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Cráneo #182: Jorge Alejandro Vargas Prado

Jorge Alejandro Vargas Prado



Jorge Alejandro Vargas Prado (Cusco, Perú-1987) Licenciado en Literatura y lingüística por la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa. Se dedica a escribir y a la música.

Mantiene un blog:  http://perrodenieve.tumblr.com/



Contemplación de un arco-iris de fuego mientras duerme

Muchacho,

si escribiera un poema sobre ti

se parecería al mar turquesa del Caribe

o al sintetizador que usa el dios católico para componer la canción experimental que suena a diario en los grandes edificios financieros

o a una montaña que ha recuperado su nieve

o al olor de tu camisa o de tus pies

o al agua tibia o al líquido amniótico

o a un accidente geográfico

o a un ángel con cuatro alas de diamante

o al tiempo que demoran tus testículos en rozar tus muslos cuando caminas

o a tu rostro mientras duermes

o a la nostalgia que provoca descubrir el triste secreto que esconde la música electrónica y que salvará al planeta

o a tu lengua buscando el clítoris de tu enamorada

o a mí escribiéndote esto desde una tina llena de agua caliente

o a mí viéndome el pene a mí mismo

o a mí viendo tu ombligo o el inicio de tus nalgas musculosas

un poema que se parezca a todo eso

pero que nunca, nunca, nunca se parezca al amor oficial de nuestra época.

Contemplación de una fruta luminosa

Subí a un taxi y le pedí con cariño al chofer que me lleve a la Plaza de Armas de Ayacucho.

En el trayecto observé a una anciana que es también mi abuela cargando en la espalda un charango como si fuera un robusto niño del ande. Observé a señoras hablar en quechua por sus smartphones con nuestros familiares que viven en el subsuelo o en la amazonía o flotando en naves espaciales fuera de la atmósfera. Observé mototaxis desplazándose y los confundí con una bandada de colibríes turquesa. Observé a varios perros de lana durmiendo como si no existiera hambre en este planeta azul.

Entonces, un semáforo detuvo nuestro taxi.

El chofer contempló el semáforo

extendió su brazo a través de la ventanilla

tomó la luz roja

y la transformó en una granada.

Abrió la fruta dentro del taxi para comérsela y cuando de la fruta se liberó una luz granate pude verle bien el rostro.

El joven chofer del taxi era un príncipe wari en BVD y shorts.

Era una constelación sobre el mar o un puma o la figura abstracta donde los waris veían una estrella.

Conteniendo mi sorpresa y mientras él ponía el taxi en marcha

y mientras él mordía la luminosa fruta granate

le hablé temblando.

Le pregunté por el clima

y me dijo que el clima de Ayacucho era caprichoso porque él mismo era caprichoso.

Le pregunté por las discotecas

y me dijo que en Ayacucho todos los días abren las discotecas porque todos los días él enciende la radio de su taxi y las hormigas viéndolo pasar le rinden homenaje disparando rayos láser hacia el sol.

Él era la cumbia

o un templo wari de piedra construido hasta las nubes.

Comprendí entonces, mientras lo escuchaba:

  • que el polen del mundo tiene el olor de sus axilas
  • que sus axilas tienen el olor del magma
  • que el olor de sus axilas hablaba el idioma de los pumas apareándose

Ya detenidos en la Plaza de Armas de Ayacucho vimos cómo una libélula de color calypso se detuvo frente al parabrisas, como un drone.

Ella desplegó la compuerta metálica de su boca y nos increpó en quechua diciendo:

¿cómo fue que en estas tierras trocose el reinado en vasallaje?

Callamos por 30 segundos.

Intentando expandir la compañía del príncipe wari acróbata en shorts y BVD

le pregunté sobre tours en su ciudad y me habló de la Pampa de la Quinua donde cientos de peruanos murieron luchando en la última batalla por nuestra independencia.

Luego habló brevemente del complejo arqueológico de su propio cuerpo.

