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Archivo de la categoría: Ecuador

Cráneo #186: Michael Santana

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Michael Santana (Otavalo, Ecuador, 1996)

Actualmente se encuentra cursando el cuarto semestre en la carrera de Artes Literarias en la “Universidad de las Artes” de Guayaquil. En el periodo 2011-2014 participó  los elencos de danza y teatro de la “Escuela municipal de las artes” en Otavalo. Organizador de la lectura poética “Kikayta Witzachi” en Guayaquil. Finalmente participó en el primer recital poético generacional organizado por el colegio “República del Ecuador” Otavalo a finales del 2016 y asistió como poeta invitado al festival internacional “Poesía en paralelo cero” en su edición 2017.



 

VIII

 

Lo que más le duele a Tañán es que la está olvidando

como a la Lunática

halladora de un pocotón de cartas

y una metáfora que nunca vivieron

la está olvidando

y no hay frenos

como a la jinete otoñal

la celeste Mantis religiosa

sin bocado

la está olvidando

como a la churona y caoba

Valdivia

puente de tantas estrellas.

Tañán la está olvidando

y no hay mocos en su pluma,

con tres mililímetros de historias

a cuestas

fisuró las piedras

costillas.

El líquido se ha corrido

no hay frenos

huele a tarde y a fundas de golosinas

es cuestión de días

para que sea apenas

un frío escaparate del aliento

escaparate de lomo fino

en la sala curtida

carne cruda

Como si no supiera que hay mañana

cada mañana

le duele por encima de cualquier río

dar cada media noche

un paso en contra del contradestino

Huele a verde

no con café

huele a verde magulladura

derrumbe de una llaga

antes flor en la caja de la memoria.

Soy Tañán estoy aquí

con las manos y el guacho

llenos de mierda

arena

no me falta nada

puedo ya

llorar en segunda

meter marchas

aflojar la muñeca

sollozar en do menor

escaparate

en este desvelo de la tarde

apuñala recorrerte

hacerte sonido de nunca

escaparate

advertirte círculo

hecho viruta

echarte al cosmos de la carne

escaparate

Lo que me más me duele es que te estoy olvidando

y no hay frenos

Olvidando como a la pájara despechada

de mi primer verano.

 

 

I

Niño con patillas

salpicadas de orión

se encienden mechas al fondo

de sus pupilas

son todos los maestros

en un mar-padeo.

Huele a agüita de florida y comino molido

Él pregunta:

¿Por qué se quiebran las pieles de las piedras azules

si aún el cielo huele a vino?

pedazo de pluma

echado al mar

clavo que fecunda el otro lado

corren pulgas por sus hombros

en pan de oro se escuchan sus sollozos

ignora que está muerto

por eso parece

alguna estrella

Él pregunta:

¿Y el sol?

Pumpum

Pumpum

Pumpum

 

 

II

 

Cuenta la leyenda

Que corrían los soles tomados de la mano

dábanle tiempo a sus colonias

girando

inhalaban las piedras a su paso

las sienes

las vísceras

las estiraban

casi las mezclaban con el cielo

su estela dirigía los ríos y las tumbas

hasta al violento acto

del florecer de una rosa

Los soles

tentaban a las tierras

mojando todas las mejillas

por las noches

robaron las cometas, las nubes, los poemas

todo el aparataje eterno

A cambio nos dejaron

varias lunas farsas

manojos de besos repartidos

y

un papelote que decía

en forma de constelación

memoria.

 

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Cráneo #185: Alexis Cuzme

 

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Alexis Cuzme (Manta, Ecuador, 1980)

Escribe y colabora con publicaciones periódicas, ecuatorianas y del extranjero, en temas relacionados a cine, teatro, música, literatura y edición. Editor del sello editorial Marfuz y del fanzine metal literario del mismo nombre. Sus más recientes publicaciones son Moshpit (ensayo, 2013) Rituales del ego (poesía, 2016) Periodismo y activismo metalero (entrevistas, 2016) y La ruina del vientre sacudido (poesía, 2017). http://alexis-cuzme.blogspot.com/



 

7

Sigo mirando la pared que no se mueve.
Escuchando la pared de susurros que no entiendo.
Golpeando la pared que no libera.
Pateando la pared que se empeña en sepultarme.

Pensando, incendiándome en supuestos,
inventando realidades dentro de la oscuridad,
jurándome giros, estallidos de salvedad,
diciéndome que cambiaré,
que la putrefacción del espacio no despellejará
las huellas de un recorrido en estampida.

Florece la ruina dentro del vientre sacudido.

 

 

 

 

 

 

 

 

11

Hoy todo es pasado: mermelada corriendo sobre mis ojos,
empalagosa y mortecina mermelada del ayer:
en ella mis padres siguen disputándose un amor moribundo
abriendo tajos en la casa y en sus hijos,
violando sus pactos, desperdigando secretos,
lacerándose en sus sentencias los maquillajes inamovibles de años.

Mis padres,
¿qué será de ellos?
¿habrán juntado sus manos
o por lo menos cumplido el rito programado
de verse morir frente a frente?

Mis padres: sangre y fatalidad.
Hijos y necesidades.
Casa y calamidad.

Mis padres,
ofertando su salud para salvarse de ellos mismos:
alcantarillas rebosadas de ira,
pantanos repletos de maldad.

