(Lo que quiero que aquí retoñe
no es el árbol, sino la esperanza
de que todavía hay un sitio
donde abundan los árboles de piña).

 

***Texto tomado de Otredad

 

 

 

 

 

 

 

TRATADO SOBRE EL CABELLO

todas las cosas grandes
inician con una idea en una cabeza despeinada
como pudo –por decirlo así- crear Dios el universo con una cabeza engomada
¿qué habría hecho Noé adentro del arca con una cabeza de mayordomo
o Jesucristo en el monte si sus cabellos no se hubiesen entrelazado con el viento?
Heráclito salió del río tan despeinado como Arquímedes de la bañera
y a Sócrates y a Platón les crecía sobre su calvicie una cabellera desorbitada
es sabido que Homero murió arrancándose los pelos de desesperación
y que Cervantes Quevedo y Góngora se peinaban
como Shakespeare solamente el bigote
Juana de Arco ardió más fuerte en la hoguera por su aguerrida cabellera
y en la antigüedad
los primeros hombres en sembrar el café y el maíz
los chamanes y los sacerdotes
los que tallaron en las lejanas piedras los primeros poemas
todos son parte de los anónimos despeinados de siempre
después
a Newton lo despeinó una manzana
a Tomás Alba Edison la electricidad le puso los pelos de punta
Bach disimulaba su melena con una peluca
y Leonardo Da Vinci se despeinaba también las barbas
todos los ángeles del cielo las hespérides las musas
las sirenas y las mujeres que saben volar
todos y todas tienen extensas cabelleras destrenzadas
en la historia reciente
Albert Einstein fue el más despeinado del siglo XX
y Adolfo Hitler por supuesto
el de los cabellos más ordenados
pero las cosas grandes también son cosas sencillas
como aquellos que llegan a casa apresurados por despeinarse
o los niños cuando aprenden del amor despeinando a sus madres
es obvio que los sueños nacen en las cabezas dormidas
porque siempre están despeinadas
y los amantes que sobre todas las cosas se despeinan
cuando se besan y se aman
por eso les digo:
hay que desconfiar de un amor que no te despeina

 

***Texto tomado de Animal no Identificado

 

 

 

 

 

 

 

 

Ferris Wheel

Se impone sobre el paisaje de Navy Pier, el movimiento de la noria. El ritmo se graba en las pupilas. Rostros y vagonetas, aparecen y desaparecen, cada uno con su apotegma, con su oración a modo de armónica, para levantar el día. Surgen los padres con astrolabios y amarómetros; antepasados con huesos de animales más fuertes, como recetas para mi débil osamenta; abuelas, que rezaron por mí, hasta volverse estampas. No deja de girar la noria en mi pupila, y trato de enfocar otra mirada con la mía, pero los rostros bajan y suben y se esfuman. Como todo error, como todo acierto, desaparecen, y no alcanzo a decirles gracias.

 

 

 

 

 

 

 

 

Animales blancos

Desaté la soga de una barca en el muelle. Su mansedumbre y su silencio, me recordó la imagen de un elefante echado, en cautiverio. Le leí poemas, deshaciendo los nudos que la ataban. Luego la vi alejarse mar adentro. Desde entonces escribo poemas para liberar a otras barcas atrapadas como animales blancos. Invito a los barcos de vela a declararle su amor a los pianos. El amor es posible. Yo me enamoré de una barca atada en el muelle, una barca que tal vez no saldrá nunca.

 

***Textos tomados de Ápsides

 
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Publicado por en noviembre 25, 2016 en Honduras, Honoris Cráneo

 

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Cráneo #160: Lisbeth Alexandra Oña

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Lisbeth Alexandra Oña (Otavalo, Ecuador, 1996)

En 2011 participó en el concurso artístico literario Mujer simplemente mujer de la provincia de Imbabura. Fue invitada al III Festival de Literatura y Artes Plásticas Ecuador-Riobamba 2016.

Poemas suyos aparecen en revistas digitales de difusión literaria El Humo (México), La Rabia de Axolotl (México), Revista Matapalo (Ecuador) y Amazon Revista (Ecuador).

Actualmente forma parte del Colectivo cultural independiente Niño de Cristal.

 



 

 

No sé si pueda disminuir la flema que consume a este ser inerte…

A  este  monstruo que con los años se fue consumiendo y sigue intacto.

