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Archivos Mensuales: enero 2017

Cráneo #172: Víctor Noé Arandia

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Víctor Noé Arandia (Valencia, Venezuela – 1997)

Estudiante de Idiomas Modernos en la Universidad Arturo Michelena. Edita una publicación independiente titulada Lapoesía Zine. Su trabajo tanto de narrativa como poesía ha sido publicado en Letralia y Digopalabra. Extractos de su poemario inédito Las Armas Nobles serán publicados en la antología Amanecimos Sobre La Palabra (Team Poetero, 2017). Como artista de Performance participó en la VI edición de Octubrejoven (Museo de Arte Valencia, 2016) y en el XI Festival Perfochoroní. Lleva una crónica de su vida en http://www.victornoexiste.blogspot.com.



 

 

Una tarde en el metro

Adormecer
sobre un riel
como si no hubiera lecho más tibio

desfigurarse en violento abrazo metálico
ser
charca o lluvia roja
salpicando todos los rostros
de nuestro inframundo

es hermoso verlos correr

 

 

 

 

 

 

 

 

La mortalidad de las rosas A Faride Mereb

Aún no he reflexionado
sobre la mortalidad de las rosas
la proximidad de un holocausto de vidrio

no escribo la nota suicida
para la madre
la musa
la parca
el ancestro anónimo

rebelde monosílaba quedó en mi boca
ese octavo vaso de agua desechado en la poceta

sobrepensar el poema
todo borrón
intentó ser majestuoso

visito la necrópolis
hambriento de flores

y huesos

Sin el filo de la daga
arrastrante
no seríamos

Encontramos el arma rota
en el fondo del sótano

u s a m e

poseer el cuchillo
o ser la posesión

a b u s a m e

pero lo único roto
somos nosotros

 

 

 

 

 

 

 

 

Escribo

como si el aire estuviera hecho de litio

y todas las sombras regresaran a casa

anunciando el último día de mi fémur

conjuro  negra tipografía

confiando que las palabras

serán escalera enhiesta

o caracol

justo escape del epitafio

 

practico la expiación

de todos los colores del vacío

 

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Cráneo #171: Paola Zambrano Jeria

 

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Paola Zambrano Jeria (Santa Cruz, Galápagos)

Estudió Diseño Gráfico Publicitario en la ESPOL, se ha desempeñado como catedrática universitaria y diseñadora gráfica. Actualmente trabaja como guía naturalista en el Parque Nacional Galápagos. Dedicada a la gestión cultural. Fue tallerista del escritor Miguel Donoso Pareja.
Ha publicado el poemario Suplicio de la horca (2005), fue incluida en el poemario 100 años de poesía erótica de mujeres ecuatorianas de la poeta Sheila Bravo (2006), Antología de poetas ecuatorianos Alianza Francesa 2006, Cuadernos Ecuador Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Guayas 2006, entre otros.
Recibió la condecoración al Mérito Cultural por el Gobierno Municipal de Santa Cruz 2014



 

Del libro inédito INDEFATIGABLE

Heridas mías:

Silben, graznen, no oscurezcan a lo lejos
Vístanse de mi orgullo, no adormezcan
La vergüenza no es más que asientos agitados en medio del abismo
Dancen como pájaros, marquen su nido
Pónganse en las primeras filas de mis tropas

Heridas mías:

Son eternos los estallidos de nuestras armas

( )

Una estalactita anestesiada por la oscuridad

Como un tumor que va a ser extraído,

Espera que suceda un milagro

 

 

 

 

 

 

Permanencia
Me arroje de rodillas sobre esta tierra, sobre el agua salada, sobre los gritos prolongados de la locura, sobre los acontecimientos mediocres que se lanzan para sentir mi caída.