Enfermos de un amor descompuesto
que nunca pudieron sacar de casa.

 

 

 

 

 

 

 

 

17

No hinques mis ojos, niño del delirio
no mis ojos ansiosos de luz.
Mis ojos testigos de la rumba necrótica de la noche.

No, niño desconocido y salvaje,
duerme, que la oscuridad te arrulle,
piensa en tu madre, abraza a lo que fue tu padre,
conversa con lo que fue tu hermano,
todos aquí necesitamos la fuga.

No hinques mis ojos, niño de sangre y lodo.
Entrégate a un rincón y juega con tus delirios.

 

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Cráneo #183: Federico Dager C.

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Federico Dager C. (Ecuador)

Desde los quince, ha procesado lo que lo rodea a través de la poesía. Junto a sus mejores amigos formó parte del Colectivo Ronaldos en donde realizó fanzines de poemas, crónicas y collage. En el 2015, queda en segundo lugar dentro del primer concurso literario organizado por la ESPOL dentro del marco de la semana de las artes. Ha participado tanto en lecturas espontáneas como organizadas, entre esas las jornadas de poesía organizadas por el Casal Catalá, hotel El Manso y el centro cultural “Fiap Jean Monet”. En el 2017 se egresa como bachiller, recibiendo el reconocimiento “Eduardo Sola Franco” por gestión artística dentro y fuera de la institución. Planea estudiar Artes Visuales.

Escribe y experimenta en:  tibiezas.wordpress.com



Chatroulette

(Después de Franny Choi)

Trasnochada se queda derramada la baba

Producto de un deseo delirante que se pronuncia diáfano dictante;

hombres que se reducen a pulsiones que se reducen a un puñal.

queman, mis entrañas

estas exigen nuevas llagas por donde escapar

y yo solo les puedo dar arrogantes acrobacias que se pronuncian entre pixeles.

caigo endurecida entre la cósmica y cálida conexión.

Entre engranajes de pelos que recubren las manos

Y carne que se despelleja para quedar cada vez más blanca e irreconocible.

Yo, una ventana compuesta por polvo, plumas y poros.

desconozco telescopios pero veo dioses que se disgregan en las retinas ya vacías

Siempre el otro y su necesidad de pronunciar

(Dice que soy un demiurgo rodando ombligo abajo por un jardín de jacarandas secas, dice)

Siempre esta soledad y su necesidad de encontrar

devorar,

Aspirar a más y ante la ausencia del tacto

Vomitar

Un hipervínculo que te acerque a mí

Que perfore las pantallas

que congele un gesto lo suficientemente honesto para entrar y descansar en cualquier rincón que apañe el cuerpo

Veo trozos

Torzos

Regazos

Manos

Labios

Una galería lo suficientemente pobre como para ser mercado

Se arquean formando refugios lo suficientemente amplios e inflamados como para no solo ser habitados si no también profanados al ritmo de la pirexia y su pirotecnia,

gotean

Se desdoblan en gesto de sumisión; muestran sus ofrendas; vulnerables y bellas,  sinvergüenzas con frustrados exhibicionismos se anestesian

Y a los costados entre lo condecorado y lo embalsamado

Ancianos bien conservados acunando a niños decapitados

Y mientras el extraño tipea, el cementerio de mis teclas jadea

Recreo una espora inconclusa donde caben todos mis huesos, y dejo que las corrientes de la tan anunciada posmodernidad me diluyan hasta convertirme en algo fácil de tragar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abulia

 

Llegó el viento de invierno  y hasta el

concreto

abraza en los días de abulia.

los que son hombres cruzan la vida hablando del próximo contrato

yo

bajo la mirada

y me topo con la piedra que me faltaba.

Preparan sus rostros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Persuasión

junto a un ceibo,

dándole la espalda al mar

recuestas tu cabeza sobre mi entrepierna de lechón

mientras Pizarnik en sus poemas se baja y se sube a la cruz

yo cuento tus dedos como si fueran clavos de porcelana

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

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Cráneo #181: Alexander Ávila Álvarez

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Alexander Ávila Álvarez (Quito, Ecuador, 1986)

Escritor y psicólogo. Poemas suyos han sido publicados en varias revistas, digitales e impresas, de Argentina, México y Ecuador. Consta en las antologías: Grito Insurgente (Viz-ca-cha, Editorial Independiente, Loja, 2016); Oniria Cia. Ltda. (Mecánica Giratoria, Cuenca, 2014); Apuntes sobre el Incendio (Ninacuro Cartonera, Cuenca, 2013). Reside en la ciudad de Macas. Colabora regularmente con artículos y textos de opinión para distintos periódicos y revistas de la región. Conduce el blog: Apuntes de un mal poeta (https://alexanderavila86.wordpress.com/).

 



 

 

Estoicismo 

es limarse los años en las arrugas
y seguir
hacia todos los puertos
pero a ninguna parte.

(¿O ser poeta?)