                                      Yo era pequeñita cuando venía en frascos de esperma

Cuando esbozaba una comba en la cara

Cuando en el pesar de mi pecho nacía un lago violeta

Y en él se ahogaba un asteroide

                                                cuando hablarle a las piedras era simple.

Ahora observo: que mis manos heridas de los días.

Ahora observo: que no escupo más el silencio que cargo

El silencio que los santos callan a espaldas de Dios.

Es duro para un saltamontes saltar

y no romper el opio que le hace falta a su vida.

No romperlo, porque no vería más piedras en el cielo.

No sé si pueda disminuir la flema que consume a este ser inerte

Entonces,

¿Dolería menos el tiempo o la soledad?

No sé si pueda, he pensado ponerle fin a esta existencia.

Y tal vez  cuando llegue, buscar buitres  que  lloren  la memoria

             Que se la coman salina, verde, luego  fumen sus cenizas

 y  tatúen su esencia en las garras.

Ahora observo:

         Que si le pongo fin a esta tragedia / no viva más esta masa ofuscada en su llanto.

 

 

 

 

 

 

 

 

TRES

Desde este encierro, que es mi presente, no tengo la paga a mi plegaria.

por eso la gente me huye.

Risas alcohólicas se dispersan en mi cuarto

Polillas que yacen en este espacio son pinturas tristes

-migrañas  jugando a ser segundos-

No tengo la sonrisa en mis bolsillos, para pasearla a las marionetas

Ni la locura en los dientes, para mostrársela a mi perra.

la escritura en los labios se hace materia cuando no recreo mis mentiras

y en el instante

soy yo: un Dios torpe,

soy yo: un Dios taciturno,

soy yo: un NO soñador.

Desde este encierro…

soy yo: una mañana

y aun NO SOY: un yo

Las sombras manosean las letras que sondean los silencios…

y no pueden llorar los libros no mostrados

la vos que no será escuchada

no pueden llorar el sueño que fue robado

y no podrán…

fueron violados por mamá.

 

 

 

 

 

 

 

 

DOS

Estábamos turbados en una guillotina

Un 16 de octubre afirmaste llegar con tus manos llenas de azufre a darme el stock de mi última agonía.

Te basta decir: “la filosofía me prostituye”

Por eso el ADN que construí en tus labios se va al aspirar el plantón que cae de tus cascadas.

Por eso los duendes que compramos en la plaza te acechan y derrumban el polvo que cuidaba tus días en mi lejanía.

Estábamos turbados… Nos perdimos en la desidia…

Un 30 de febrero fue el clímax mental, porque aun te construías lágrimas con discos de plomo.

“El sol desembarcaba tus ondas polares”

Estábamos

Esta—– Ba—— Mos

Estabas.

Estábamos eternos en nuestras quiméricas obsesiones y en los “eternos”; que se daban, cuando te acostabas con las sombras.

Esta—– Ba —–Mos

Y cantábamos los versos que flagelaban el sonido.

A noche descubrí que el mundo está cabreado y que no tiene eje que lo centre.

Por eso sigo tejiendo tu mirada en mis dedos.

Anoche nos desquiciamos con la temperatura de las calles y con tiburones terrestres que comían la memoria.

Anoche pasamos gustos la iglesia que no es morada de tu Dios.

Anoche estábamos

Esta___

Ba ___

Mos___

Estabas y Ahora no.

 

 
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Publicado por en noviembre 23, 2016 en Poetas de los 90's

 

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Cráneo #159: Roberto Oropeza

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Roberto Oropeza (Cochabamba, Bolivia, 1986)

Publicó el poemario Invisible Natural (Editorial Yerba Mala Cartonera, Bolivia, 2009). Ha participado en varios concursos literarios, entre los cuales se destacan: “Tiempo en contra” que le permitió asistir al IV Festival de Poesía Internacional en Sucre-Bolivia (2010); obtuvo el primer lugar en el VIII Concurso de Poesía Mio Comteco Móvil (2011) y el primer lugar en Concurso de poesía joven, Fundación Pablo Neruda (2016). Fue publicado en  f/22 Antología Poética (La Ubre Amarga, Bolivia, 2011); Microcosmos, antología de poesía juvenil (Editorial Torre de papel, Bolivia, 2013); Tea Party II: muestra dinámica de poesía latinoamericana (Editorial Cinosargo, Chile, 2013) y Guatapu: Voces Poéticas de Latinoamérica (Editorial Aratiku Produktion, Paraguay, 2016). Actualmente es editor en Yerba Mala Cartonera.