Pero he llegado, cuando el encanto se convierte en un sollozo infantil que precipita las batallas; que no sobrevive a las devastaciones y sueña con flores que nunca han sido bellas, que crecen con las tempestades, donde gente llega sin anunciarse y se bañan en las aguas que el mundo ha abandonado

Luego ya no olemos a nada.

( )

Invoco a los inventores de la moral, que arrebatan la cama a los hombres, miles de cangrejos muertos sobre la playa.

Invoco a los estanques donde hombres inclinan sus cabezas en señal de vida, a los manzanillos que inflaman los ojos de los que no creen, a las viejas y las nuevas generaciones con sus deformidades.

Invoco a la incertidumbre, a los pulpos que se ahogan en puñados de sal, a los buitres que son más humanos, más absurdos.

Invoco a la inocencia que se ha arrojado a los brazos de otro, que la elogia con malas intenciones y no en silencio.

Me invoco a mí mismo que no dejo de parecerme a la vergüenza.

 

 

 

 

 

 

Rio Ígneo

Como una varilla delgada que ataca la pólvora, prevalezco en este círculo imprescindible, convencido, de lo contrario de lo que todos afirman, quebrantando a la fatiga como un animal blando. Me muestro, lentamente, cesando las acusaciones, señalando los límites de mi territorio; deteniéndome en mí obrar, hasta que suceda algo que profane mi memoria.

Me muestro, como una grieta abierta por la lluvia, donde el agua se detiene para aliviar al líquido de este cuerpo, este cuerpo plano, que dejó de ser una costura de tus emociones, que ha padecido cruzando tus recompensas, ha perdido la virtud de morir por sí mismo, ha perdido su ostentación por los conocimientos.

 
 

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Honoris Cráneo #7: Roy Sigüenza

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Roy Sigüenza (Portovelo, El Oro, Ecuador, 1958)

Poeta. Ha publicado Cabeza quemada, Ocúpate de la noche, Tabla de mareas, La hierba del cielo, Cuatrocientos cuerpos, y el libro antológico Abrazadero y otros  lugares. Sus poemas están incluidos en varias  antologías –textuales y virtuales– de poesía ecuatoriana y latinoamericana. Ha sido traducido al inglés, portugués y catalán.



 

 

Selección de textos de Manchas de Agua, Cinosargo Ediciones

Pasa una estrella congelando la noche
En los escaparates baila el ojo del seductor
El tiempo tendido limpia escopetas
Para el libro abierto hay pescado seco
Como si puertas no hubieran hay sogas,
cuelgan ventanas para que el pie tenga asidero.
Oh brillante portada del mundo girando sin orden
en el labio del muerto
-el hijo navegando en llamas derretidas
sin saber de venas, crucigramas, íes perpetuas-.
Nada quedará de este vaso displicente
-las botellas congregadas aprendiendo del hambre
harán preguntas en platos nerviosos-.
Rota la foto donde se durmió el consuelo
¿Habrá castigo?

 

 

 

 

 

 

 

 

TODO EL MAR SE PARECE
Si el mar fuera sacudido como una tela
Si comenzara a hablar un día de estos
Es suave su risa por ahora
su grafía se construye en la arena
se borra
Aúlla de pájaros cierta temporada
-el sol se quema como si fuera una pestaña
de fuel oil-,
o muere en las alas desechas de un pelícano caído
Viniendo de él Odiseo aún no llega a Itaca
Penélope confunde el deseo en la urdimbre
del tejido
La ciudad es un avispero de ruidos y un crimen
en la crónica roja de los periódicos de la mañana
Mejor la confusión de los puertos
El mar de Jambelí es el mismo mar que mella los
atracaderos en Ámsterdam
Allí la huella de las embarcaciones con un mismo
significado:
la voracidad

(un corazón vacío
un par de manos heladas

una palabra imposible de decir)

El agua haciendo que la vida corra,
que vacile al filo de la orilla como un desnudo
trozo de mangle;
que vaya a la playa como una deidad poseída
por el furor del nacimiento:
la semilla de la fruta de sal
El agua anunciante de su certeza
Mañana será lo mismo: el mar es un fósil despierto