 

 

 

 

 

 

 

 

Asincronía de las formas

zigzag

atajo que perdió su mapa
en la esquina donde bifurca el viento

garabato

botella de whisky abandonada
sobre una cuerda rota de guitarra

línea recta

flecha descarriada
que conoció la hipocresía del arco

diagonal

cruce de viajeros sin equipaje
fóbicos al asfalto

círculo

orgasmo fragmentado
por la neurosis de la flacidez

espiral

la voz angustiada
de un sueño disecado

el poeta (.)

límite máximo del despecho
donde confluyen las formas
como síntoma evolutivo
de desintegración

 

 

 

 

 

 

 

 

Un organismo existe 

hasta que comienza a existir
pues la vida es el síntoma
que anuncia su muerte

(la nada es la isla
que alberga la eternidad)

 

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Cráneo #176: Pamela Cuenca

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Pamela Cuenca (Loja, Ecuador, 1996)

Ha publicado en la Revista Suridea de la CCE (Loja, 2013-2014), Revista ComHumanitas de la Universidad de los Hemisferios (Quito, 2014), Revista El Faro (Loja, 2016), Gaceta cultural República Sur (Cuenca, 2017), Blog Anábasis (Perú, 2017). Ha publicado la plaqueta Ensayo de realidad virtual para un gato que despierta (Loja, 2017).

Le tiene miedo a las ventanas y es una paranoica obsesiva en constante decadencia. A veces no se ve a sí misma en el espejo.



Una cajita aterciopelada
Luz que se expande por el prisma
Mil colores que son solo cuatro
Anoche soñé con un conejo
Conejo blanco cola esponjosa
Los conejos son caníbales
Conejo se come a otro conejo
El conejo más gordo es el que gobierna
Este mundo extraño lleno de conejos y sangre
Un conejo bebé al nacer empieza la búsqueda
Busca comerse un conejo más grande
Y así, crecer
El crecimiento se mide por el tamaño de la panza
Panza gigante conejo alfa
No es un sueño es el conejomundo
Mundo conejo
Conemundo
Mundonejo
Miles de conejos caníbales
Conejo bebé ahora es un conejo niño
Su niñez es haberse comido tres conejos
Conejo niño sigue en la búsqueda
Escalar la pirámide de conejos comidos
Sangre expuesta no hay vísceras
Sólo rastros de piel conejuda
El conemundo mundonejo conejomundo
Sigue su cauce
Ríos de cadáveres de conejos
Una cajita aterciopelada abierta
Luz que se expande por el prisma roto
Mil colores que son solo retazos de vidrio
Conejos y conejos invaden la mente de un no conejo
Conejo niño ahora es un conejo joven
La juventud es haberse comido trece conejos
Conejo joven ya no quiere seguir creciendo
Pero el suicidio es inconcebible en el mundonejo
Un conejo joven busca ser comido
Ola gigante de conejos muertos
Cadáveres sin forma llenando cada centímetro
Conejo joven ha conocido una coneja
Ambos sin ganas de seguir siendo caníbales
Se aparean en su búsqueda por parar la matanza
Nace un conejo bebé
Y éste se come a sus padres
Los conejos son despiadados
Aquí lo único que importa es estar gordo
Una cajita aterciopelada abierta
Guarda en su interior el sueño de una niña
La luz se expande por el prisma roto
Mil colores que sólo pueden venir
De un mundo donde habitan
Conejos
Muertos

 

 

 

 

 

 

 

 

Miro el abismo que cabe en una alcantarilla destapada.
Un agujero oscuro lleno de trinomios cuadrados perfectos.
-Harta mierda que no sirve para nada-
Salvo para sincerar ciertas posibilidades.

a2 + 2 a b + b2 = (a + b)2

a puede ser igual a muchas cosas
a= vos
Vos= a
Como dije
muchas cosas.

Que me gustó sincerarme por medio de
una webcam.
Que soy una codiciosa
colecciona vestidos.
Que tengo aún en fundas y
con factura incluida
varios de ellos que no pienso usar.

-NO- le dije,
No sé yo tampoco como
NO
Sentir
Me olvidé de esas cosas
Un día que me clavaron una jeringa
Calibre 21
Y me gustó.

//Ahora pretendo ser una mujer responsable
Que se hace chequeos médicos cada mes
Todo sea por los exámenes de laboratorio
¡Alabado sea Cristo!
Que tengo
Seguro
(Hospitalario)//

Miro la luz que cabe por medio de un agujero destapado.
Una alcantarilla oscura llena de trinomios cuadrados imperfectos.
-Harta mierda que no sirve para nada-
Salvo para sincerar ciertas posibilidades

x2 + bx + c 

x  no será ninguna cosa
x≠ vos
vos≠ x
Como dije
ninguna cosa.

Me quedé congelada en un
Estado líquido del tiempo
Buscando jeringas de
Calibre 22
Buscando copos derretidos
Para inyectármelos en las venas.
Hipotermia para el
Corazón/ escarabajo
De una pequeña mujer
Que no pudo ser
Materia. 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ocho: dividir en dos el final del cable y pelarlo. Nueve: cortar la muñeca izquierda con un cuchillo. Poner los cables pelados y taparlos con esparadrapo. Diez: enchufar a la corriente.