 
 



 

En el cine

Será que la oscuridad nos hermanaba de alguna forma
cerrábamos los ojos ante el terror
y lanzábamos gritos
cuando el héroe vencía al villano y se quedaba con la protagonista.
Otro mundo era posible,
hasta que se encendían las luces
y regresábamos a casa
sin banda sonora para nuestra rutina,
cerrando los ojos cada vez con mayor insistencia.
No habrán subtítulos para esta pena.

 

 

 

 

 

 

Perder los lentes,
reducir la velocidad de los pasos,
ver las calles de forma borrosa
todos los extraños son aún más extraños,
pero pronuncian palabras afectuosas al pasar
como el cazador que atrae a la víctima hacia su emboscada.

 

 

 

 

 

Todo esto va a terminar
llegará el tiempo en que los recuerdos pierdan su color,
asentimos con la cabeza
mientras exhalamos el humo que
lentamente se enreda en el cabello de la mujer que observamos en el bar
tan inaccesible desde aquí.

 

 

 

 

 

Rutina

Hay que salvarte de que no te caigas en las gradas
hay que ahuyentar a los pájaros para que no les tires piedras
hay que peinarte porque eres una mujer solitaria
que regresa silenciosa a casa
a preparar la cena
antes de dormir al hijo
con el arrullo disonante de todos los días

 
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Publicado por en noviembre 18, 2016 en Bolivia, Cráneos, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #158: Raquel Abend van Dalen

 

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Raquel Abend van Dalen (Caracas, Venezuela, 1989)

Autora de los poemarios: Sobre las fábricas, (Nueva York, Sudaquia Editores, 2014) y Lengua Mundana (Bogotá, Común Presencia Editores, 2012); de la novela Andor (Caracas, Bid&Co.Editor, 2013; Miami, SubUrbano Ediciones, 2017), y coautora del libro Los días pasan y las formas regresan (Caracas, Bid&Co. Editor, 2013). Seleccionó y prologó la compilación de no ficción La cajita cabrona, Sistemas inc. (Caracas, Editorial Cráter, 2016). En el 2016 fue escritora residente en el programa para artistas en Camac Centre D’art, Marnay-sur-Seine, Francia. Actualmente dirige la colección de No Ficción Papeles Salvajes en Editorial Igneo (Caracas-Miami-Lima).



 

 

Acaso existe algún circo que no abrace a los solitarios

los monstruos se copian entre sí
se recrean
con un narcisismo que todo lo permea
se recitan al oído
la misma música obstinada del encierro
la herida
una cuerda que aprieta intolerante
y levanta los cuerpos
una caricia de nudos a altas horas del día
pleno momento para el delirio.

 

***

 

Soy ese ave carnívora
que evitas en curvas comunes
aunque reclames mi presencia de coral maníaco
sigues temiendo una desaparición
donde ponga toda mi destreza de cortina de terciopelo negro
y un público vidente tenga que aplaudir
ante el horror de tus ojos
desechos, ya te bauticé.

 

***

 

Amo la rabia de no tocarte
el destiempo de un huso horario sin uso
dejándonos más solas
como un lento accidente de agua
a punto de destrozar el origen
de un cuento repetido
adorado
por su transformación alucinante
entre locos y ciegos.

 

***

 

He visto cómo usas los guantes
el pantalón holgado y la chaqueta parisina
prendas que han pertenecido a otros
cuerpos rematados en carnicerías y congregaciones religiosas
sí, he visto los cigarros en tus orejas
de cáscara abierta las botas de cuerdas interminables
que ajustan tus pasos hasta volverlos masculinos
la boca de saliva petrolera que se aprieta ante el mundo
esos puños que coronan a cerdos y mujeres desnudas del centro de la ciudad
en víspera del tren que nunca llega.

 

***Textos tomado del libro inédito La corte de los milagros.

 
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Publicado por en noviembre 15, 2016 en Cráneos, Poetas de los 80's, Venezuela

 

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Cráneo #157: María Miranda

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María Miranda (Arequipa, Perú, 1986)

Creadora y editora del Grupo editorial Dragostea junto a Robert Baca y Jorge Vargas Prado. Sostiene un proyecto editorial artesanal junto a Evelyn Annco: Las Bacantes. Co-Editora de la revista Los Juegos Verdaderos junto a Jimmy Barrios. Escribió tres libros de poesía o ensayo Romané (2007), Los Velos de la Derrota (2009), La Creación del Silencio (2014). Estudió literatura en la UNSA. Estudió una maestría en Literatura latinoamericana en la UBA, y actualmente sigue estudiando un doctorado en la USA. Le interesan los excesos barrocos.