 

 

 

 

 

 

 

 

TRHILLER

A Pier Paolo Pasolini

Restos de fiebres duras: el rostro es un río
desaparecido,
una letra quemándose en un momento de
tranquilidad
El sueño pace como una vaca en la hierba azul
del mar
Aquí se corrompe un pájaro, cabalga un bello
asesino
La sangre es una mano que cae
No hay 300 corazones que guarden tanta
respiración defectuosa

Como esa forma del amor que perece
cada vez que alguien en alguna parte dice:
ámame libremente

Como cuando uno escucha los fantasmas contándose historias ya
desaparecidas, entre la maleza y el olvido de una casa en ruinas, así
escucho tu voz diciéndole cosas muertas a mi voz: las de un largo
amor destruido.

 

 

 

 

 

 

 

 

HABLA TIM, EL BEBEDOR
Por el alcohol voy a perder la oportunidad
de verte brillar en el juego.
La Apuesta es un corazón de pescado
y basura picada de enfermedad.
Por una botella de ron, sólo por eso
el valor se me cuela como la lengua.
Que vaya despejado el ojo y el oído
para que puedan escuchar el verdadero rumor
de la muerte
-un derroche de sabidurías inaplicables
en casos de niños-mermelada con problemas de
respiración-.
Frases con manos anilladas que se van a fiestas.
Agonías bajo los techos y los pisos: de puertas
abiertas.
Glamorosa avalancha de miradas
dispuestas a comerte el sexo.
Habla Tim, el bebedor, y llora
como si fuera una niña estropeada por su madre.
Coro:
Pobre chico que observó la llama del amor
alumbrando la ciudad y la creyó verdadera,
hoy tiene la cara llena de ceniza.

 
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Publicado por en enero 23, 2017 en Ecuador, Honoris Cráneo

 

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Cráneo #170: Lucía Rothe

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Lucía Rothe (La Paz, Bolivia, 1994)

Estudia Filosofía en la Universidad Mayor de San Andrés. Ha publicado la plaquette Ensayo de transición (Maki_Naria Editores, Chile, 2016)



 

 

 

(4) Estoy en el campo Julio,
Acá no hay más que tierra fallida
Estoy desenterrando con las manos incluso
Te juro, mira
No hay nada más que esta tierra
Está seca desde hace ocho años
Pero hay que escarbar me dices
Hay que saber dónde los han escondido
Seguimos sin saber que pasa,
Yo no he entendido nada de esto
No he tenido que escribir con la urgencia
Con que me dices que el campo está minado
Pero las minas están apagadas
Porque ya nadie se acuerda de ellas.
Estoy buscando, te juro
Quiero que todo lo que no he tenido que vivir
Me sirva para seguir de pie en el campo
Ya no entendemos, nosotros,
Que se trata de algo que va más allá del partido
Es verdad que en este campo huele a muerto
Es verdad que no hay suficientes manos
Que cada vez nos importa menos,
Pero sigo porque me sé tu nombre
Intuyo que no tengo tanta valentía
Pero sigo rascando la tierra,
Lamiendo rastrojos
Quemándome la garganta con la paja seca,
Te juro que acá no hay más que tierra fallida.

 

 

 

 

 

 

 

 

(9) La conclusión postnihilista frente a los Aceleradores de Protones: una
revolución neoimpresionista

El sobrecogimiento es la interna de la inutilidad
Hay fragilidades convergiendo
Como caminar el mismo lugar que recuerda cosas
Lo inerte no estudia convencernos
Mejor es comer para reivindicar la realidad
O coger sin pensar mucho en la trascendentalidad
La burocracia del pensamiento moderno fatiga
Se nos entumecen los dedos de tanto responder y opinar
Si hay para ser imbécil
Es hasta mejor convencerse de la belleza de la espacialidad
Es
Pa
Cio
De preferencia vacío
O con una muy buena ocupación.