-De la película “Soy un cyborg, pero no pasa nada” (2006)

Embrión, el azar en tu cabeza, pero – ¿Embrión, tienes cabeza?- No me responde el hijo que fecundaste en mi vientre caníbal – ¿Será que mi útero hambriento de ausencias se comió a mi hijo?- No, no me responde la manzana engusanada y los gusanos envenenados tampoco quieren seguir bailando. Observo, como una luciérnaga apagada, las luces de neón con devoción, le rezo a la cruz violácea, le rezo al aire. Me duele el tiritar de los pajarracos, mis venas son alambres de cobre número cinco, mis ojos dos bombillas led; no tengo baterías. Los hombres de blanco se llevaron a mi hijo, se llevaron a mi hijo y en su lugar pusieron en mi vientre un conejo robot. Acaricio mi conejito, lo pongo en mi regazo, está tan frío, está tan frío, su pelaje es extraño parece metal pero yo acaricio a mi conejito. Me ha picado un colibrí. No tengo útero, se llevaron mi conejo, no tengo casa, se llevaron a mi hijo, no tengo ojos –esos, sí me los comí- ¿Dónde está tu hijo? ¿Dónde está tu útero? ¿Dónde está tu conejo robot? No tengo cabeza, soy un embrión. No tengo cabeza, soy un conejo. No tengo cabeza, soy un montón de huesos arrastrados que buscan la cabeza. Caballo negro, no eres mi corcel esta noche, pero llévame.  El retorno a casa es un laberinto de cabellos rojos.

 

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Cráneo #171: Paola Zambrano Jeria

 

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Paola Zambrano Jeria (Santa Cruz, Galápagos)

Estudió Diseño Gráfico Publicitario en la ESPOL, se ha desempeñado como catedrática universitaria y diseñadora gráfica. Actualmente trabaja como guía naturalista en el Parque Nacional Galápagos. Dedicada a la gestión cultural. Fue tallerista del escritor Miguel Donoso Pareja.
Ha publicado el poemario Suplicio de la horca (2005), fue incluida en el poemario 100 años de poesía erótica de mujeres ecuatorianas de la poeta Sheila Bravo (2006), Antología de poetas ecuatorianos Alianza Francesa 2006, Cuadernos Ecuador Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Guayas 2006, entre otros.
Recibió la condecoración al Mérito Cultural por el Gobierno Municipal de Santa Cruz 2014



 

Del libro inédito INDEFATIGABLE

Heridas mías:

Silben, graznen, no oscurezcan a lo lejos
Vístanse de mi orgullo, no adormezcan
La vergüenza no es más que asientos agitados en medio del abismo
Dancen como pájaros, marquen su nido
Pónganse en las primeras filas de mis tropas

Heridas mías:

Son eternos los estallidos de nuestras armas

( )

Una estalactita anestesiada por la oscuridad

Como un tumor que va a ser extraído,

Espera que suceda un milagro

 

 

 

 

 

 

Permanencia
Me arroje de rodillas sobre esta tierra, sobre el agua salada, sobre los gritos prolongados de la locura, sobre los acontecimientos mediocres que se lanzan para sentir mi caída.

Pero he llegado, cuando el encanto se convierte en un sollozo infantil que precipita las batallas; que no sobrevive a las devastaciones y sueña con flores que nunca han sido bellas, que crecen con las tempestades, donde gente llega sin anunciarse y se bañan en las aguas que el mundo ha abandonado

Luego ya no olemos a nada.

( )

Invoco a los inventores de la moral, que arrebatan la cama a los hombres, miles de cangrejos muertos sobre la playa.

Invoco a los estanques donde hombres inclinan sus cabezas en señal de vida, a los manzanillos que inflaman los ojos de los que no creen, a las viejas y las nuevas generaciones con sus deformidades.

Invoco a la incertidumbre, a los pulpos que se ahogan en puñados de sal, a los buitres que son más humanos, más absurdos.

Invoco a la inocencia que se ha arrojado a los brazos de otro, que la elogia con malas intenciones y no en silencio.

Me invoco a mí mismo que no dejo de parecerme a la vergüenza.

 

 

 

 

 

 

Rio Ígneo

Como una varilla delgada que ataca la pólvora, prevalezco en este círculo imprescindible, convencido, de lo contrario de lo que todos afirman, quebrantando a la fatiga como un animal blando. Me muestro, lentamente, cesando las acusaciones, señalando los límites de mi territorio; deteniéndome en mí obrar, hasta que suceda algo que profane mi memoria.

Me muestro, como una grieta abierta por la lluvia, donde el agua se detiene para aliviar al líquido de este cuerpo, este cuerpo plano, que dejó de ser una costura de tus emociones, que ha padecido cruzando tus recompensas, ha perdido la virtud de morir por sí mismo, ha perdido su ostentación por los conocimientos.

 
 

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Honoris Cráneo #7: Roy Sigüenza

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Roy Sigüenza (Portovelo, El Oro, Ecuador, 1958)

Poeta. Ha publicado Cabeza quemada, Ocúpate de la noche, Tabla de mareas, La hierba del cielo, Cuatrocientos cuerpos, y el libro antológico Abrazadero y otros  lugares. Sus poemas están incluidos en varias  antologías –textuales y virtuales– de poesía ecuatoriana y latinoamericana. Ha sido traducido al inglés, portugués y catalán.



 

 

Selección de textos de Manchas de Agua, Cinosargo Ediciones

Pasa una estrella congelando la noche
En los escaparates baila el ojo del seductor
El tiempo tendido limpia escopetas
Para el libro abierto hay pescado seco
Como si puertas no hubieran hay sogas,
cuelgan ventanas para que el pie tenga asidero.
Oh brillante portada del mundo girando sin orden
en el labio del muerto
-el hijo navegando en llamas derretidas
sin saber de venas, crucigramas, íes perpetuas-.
Nada quedará de este vaso displicente
-las botellas congregadas aprendiendo del hambre
harán preguntas en platos nerviosos-.
Rota la foto donde se durmió el consuelo
¿Habrá castigo?