Le agradecí por sus palabras y zurciéndome los labios con yauri y lana de vicuña, bajé del taxi.

Él no partió por un buen rato. Entonces vi cómo el taxi desplegaba la compuerta metálica de su boca y cantaba una cumbia y me invitaba a jugar fútbol y me decía: ven, sube de nuevo, que soy la bestia solar que dirige un príncipe wari.

Yo me solidifiqué porque soy tonto y le temo a la belleza.

Al comprobar mi parálisis, el taxi partió iluminado por la luz granate de la fruta, llevándose la gloriosa y triste historia del Perú lejos de mí.

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Publicado por en abril 16, 2017 en Perú, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #173: Tilsa Otta Vildoso

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Tilsa Otta Vildoso (Lima, 1982)

Ha publicado los poemarios Mi niña veneno en el jardín de las baladas del recuerdo (2004) e Indivisible (2007), ambos con la editorial Album del universo bakterial, y Antimateria (2014, Ediciones Neutrinos, Argentina; 2015, Editorial Pesopluma, Lima; 2016, Juan Malasuerte, México); y el libro de cuentos Un ejemplar extraño (Solar, 2012).

Se dedica también a la realización audiovisual. www.tilsaotta.com



 

Animal definitivo

Oculta tu guante perro lobo
El pueblo te alcanza y las noches son heavys
Susurra distancia en un viento al oído
Encarna sustancia de dios en colmillos
Sal
Deforma la cola del banco
Reeduca a la institutriz
Diseña el castillo lobo perro
No empines el codo
Cierra el hocico estirando la pata
Trasciende la búsqueda anal y salva el día
Concluye el desorden gitano
Compuesto de planos con bobos
Decora el castillo
Aspirando al eco
Perro
Perro
Perro
Tú eres Perro
Lobo            Lobo
Nacionalízate Lobo
Recuerda tu origen y escupe la fruta
Escribe tu risa en la piel de la oveja
Roba, caza, aniquila
Copula con perras
Copula con lobas
Mata Mata
Ponte en cuatro
Este es tu himno perro lobo
De canto obligado en liceos salvajes
En tardes peludas que a tientas entrañas
Lobo, Perro
Diablo Pobre
Animal definitivo

 

 

 

 

 

 

 

 

Reflexión final

 

Es increíble lo que la lluvia puede hacer por una pared manchada
Lo ha dicho un ángel del área de limpieza
A las amas de casa
A ellas que cada mañana
Recogen los restos de dios
Del sueño del hombre que trabaja
Sus consejos útiles dejan huellas imborrables
Claros de cielo sobre la tierra inmunda
Iluminada camino a su cueva
Me abraza muy fuerte para ser humano
Sus largos dedos
En señal de victoria sostienen el cielo
Yo camino sobre el aire que respiro
Expiro
Y amanece en alguna parte
Todo respira
Y es imposible estar muerto
Imposible dios
Con pocas palabras me creaste
Y yo hago todo esto
Yo creo todo esto
Y cuando siento que le doy la espalda a la verdad
Me volteo
Y sé que te gusta mi amor

 

 

 

 

 

 

 

 

La poesía es la gran aguafiestas
La invitada sentada en la esquina callada
Observando a todos, la que no se halla, se aburre rápido, piensa que estaría mejor en casa
La que roba vasos de otras manos y siempre pide cigarros,
La primera que baila y luego llora,
La que roba besos a chicos y chicas, la que no logra articular palabras ni caminar derecho,
la que pierde el sentido
A quien botan a patadas y regresa
Contenta, ya más animada
La última en irse, cuando la fiesta ya ha terminado
La primera en llegar cuando la fiesta ha terminado
La copa rota, el suelo mojado, el vómito en el sofá de cuero, la quemadura de cigarrillo en mantel y brazos, la resaca, el chupetón, la aventura de una noche, el arrepentimiento, el nuevo amor, la pastilla del día siguiente, tus tres hijos, el departamento comprado a plazos, la búsqueda del éxito, la deuda con el banco, el auto de segunda, la estabilidad, la confianza que dan los años, la crisis de los cuarenta, el fin del amor, la vejez tranquila, tu entierro.
La poesía es todas las fiestas.