 

 

 

 

 

 

 

 

(10) Este es un cuerpo denso que se espesa con la decadencia
Este es un cuerpo denso imitando el olor de los taxis de la tarde
Un compuesto denso de aire reusado y grisáceo
Un compuesto de amalgamas tristes de ciudad naranja y triste

Dentro del invernadero de los ojos empañados se acurrucan como gatos las caras
que no nos da la gana de reconocer por la tarde.

Maldita ciudad naranja maldita ciudad naranja gris maldita ciudad mugrienta
naranja y gris
Maldita ciudad imberbe friolenta y repetida
Mil veces repetida en las sombras y las calles viciosas de postal
Mil veces explotada, derretida y basureada.

Mi cuerpo denso se recorre espeso como la ciudad a la hora del almuerzo
Mi cuerpo denso se postra en el asfalto se tapiza los pulmones.
Los pulmones son ácidos de agua con azúcar
Los pulmones son áridos de agua con azúcar
Sobre la carpa del señor Jesucristo señor de las incandescentes
Sobre la carpa del señor Jesucristo.

 
 

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Cráneo #169: Marcelo Nicolás Carrasco

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Marcelo Nicolás Carrasco (Santiago, Chile, 1999)

Ha participado en diversas lecturas y actividades literarias, tales como el Ciclo Poesía Constituyente y el encuentro Haremos desaparecer el miedo. Autor de Catalepsia (Piélago, 2015). Trabaja en un segundo proyecto escritural.



 

 

Prefacio

No me pregunte cuántos años tengo
ni me comente
que soy demasiado joven
y que las cosas cambiarán.
Cuando la sangre inocente
se derrama en la palestra,
los poetas fingen ser estúpidos:
Se dedican a retratar
mujeres y paisajes.
Afírmese los pantalones.
Porque somos dos palabras
de conjuros diferentes.
Encienda los noticieros,
capte las edades
de quienes los protagonizan.
Ahora que me ha entendido,
tiene derecho
a guardar silencio.

 

 

 

 

 

 

 

 

Volverán

Diles que me perdí en el parque, mamá. Que no regreso.
Que de tanto tironear perdiste el brazo y el horror
salía a borbotones de tu hombro.

Me morí.

Si preguntan  -que lo dudo- diles que era un laberinto
de animales de concreto:

Una jirafa

Un cocodrilo

                                                                       Un elefante.

Eran sombras. Más oscuras que la vida. En un rincón.
Eran como almas de animales de concreto.
Como infancias rotas   de concreto    rotas.
Como rotas cláusulas de pactos innombrables.
Como nombres clausurados en el pastizal del parque.

Me llevaron. Di que me llevaron. Que no fue tu culpa.
Hazlo parecer una mentira. Así te creerán
y nos veremos en las noches, madre.
Tú conmigo. Yo contigo. Tu. Mi. Yo. Tú.

A través del enrejado trae lápices   papeles    formas
y colores.
Para que yo salga fuera aunque no salga.

Me quedé jugando diles, con los animales
con los árboles.
Que raíces me salieron en las piernas.
Que luchaste. Que intentaste. No pudiste.
Me quedé jugando diles, con mi cuerpo
con tu llanto.
Dando vueltas en la rueda. Con los niños.

Cuando mis hermanos crezcan les explicas,
se los cuentas.
Diles que a las 7.30 -al otro día-  se abre el parque.
Cuando vayan por sus hijos me hallarán jugando.
Cuando vayan por sus hijos. Volverán.

 

 

 

 

 

 

 

 

X

La fuerza de una fuerza.

De qué fuerza.
Preguntarle a los objetos y encontrar pregunta
que preguntan otras cosas.

A otras cosas.

Otras tantas.