 

 

 

 

 

 

 

 

TODO EL MAR SE PARECE
Si el mar fuera sacudido como una tela
Si comenzara a hablar un día de estos
Es suave su risa por ahora
su grafía se construye en la arena
se borra
Aúlla de pájaros cierta temporada
-el sol se quema como si fuera una pestaña
de fuel oil-,
o muere en las alas desechas de un pelícano caído
Viniendo de él Odiseo aún no llega a Itaca
Penélope confunde el deseo en la urdimbre
del tejido
La ciudad es un avispero de ruidos y un crimen
en la crónica roja de los periódicos de la mañana
Mejor la confusión de los puertos
El mar de Jambelí es el mismo mar que mella los
atracaderos en Ámsterdam
Allí la huella de las embarcaciones con un mismo
significado:
la voracidad

(un corazón vacío
un par de manos heladas

una palabra imposible de decir)

El agua haciendo que la vida corra,
que vacile al filo de la orilla como un desnudo
trozo de mangle;
que vaya a la playa como una deidad poseída
por el furor del nacimiento:
la semilla de la fruta de sal
El agua anunciante de su certeza
Mañana será lo mismo: el mar es un fósil despierto

 

 

 

 

 

 

 

 

TRHILLER

A Pier Paolo Pasolini

Restos de fiebres duras: el rostro es un río
desaparecido,
una letra quemándose en un momento de
tranquilidad
El sueño pace como una vaca en la hierba azul
del mar
Aquí se corrompe un pájaro, cabalga un bello
asesino
La sangre es una mano que cae
No hay 300 corazones que guarden tanta
respiración defectuosa

Como esa forma del amor que perece
cada vez que alguien en alguna parte dice:
ámame libremente

Como cuando uno escucha los fantasmas contándose historias ya
desaparecidas, entre la maleza y el olvido de una casa en ruinas, así
escucho tu voz diciéndole cosas muertas a mi voz: las de un largo
amor destruido.

 

 

 

 

 

 

 

 

HABLA TIM, EL BEBEDOR
Por el alcohol voy a perder la oportunidad
de verte brillar en el juego.
La Apuesta es un corazón de pescado
y basura picada de enfermedad.
Por una botella de ron, sólo por eso
el valor se me cuela como la lengua.
Que vaya despejado el ojo y el oído
para que puedan escuchar el verdadero rumor
de la muerte
-un derroche de sabidurías inaplicables
en casos de niños-mermelada con problemas de
respiración-.
Frases con manos anilladas que se van a fiestas.
Agonías bajo los techos y los pisos: de puertas
abiertas.
Glamorosa avalancha de miradas
dispuestas a comerte el sexo.
Habla Tim, el bebedor, y llora
como si fuera una niña estropeada por su madre.
Coro:
Pobre chico que observó la llama del amor
alumbrando la ciudad y la creyó verdadera,
hoy tiene la cara llena de ceniza.

 
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Publicado por en enero 23, 2017 en Ecuador, Honoris Cráneo

 

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Cráneo #154:Gabriela Ruiz

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(La frontera, 1983)

De rasgos asiáticos, descendiente de migrantes y militante de la ternura. El desierto y el tequila hicieron raíz en mi sangre. Desde entonces me sé fronteriza y estoy en la constante búsqueda de esta poética. Doy vida a Madame Ho. Colaboro en diversos medios electrónicos, y en especial para Revista Matapalo. Premios: Segundo lugar en el concurso nacional de poesía Ismael Pérez Pazmiño organizado por Diario El Universo con Inventario-Escritura de Viajes (Ecuador, 2016); Primer lugar en Crónica del Cincuentenario organizado por la UABC con Relato de una foránea (México, 2007).

Blog de escritura https://madameho.wordpress.com



 
 

La frontera. Año nuevo, 1953[1]

1953 es el año que está pariendo
Me parió, casi a los 22 años.
Cada lunes, desde hace tres meses, sucede…
Las piezas del olvido aparecen
Cartas, fotografías, discos,
Creí leer mi nombre en el perfume del mar
Le había pedido que atravesara el continente
Como si se tratara de cruzar una avenida
Me llamo Carmen. Canto. No lloro. No puedo matar.
En un mundo paralelo me llamo Carmen.
Llegará ese día: Yo estaré. Tú serás.
Nos besaremos los ojos lejos de la rabia.
Sin miedo a la caída,
Estoy en un trance agotador sin sueño,
Sin el deseo de comer, sin el deseo del agua.
Pensando en esa separación de los hemisferios,
De los continentes, de los mares,
Rezo para que siga haciendo calor
Pero en esta frontera soy Madame Ho
Transito con el corazón lleno de dudas.