 

RETAZOS o CARTAS
de Boy para Inés Azcoitilla

(Extracto)

COMO UN GIRASOL SIN LUZ
AGACHO MI CABEZA HACIA LAS AGUAS
y encuentro
ay, solo encuentro
un monstruo

EL MONSTRUO ES BARRO                                               COmo  tus cabellos
Barro deformado por ti                       ME CUBRO de tu silencio de pulpo
De tus tres corazones de fuego

monstruo enamorado
en cruces de carbón que desdibujan su carne
Y LO BORRAN…

el hijo NO ha muerto
HA             DESAPARECIDO

todos sus reflejos tienen una conciencia similar al exceso intempestivo de tiempo
todos sus reflejos tienen una conciencia similar al exceso intempestivo de tiempo

Una mosca es atrapada en la aparición del lenguaje:
¿podré entrar en la miel cósmica de tu reino madre?
Acaso no fuimos mortales preocupados por la extinción

Desenredando el trigal
profético de la angustia
Veo a mis ojos
Caer sobre tus manos sin fondo

INÉS CAUTERIZÓ DE PARAÍSO CADA HORA

El mar devora las fauces terrestres
Extravío infinitesimal de un cielo
encierro onírico de la brevedad

¿Cómo vivir? soy plural por no ser hombre
Mi cabeza es un niño negro huyendo de una tribu
Mi corazón es un padre muerto que abandona a su hijo
Y su hijo, su hijo ha aprendido a ser
Un día de la semana

El tiempo lo ha perseguido con sus lanzas
y VIERNES rencoroso
ha privado de huellas al mundo

TODOS LOS DÍAS SON VIERNES
EN TU ESPERA

Si vedada en el ocaso
te proyectaras en sombras,
la tarde sería un espectro
deshabitando su condición solar
un muerto destapando sus lenguajes
reclamando la herida de tu cuerpo…
                                                           

un pecho pasea sobre un revolver
BUM(eran su rocío colorado
AMANECIENDO EN TU ROSTRO)

El agujero se agiganta
cuando pienso en salir
una estrella estalla en
la constelación peligrosa
de tus cicatrices
lunares astrales
desbordan en un mar
de peces que olvidaron la secuencia

Boy se incendia por arder en tu nombre
como ofrenda apoya su ser bípedo en tus desiertos
y se transforma en una bestia que abandona la grafía
para darte otro más de sus cuatro elementos
un  aguacero que recuerda el oasis de lo real

Inés tu monstruo te invoca,
y TÚ  eres capaz de ser carne?

SUS AXILAS LASTIMARON EL SUDOR Y LA DUDA

Y mi cabeza pesa como un anciano sentado
En las tres dimensiones de una silla
destrozada en su perfil amarillo

AÑORO TU VIENTRE
EL PROFUSO ESPIRAL DE TUS COSTADOS

 

Te siento en  estas páginas que me confeccionan
Como vestuario de arlequín muriendo
!Porque madre soy yo
Te cargo en mis omóplatos azules
En medio de una guerra que no acabará jamás
Entre el humo de las bombas
                                                   tus ojos  Explotan
                                               sobre el tremor de mis dedos

SIEMPRE VIVA HA MUERTO
YO HE MUERTO CON ELLA

Debo hallar un vocabulario nuevo
para resucitarnos

Mis estigmas son tus 3850 labios sangrantes
Perpetuando mi pelvis en sus anillos cáusticos
desafiando los huesos desde
El paraíso oscuro de tus cejas.
Eres diminuta como el universo
Contraído en un péndulo que imita
el movimiento oscilante
del olvido

MADRE
único agujero del que goza el hombre
PANAL DE ABEJAS MULTIPLICÁNDOSE
DISEÑO INFINITO DE UN ACERTIJO
CONCEBIDO PARA LA OFRENDA

Emplumado de cera
Caigo en el abismo inconcluso
del océano tribal de tu saliva

                                                                              Creta es solo el diseño de la uña
con la que diriges tu lengua

para atraparme antes que el suelo

Subiré
A TUS PECHOS NOCTURNOS COMO SENDEROS
Para navegar la eternidad lacerante del cielo
Para coleccionar estrellas en mi espalda de camello
Para saborear la luz cayendo hacia mi cuerpo