Este lugar ha sido construido por el hombre.
Este lugar no ha sido construido para el hombre.

Estas cosas no son estas cosas.
qué preguntas    qué encontrar    qué fuerzas

El paisaje es una imitación de lo que quiso ser.
Su réplica.
No es la proyección en el principio.
En qué principio. De cuál ciencia.
El paisaje es lo que quisieron que no fuera.

 
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Publicado por en enero 14, 2017 en Chile, Poetas de los 90's

 

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Cráneo #168: Horacio Warpola

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Fotografía por: Wilbert Enrique Berdeja



Horacio Warpola (México, 1982)

Es editor de la revista de ilustración y poesía Gus Ultramar. Gestiona el proyecto Cine Panorama y el Laboratorio Murciélago. Es autor de los libros Neónidas 2006-2008 (Herring Publishers México), Lago Corea (Herring Publishers México), Física de Camaleones (Fondo Editorial de Querétaro-Calygramma), METADRONES (Centro de Cultura Digital-Libros Malaletra), Triste suerte de los peces voladores (DaSubstanz-GoldRain-NewHive), Gestas (Ediciones El Humo-CONACULTA), 300 versos – para la construcción de un protocyborg orgánico (Ediciones Neutrinos) y Reencuentros con hombres notables de Jänko Erwin (Mamá Dolores Cartonera). Recientemente lleva la dirección del monólogo teatral Richie Santacruz, evangelista, escrito por José Velasco. Se puede ver más de su trabajo en warpola.tumblr.com y en newhive.com/warpola



 
 

Los planos sutiles

supongamos que me tomo el líquido que contiene este frasco, supongamos que el líquido es amoniaco, supongamos que soy inmune al amoniaco, supongamos que después de beberlo salgo de mi casa caminando hacia la tienda y un hombre me mira de lejos, supongamos que ese hombre es dios, supongamos que dios se disfrazó de hombre y quiere hablar conmigo, supongamos que me confunde con otro ángel, supongamos que todos los hombres somos ángeles, supongamos que los ángeles existen, supongamos que dios se me acerca y me pide un trago de amoniaco, supongamos que guardé el frasco en mi bolsillo y se lo ofrezco, supongamos que dios no es inmune al amoniaco y muere en mis brazos, supongamos que para dios morir tan sólo significa transmutar, supongamos que transmutar es vivir, supongamos que vivir es matar, supongamos que ya no pude comprar nada en la tienda porque me quedé dándole resucitación cardio pulmonar al hombre-dios recién muerto, supongamos que revive, supongamos que revive como un monstruo, supongamos que el monstruo es toda la sociedad, supongamos que todos somos monstruos, supongamos que estos monstruos escriben poemas, supongamos que esto es un poema, supongamos que yo soy un monstruo, supongamos que los monstruos son inmunes al amoniaco, supongamos que la inmunidad es una capacidad intelectual, supongamos que el cosmos es inmune a nosotros, supongamos que nosotros a pesar de ser monstruos también somos cosmos, supongamos que el amoniaco en realidad somos nosotros y el frasco es apenas una vasija del multiverso, sólo supongamos

 

*** Texto tomado de Gestas (Ediciones El Humo – CONACULTA, 2015)

 

 

 

 

 

 

Ouija

Qué quieres preguntarle al poeta
No le preguntes por su muerte
No lo cuestiones por el más allá
Después de su vida
Pídele un poema breve
Una figura retórica
Algo que no conozcas
Una palabra que ilumine
Como potasio y serotonina
Escritura necroautomática

Qué quieres preguntarle al poeta

Pregúntale por el lenguaje de los abducidos
Un recuerdo que hayas olvidado
Alguna estampa con dislexia
Pregúntale si todavía te ama
Si todavía te reconoce

 

 

 

 

 

 

Leyes atómicas

La semilla germina hasta la primavera siguiente

Pasto crece donde antes no había pasto
Con los nuevos pastos la población crece
Los predadores crecen con el pasto
Los biólogos crecen con los predadores