 

[1] “Extraño sabor metálico en el aire” pruebas atómicas en Utah y Nevada, EE.UU. Hallazgos relevantes para descubrir la estructura del ADN.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

1969[2]

Mi nombre es región en este viaje…
El tiempo perfuma las sombras entre las montañas
Los nogales se reclinan a beber en el río Bravo
Desde el vértigo
Mi nombre es región en este viaje…
Es hora de bañarse bajo la lluvia
Nos tomaremos de las manos
Desde las orillas

Mi nombre es región en este viaje…
Vuelvo a mi vicio favorito, el calor
Ungida por la tierra
como la tagete inmortal al finalizar el invierno
Transparente

 

[2] La explosión de las minas carboneras 2 y 3 “Guadalupe” el 31 de marzo de 1969. Coahuila se convirtió en un pueblo de viudas y madres sin hijos.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Ħiroshima y Пagasaki [3]

19 de agosto…
el abanico dando vueltas sobre el ambiente húmedo de lo que
un día sería algo parecido a ¥ietnam
el sudor violento invadiéndolo todo
el agotamiento
desde esta habitación
puedo escuchar al mar mecerse frente a la costa nororiental
el pacífico se desplaza por debajo del horizonte.
durante el sismo de este latido, sin embargo, prevalece la serenidad de la tarde y la puesta
de sol, es un evento devastador…
al menos a la distancia de un deseo
la trayectoria de la tristeza y el ritmo de la lluvia:
hemos presenciado ese estremecimiento antes
pienso en esa maldición de “quedarse y luchar” sobre los escombros de lo que fue esta ciudad
la gente busca sobrevivientes y encuentre solo cadáveres
las sombras de los años transcurridos, tendidas en el suelo…
un ropero, una cama de soldado, y el calor.
nadie está a salvo. ɇs una idea que me provoca llanto
por eso me iré
aunque los trenes lleven a ningún lugar
en mi ciudad natal, todos quieren irse pero,
los que se fueron, añoran regresar
es difícil sobrellevar el desarraigo del agua, del suelo, del aire,
de los rayos solares y las fechas
desde luego, miedo-lo que no se han dicho
lo que menos importa es el gobierno
el caos posterior a la segunda guerra mundial
quizá ocurra otra explosión…
tú y yo, inesperados; Ħiroshima y Пagasaki, la suma de las estaciones.
la nuestra es la réplica de ése sismo
hace calor
—soy tuyo, Ħiroshima—
las nubes arden en llamas desde hace un mes atrás cuando empezó el verano, cuando en el
trópico de capricorniÖ se estrenaba en la noche.

 

[3] Hiroshima fue bombardeada el 6 de agosto y Nagasaki, el 9 de agosto  de 1945.

 

 

***Textos tomados de Inventario-Escritura de Viajes (Ecuador, 2016)

 
3 comentarios

Publicado por en octubre 26, 2016 en Cráneos, Ecuador, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #139: Andrea Crespo Granda

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Andrea Crespo Granda (Guayaquil, Ecuador, 1983)

Licenciada en Comunicación Social con mención en Redacción por la Universidad Casa Grande. Ha sido productora de campo de algunos documentales sobre derecho a la protesta, la memoria/narraciones orales y migración (Estación Floresta, 2006; El lugar de las cirgüelas, 2009; Reportajes para TV de Catalunya, 2009)

Ha sido Directora de Comunicación del Ministerio del Litoral, Directora Técnica del Consejo Nacional de Cinematografía y Asesora de Comunicación del Ministerio de Educación del Ecuador (2008, 2009 y 2011, respectivamente) desde estos espacios impulsó la gestión cultural en diferentes espacios-comunidades. Actualmente es Directora de Artes Literarias y Narrativas en el Ministerio de Cultura y Patrimonio.

Poemas suyos han sido publicados en la Muestra de Poesía Ecuatoriana Emergente de la revista Literal (México, 2011). También cuenta con poemas publicados en el periódico de poesía de la UNAM (México, 2012) y varias revistas digitales de Latinoamérica y España como Letralia, El Coloquio de los Perros, 400 Elefantes, Otro Lunes, Otras Palabras.

Es parte de la selección de nuevas voces de poesía ecuatoriana contemporánea de la muestra Naipes arreglados: 13 poetas contemporáneos de Ecuador (Guatemala, Catafixia, 2012). Forma parte de la antología de poetas contemporáneas hispanoamericanas Hijas de Diablo, Hijas de Santo  (Colombia, La Raíz Invertida, 2013); es parte de la muestra 8 POETAS AHORITA de las editoriales cartoneras (Ecuador-Perú, DADAIF y AMARU-CARTONERA, 2014). También conforma la muestra Sangre de Spondylus: Muestra de poesía ecuatoriana reciente (Vallejo & Co 2016)

El poemario L.A. MONSTRUO es su ópera prima (Cría Cuervos, 2013) y forma parte de un trabajo poético diacrónico conformado por los libros inéditos Influencia Americana y Matinée (el cinematógrafo tropical)

En diciembre de 2013 fue invitada por el Ministerio de Cultura de Ecuador como miembro de la delegación de escritores ecuatorianos en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.



 

 

Discursos introductorios

 

 

Cuando se pierde, uno ataca el rostro con súbita desolación.

Morir

angustiar la espalda.

Los niños guardados serán el acorde de lo que no sabremos.

Un veinticinco multiplicado infinitamente por los ojos y  la madera del aliento de estas colinas a las que sin ser arbitrarios denominamos casa. Tierra sin promesa.

 

Hay hermanos que se traspapelaron en la melancolía.