SERÉ EL PRIMER HOMBRE
EN CAMINAR SOBRE TUS OJOS
soy ceniza
que crece en tus pupilas
incendio escondido

Mis aguas seguirán
la manifestación esférica e infinita de tus planetas
desviando los astros más radiactivos hacia mi
Me traspasará la fugacidad de tu estrella
Invadiendo mis ventanas hasta respirar luz

SENTENCIA OSCURA DE TU RISA
Caigo de tus dientes como de un puente colgante
No existe la otra orilla
Solo la invasión de tu espuma
Estoy en una habitación blanca, con ventanas blanca
que se abren y muestran un porvenir blanco

 

LA LOCURA ES BLANCA COMO TUS PIERNAS
Resbalón por el que fui expulsado
A la montaña rusa del mundo

GIORDANO BRUNO TENIA RAZÓN
HAY QUE DESORDENAR LAS ESTRELLAS

Madre soy un niño jugando a estar muerto
Creyendo ser una constelación atrapada
Por el mapa del firmamento, soy un niño
Que cae como un meteorito en los brazos
Desconocidos del tiempo, un niño sol
Que calcina las alas
y destroza el universo
Soy el eje absoluto
De tus sistemas movedizos
Las órbitas irregulares
De tus creaciones fáusticas
El centro cauterizado de
Todas tus ranuras
La danza boreal
De tus espejos

 

 

 

*** Texto tomado de Creación d’el Silencio (2014)

 
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Publicado por en noviembre 12, 2016 en Cráneos, Perú, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #156: Juana Roggero

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Juana Roggero (Buenos Aires, Argentina, 1980)

Licenciada en Ciencias de la Comunicación y Correctora. Realizó talleres de poesía con Romina Freschi y con Osvaldo Bossi. Publicó los poemarios Bipolaridad (pájarosló editora, 2008), Cromañón (La Propia Cartonera, 2010), Antro (La Parte Maldita, 2014) y Morir delante de papá y mamá (Viajero Insomne Editora, 2016). Junto con el Grupo Enjambre, produjo el CD de poemas musicalizados acántaros y coordinó el ciclo de poesía ¡…Oh aquellos banquetes avestrúsicos…! Coordina JyPy, un ciclo mensual de performances, junto con Pequi Zervino.

Email: jroggero@gmail.com



visita

hoy papá me preguntó
qué tal van las cosas
en mi relación
me vino a visitar al mediodía
trajo todas esas carpetas
con las que anda en la semana
se tomó su café con cigarrillo obligado
y volvió a reírse de que no compro leche
siempre me pregunta
quién me metió eso en la cabeza
siempre cree que otros
me meten cosas en la cabeza
compraría leche solo para papá
aunque se me pudriera cada semana
pienso
pero no complacerlo en este detalle
me libera un poco
entonces mira mis cosas
abre mi heladera por pura curiosidad
y hablamos de mis mareos
de mi extrema sensibilidad
me escucho hablarle del inconsciente
de cómo eso maneja todo nuestro cuerpo
y me siento un poco tonta
pero él escucha
y yo lo miro
y no quiero hablarle de mi relación
es como si eso
nos pusiera a mil kilómetros
quiero hablar de cosas que él pueda admirar
le muestro mi libro
le hablo del viaje que se viene
quiero saber qué lugares visitó él
quiero haber viajado con él
creo que nunca sé del todo
cuánto le interesan mis relatos
o cuánto le intereso yo
y así como de la nada
mientras se levanta para irse
ahí me lanza la pregunta sobre mi relación
no nos miramos
le digo bastante bien mientras ordeno algo
y no sé si quiero que se alegre
hablar de mi relación
es meter a un intruso entre nosotros
porque me vino a visitar y somos solo él y yo
me aconseja que no peleemos en el viaje
no no ya lo hablamos le digo
y ya se está yendo
y me invade una angustia desmedida
fue tan breve y amable nuestro rato
que no quisiera soltarlo
y me quedo en casa
pensando por qué me deja sola
con todo esto

 

 

 

 

 

 

 