Sin gente, los incendios no son problema

*** Textos tomados de Badaud Electrónico – Antología de poesía komandroviana (Próximo a publicarse)

 
 

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Cráneo #167: Mayra Oyuela

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Mayra Oyuela (Tegucigalpa, Honduras, 1982)

Poeta y gestora cultural, ex miembro fundador del colectivo Paíspoesible y Artistas en Resistencia, actualmente es co-editora del sello editorial Casasola editores y dirige la revista de Cultura y Política Lastiri, co produce el Festival multidisciplinario de arte, (FIMNH) Mujeres Nuevas Historias y el proyecto Polilla Tóxica.

Ha publicado los poemarios: Escribiéndole una casa al barco y Puertos de arribo (Casa de Poesía, Costa Rica)

Ha participado en números festivales de Iberoamérica. Su trabajo aparece en diferentes revistas y antologías internacionales, entre estas destacan: 2017 Nueva poesía contemporánea (Buenos Aires, Argentina); 4M3R1C4: Novísima poesía latinoamericana (2010) Cantos de Sirenas, compilación iberoamericana de poesía femenina (México, 2010); Puertas abiertas, Antología de poesía centroamericana Fondo De Cultura Económica (FCE) de México; Antología iberoamericana “Barcos Sobre el Agua Natal” (México/España); Dossier de poesía centroamericana nr.16 Poet (Alemania); Hijas de Diablo, hijas de Santo, poetas hispanas actuales, entre otras.

Parte de su obra ha sido traducida al francés, catalán, italiano, alemán e inglés.

 



 

 

1

Vi a una mujer emerger de la piedra
vi a la piedra emerger de la mujer
vi su furia de tierra
su fuga de arena
su derrame de viento nostálgico.
Vi la distancia entre ambas
el abismo de los siglos
la mueca torcida en el golpe seco
de los confines.
Vi la tribulación,
lo cíclico de un mundo brotado de la tierra.
Pero la piedra que brota de una mujer
sabe vencer las masas de tiempo que la acongojan
sabe lijar la fe del agua que labra la hendidura.
Para que sangre la piedra
primero debe sangrar la mujer
para que sangre la mujer
primero debe comer de la tierra
su partícula más imperfecta
y así parir hombres húmedos
que surjan de su polvo.

 

 

 

 

 

 

 

3

A Francisco Ruiz Udiel

La vida duró lo que dura un vaso frío
al salir de la nevera.
La muerte es una soledad que no se cura.
A veces las cosas tristes nos recuerdan que somos tránsito
que somos la posibilidad de dialogar con el silencio
que somos conflicto.
La muerte es un aplauso solitario en el cine
y nos alerta que hay que ir más allá de las palabras
más allá de los altavoces de la nostalgia.
La muerte es un colibrí que ve en cámara lenta todo
y el mundo como tal es otra cosa.
Es un agua llena de furia
empujando con ternura
la barcaza a la orilla del abismo.
La muerte nos descubre otras muertes
con las que debemos aprender
a seguir viviendo.

 

 

 

 

 

 

 

 

4

Cuando la cima queda en el fondo del mar
y el fondo es la cúspide de un universo oculto
que apenas emerge
porque este mundo de paradojas
asemeja la cima de un hombre
que escala a la inversa de otro que se hunde.
Porque la muerte de un hombre
no es sólo la muerte de uno, sino la muerte de todos los hombres.
Porque vivir es la causa
porque en paralelo vamos
dos que se buscan
y están de frente sin verse.
Dos corrientes que en mutuo acuerdo de silencio van
una gota que ronda el cielo
y otra que roza al suelo.
Y el centro de la vida es como un árbol a la orilla de un río
donde las tristezas nunca se sabe
sin son más hondas en sus raíces o en su reflejo.

 
 

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