 

 

 

 

 

 

 

 

Tiempo c

Melancolía del puerto. a, despertó temprano para poder acercarse a su ansiedad de animal aturdido. Preparó café, se envolvió en el silencio del cuarto. Normalmente a. divaga en el pasado, es como un péndulo.- vacila entre la niñez y las probabilidades.

El olor del caos es lo único que le permite sobrevivir sin descubrirse la máscara.

Olor.- Sal, un rastro de insectos que se cuajan en las alcantarillas, los hilos de las palabras cubren el horizonte. Todo comulga sobre las cabezas.

Lejos, a. no tolera el aire de ese otro lugar, requiere la marea de olores fatídicos que le recorren el vientre como asesinos.

Con algo de luz en el rostro, se está listo para traspasar a los sueños. En un sitio remoto, el sueño es el instante de la memoria que emerge, que no implica, pero deja ver un señuelo de la vida acumulada.

He habitado el espacio de estas imágenes, de un músculo que se contrae para avisarnos de algún peligro y si este día no llega; aún tengo el rastro del aroma transitando como plegaria por mis rincones.

 

 

 

 

 

No pude ser la representación de nadie.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

3.-

 

Volver los ojos hacia la nube del corazón partido con la espesura de los humores de madera que tienen ligaduras como membranas; así es el destierro de la pureza de los hombres.

En el vidrio se refleja el paso de la experiencia por sobre la carne de nuestros ojos.

Frescas son las certezas de los condominios.

El saludo del tiempo templa  las manchas de los miembros salvados.

 

 

 

 

 

 

 

Textos que corresponden a 2 libros L.A. Monstruo e Influencia Americana.

 
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Publicado por en septiembre 8, 2016 en Cráneos, Ecuador, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #137: Dina Bellrham

dina

 



 

Dina Bellrham (Ecuador, 1984-2011)

 

Edelina Adriana Beltrán Ramos, conocida por su pseudónimo Dina Bellrham, (Milagro,Provincia del Guayas, 6 de julio de 1984 – Guayaquil, 27 de octubre del 2011) fue una poeta ecuatoriana, reconocida por haber recibido la Primera Mención en el I Concurso de Poesía Ileana Espinel Cedeño, en el año 2008, por la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Guayas.
Ha publicado dos poemarios: Con plexo de culpa (2008) y La mujer de Helio (2011).

Cursó el quinto año de Medicina en la Universidad de Guayaquil y formó parte del grupo poético Buseta de Papel.
Se destacó por participar activamente en pro de la difusión de la literatura a nivel juvenil.
Dado su sentido de colaboración humanitaria, integró la Fundación Narices Rojas, en donde realizó obras sociales.



Delirios

I

Tengo una luciérnaga en medio de los dientes
soy lámpara humana
he retornado a la pared
y a su diluvio de gárgolas.
Me enchufé
(sonrío).
A veces me desnudo esperándote
arranco mis ojos
y mutilo su humedad septentrional…
—tan cansado es el lunar donde blasfemo—.
Tantas uñas queriendo rasgarme
¿hacia dónde va esta cicatriz de hinojos?
ya sólo tengo vómitos
cortocircuitos
hambre
(muerte).

Es hora de marchar(te)
desmembrar(te).
Todas me hablan…
he decidido gritar
hoy,
que me he estacionado
que he construido
una lágrima púrpura
en mi cuenca de abismos.

 

II

Estoy a punto de fugar
este simposio noctámbulo
he ataviado de telarañas
estas vénulas famélicas.
No soy parte del trapecio de átomos
amo al hombre que fue mío
su velo de besos muertos
yo también estoy en la profundidad
donde gorgotean nuestras manos entrenzadas
como grillos emanando ecos atrófi cos
como velas tapizando un suelo de plegarias.
—Las secretarias mutilan teclas,
son asesinas de rutinas—
¿y yo?
también necroso animales
que penden de un árbol
deletreo entes cobijados en letras,
artista en pantomimas
de un Sansón en alopecia
vacíos… (((tijeras púrpuras)))
—la gris Átropos ha tardadoestoy
acostumbrada a cenar
frente a un espejo;
y empacharme de anginas
porque te extraño
porque eres agua extraviada en óleo
y aún fermentas un delirio de alhelí
en mi imperio de insectos.

de “Con plexo de culpa” 

Adiós… alone alone

Como la furcia que no sabe de quién es el hijo
así son estos dedos empolvados de amores
que terminan arrojando fetos disfrazados.
Ninguno es amor,
me desnudo las papilas
para arrullar una epopeya de fragmentos.
Yo en átomos
haciendo alquimia en pantanos
tal vez (es casi seguro)
porque intenté amar desesperadamente
un zapato
y embarullarme necesariamente a sus agujetas
para sentirme amada.
¡Déjenme ir! suelten mis alas
desde hace tanto soy un espectro
que jala los pies de ángeles muertos
y aún así debo mutilarme el hálito que ya no existe
¡amar! ¿Cuándo entenderán
que las esquinas son el eco
de las calles que musitan besos?
Demasiado románticos son mis ojos de sal
tan frágil mi ánfora de los secretos
y ahora mi boca no es más
que un tren recolectando inquilinos efímeros
una virgen prostituyéndose el síncope
(estoy lejana)
regurgito los intentos,
la herida pariendo gusanos
el corazón queriendo ser riñón.
No escribo, muto a péndola
y derramo esta tinta cargada de sismos.
Déjame ir… quiero dormir placenteramente
en un sepulcro de lirios brunos
hacer el amor con osamentas arcaicas
tal vez ellos entiendan de este adiós prematuro.
Tic-tac, tic-tac
el reloj no existe
y todos dependen de él.
Tic-tac, tic-tac
“el mar se quiere parecer al cielo”
—¿te acuerdas?—
los extraños toman café en el muelle
y también un sorbo de amores no correspondidos…
Tic-tac
tic-tac
aún no es hora de irse
(el sicario no existe)
tic-tac
hace tiempo que no estoy
sólo falta se consuman las células
ya cumplí mi guión de enamorada “alone alone”
Tic
tac
la tristeza es mi duende encantado
que me abriga la incoherencia caducada
Déjenme ir.