 

el cachetazo llega justo a tiempo

para corregirme
de mis excesos
de mi desmedido amor al sol
de haber deseado
tanto en esta vida
el cachetazo es exacto
se clava en el medio del rostro
y me corrige
de haberme permitido
soñar con un viento de lobos
sonreírle al mar cuando atardece
qué precisión de golpe
la sangre se desparrama hermosa
por la mejilla por la nariz
puedo oler la arena sucia
sé que no es justo bailar
cada noche con los animales
la mirada queda consumida
y ausente para siempre
la piel se rompe
en línea recta al cachetazo
tan firme y perfecto

 

 

 

 

 

 

 

al caballo muriendo al borde del río

vos te estabas muriendo
y nadie ninguno
de nosotros
podía sacarte de ahí
del tránsito
todos pensamos
que estábamos llenos
repletos de salvación
creímos en realidad
que los salvados éramos nosotros
y que así tenía que ser
estabas petrificado
al borde del río
buscamos entonces
algún movimiento
para nosotros
para nuestra vida
la inanición
al borde de un camino
que quizás
no debía ser ese
quisiste mirarnos
supimos que eras joven
que miles de caminos
te habían dejado en la mitad
supimos que sería imposible
contarle a los demás
algo de vos

 
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Publicado por en noviembre 10, 2016 en Argentina, Cráneos, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #155: Andrés Paniagua

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Andrés Paniagua (CDMX, 1992)

 

Estudió literatura. Es autor del libro Usted está aquí (Ediciones Mantarraya, México, 2016). Ha publicado en las antologías Poetas Parricidas (Ed. Cuadrivio) e In Vivo (Acapulco Ed.). Ha sido publicado en diferentes revistas y sitios web, entre ellos Opción (ITAM), Letras Libres, UniDiversidad, TN, Aeroletras (UAQ), El Humo, Maestra Vida (Perú), Círculo de Poesía, Blanco Móvil y Des/linde. Ha participado en conciertos de arte sonoro como Umbral y Germinal.



Rey de las ratas [fragmento]

Construimos la memoria a partir

de las cosas que se olvidan por ejemplo lo último

que tomé de madre fue aquella amenaza: por favor no te vayas y lo

dejes solo por favor no lo dejes

después ella saldría indefinidamente

y el resto sería quedarme y escuchar una respiración intermitente

como si el hombre fuera

delimitado por una habitación sin ventanas sin paredes sin puertas

 

 

***

Dibujo el plano de una casa a partir de sus cicatrices:

cada línea trazada en el espacio es una nueva locación para la vida o lo que fue antes de ella: más preciso, el eco fosforescente de un recuerdo tan desolado

que nadie va a creer en su posible reverberación.

Sin embargo, puedo recorrer sus palabras

(la casa):

él dice:

en el exterior anochece

él dice:

al fondo de la cocina un niño empuja una piedra

hasta la pared juega un poco con ella después se sienta a su lado

la sombra de ambos

se proyecta sobre el azulejo como dos tapices

de trama vertical

simplemente están tumbados mientras afuera anochece

él dice: la sombra una piedra

puede ser la imagen más urgente para referirse a la familia

 

 

***

Conjunto de ascendientes

descendientes

y colaterales:

una piedra

que se da la vuelta y

a contraluz

sigue siendo una piedra

***

El rostro de sus hijas recorre las habitaciones.

Hurgan en cada cajón incapaces

de reconocer algo

o algo:

cualquier otro tomaría una bolsa de plástico y metería en ella

las cosas que se han quedado a la espera de un nombre

de modo que nada

pueda significar alguna forma de vacío

Así generan las sombras sus signos de vida

Pero eso sería también

hacer un inventario a favor de lo irreconocible:

rebanadas de polvo

bailoteando pacientes.

***

Hola, S.

Sólo quiero ofrecerte una disculpa por

haber sugerido que podíamos sacar y

te podíamos enviar las cosas tuyas

que estaban en la casa. Mi intención nunca

fue ofenderte sino al contrario.

No creí que fuera algo malo. Mil disculpas.

***

Pienso

ahora

en mi propia casa

***

Doy un salto para atravesar la neutralidad

de mis recuerdos (una ventana que hacia el exterior articula la casa

y lo que está fuera de ella)

plazas donde el cielo aterriza

de pie

al otro lado me repito

no voy a dejarlo solo: sé que no le han dejado de escocer las rodillas sé que seguirá ahí

gran

maravilla de la sepsis

 
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Publicado por en noviembre 3, 2016 en Cráneos, México, Poetas de los 90's

 

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