 

de “Con plexo de culpa” 

a

“Más que por la A de amor estoy por la A
de asma, y me ahogo
de tu no aire, ábreme”

Gonzalo Rojas.

La tumba me zumba desde la epiglotis. Cómo duele lanzar un grito en medio de los árboles. Respirar se me ha vuelto tan desesperante. ¡Ah disnea!, esa capacidad la tuya de dejarme trémula en media vereda, en media cena, en media distancia hacia el apocalíptico murmullo de los bronquios, que gimen su tortura; y pensar que quería usar la bufanda para apresurar el salto de canguro del miocardio. Están de luto las sextas uñas. Vocifero una espuma de hematíes y las palabras me salen cortadas, ahogadas… La tos es la muerte del amor de cantinas. La tos no escatima súplicas a la afonía verde de los insectos. Y pensar que siempre quiero marcharme dejando las maletas debajo del catre, y el abrigo puesto en el cuerpo de otra.

 

 

Portada mujer de Helio

XXVI (UNA MENTIRA)

Mi hemisferio es ovoide con tendencia maníaca en sus polos. Falto de puertas y excesivo de espejos porque necesito multiplicarme, sobre todo para abrazarme y sentirme protegida cuando los inquilinos hacen sus barahúndas. Odio las voces que viajan recolectando dientes o colocan luces en las horas de furia. Me quieren poner un columpio en medio de la sala, justo donde está Ella.
Ayer me observaba aterrorizada mientras jugaba con el hilo que la sostiene. “¡Estamos árboles!, pero de estáticas”; y yo abría mis piernas para callarla. Estamos mudas, viciadas, no somos nada. Siempre fui sola, y me inventé a la otra para culparla de loca, a veces quisiera ser ella, una mentira.
La mesa rebosa de frutos y tengo hambre.

XXV (AUSENCIA)

Mis versos eran una mesa quirúrgica. Repartía incisiones desde el manzano. Los bisturíes hacían sus barahúndas proletarias y pedían un día de guardar. Yo azotaba sus filos a mi vientre hasta quedar vacua, bífida.

Ella compartía sus escombros, su fuente de anélidos, su melancolía flotante.

Hace tanto que no mastico su sexo ni violamos muñecas. Ya no vendrá, he destruido su templo, los gritos son ramas fibrosas, marcas —putos jeroglíficos— sin esputo. Los tranvías Mujer, ¡los descarriados caminos relinchan polidipsicos! Solía construirte las palabras náuticas desde mis carriles. Cuando era tripas y tu voz recóndita me acercaba a los sismos.

 

 

 

 

 

 

XXIII (REJILLAS)

♫Don’t let yourself go,
everybody cries and
everybody hurts sometimes♫
R.E.M.

Cuando la gula venga a la dentadura de nuestro hogar, no le tientes tus manos, puede devorar los mapas de las plegarias de Júpiter; y la discordia entre los palillos de muelas disculpar el vacío de los hijos de la madrugada. Cuando sea histeria y olvide la rotación de la cordura en mis voces extraviadas.
Ese momento, será mutismo y cobardía, pues las sombras se irán dispersando por los huesos, y querrán regresar a la fosa común de los destrozados, porque cuando hubo luz, el hombre se dio cuenta que la oscuridad existe y mata, gobierna y tala los troncos llenitos de eutanasias. Si comparo a la hormiga que comí hace media hora y los loros proclamando sus cánticos predecibles dentro de sus jaulas de piel de viejas regordetas y anacrónicas; la hormiga le viene bien al gástrico reposo de mis muslos. Si permuto mi cabeza con el amor inexorable de los padres-tierra, tal vez salve alguna meninge, tal vez siga fecundando sin erección de la multitud, mi calabaza llena de botones; mi animosa mandíbula de Minos. Todos construimos la desgracia donde gritamos protestas insanas. Nosotros, el odio, los eslabones de la sociedad.
Si el del penthouse está sólo con el frigorífico lleno y la nostalgia vacía de tanto darle vuelta como un vaso de licor donde Baco nos degusta hipotálamos, delirius y el reflejo pagano de una lámpara en las mesas. Prefiero al mendigo que une el calor de los cuerpos, que remeda un calzoncillo desgastado y nutrido de espermas, prefiero la nostalgia frente a una boca enlutada, y las caricias recién nacidas en los tachos de la lujuria. Somos pecado e inocencia, maldad y honestidad. Y todo el mundo sufre, a veces.

Derechos Reservados © Dina Bellrham
 
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Publicado por en septiembre 1, 2016 en Cráneos, Ecuador, Poetas de los 80's

 

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