 
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Publicado por en febrero 13, 2017 en Cráneos, Perú, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #164: Luis Alonso Cruz

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Luis Alonso Cruz (Lima, Perú, 1981)

Ingeniero Industrial de la Universidad de Lima, con maestría en Gestión del Conocimiento por la Universidad de León de España y administrador del blog cultural “Fundador de Supernovas” (http://luiscruzalvarez.blogspot.pe/). Publicó los libros Tetrameron (Fondo de la Universidad de Lima, 2003); Lumen, Trilogía del Espíritu (Nido de Cuervos, 2007); Radio Futura, dentro de la Colección “Piedra y Sangre” (Lustra Editores, 2008); Osario de Criaturas Perplejas (MiCielo Ediciones, 2014) y La Música del Hielo (Pájaros en el Cable Editores, 2015).

Poemas suyos aparecen en las antologías: “Mirando sobre el Heno” (Vallejo & Company Ediciones, Lima 2014), “Plexo Perú, Poesía Gráfica Perú-Chile”(Editorial Quimantú y Casa Azul, Valparaíso 2014),“Versolibrismo, poesía y arte contemporáneos” (Río Negro, Lima 2013) y “Cuatro Poetas Peruanos” (El Quirófano Editores, Guayaquil 2013). También ha incursionado en los relatos de ciencia ficción en revistas y páginas sobre el género (Revista Tatuajes N° 37 y 38, Perú 2015 y Revista Korad N° 17, Cuba 2015).



Los Tinieblos

A que sabe tu olvido

(Chavela Vargas)

A una legión de espejos,

a los susurros que se dan en la oreja

a todos los silencios que vienen desde ese armario de caoba

a la muerte en las barricadas.

Lo invisible se hace con la forma de las piedras y los hombres,

lo invisible es una tormenta que se avecina,

una pérdida de valentía

una mirada de pequeñas ruedas dentadas

¿Sabes guardar los libros bajo la cama?

¿Sabes cómo guardar los cajones de recuerdos?

¿Sabes contar historias de muertos?

Existe todo un arte para ello,

saber cómo ahogarse por varios días

y salir con los pulmones ilesos.

Las sombras doblan la esquina,

toman cuerpo,

dan miedo

porque ahora están en el cuarto que siempre fue nuestro,

y vigilan como solo lo pueden hacer los ausentes.

Ahora te vistes y te pones los lentes,

sonríes a medias

en mí se queda la oscuridad de tu cuerpo y varios secretos.

En la calle todos son muertos,

recuerdos de desaparecidos en guerras o en viajes de exploración

Mercurio es un canalla que se ríe en el cielo y se mete por la ventana de este cuarto.

Viene la ausencia,

Y aquí me quedo escribiendo otro gran secreto,

El mejor de todos: La Fabricación del Silencio.

(Del poemario inédito Ludopatias)

Procesiones de primavera

Aquí estoy

repleto de máscaras

y con la sonrisa hecha

líneas

Tú, me sales al encuentro como un cuerpo

rodeado de cirios derretidos

mientras unos discípulos

remecen bambúes

derrotados por el viento de tus formas.

Las calles huelen

a sahumerios

son signos femeninos

y masculinos al mismo tiempo

y en cada cuadra hay un

tumulto

por los Muertos al mediodía

Una pobre convicción

empapa a la gente

repiten los nombres

de libros prohibidos,

amores prohibidos,

todo lo prohibido a media voz

Bajo el calor de la primavera,

un amigo se oxida

es Mayo (del año 1989)

El arcoíris es monocromo

y pronto no estaremos,

ni tú ni yo

solo el lecho de este rio

repleto de nombres y apellidos

cuarteados,

retratos nitrosos y eternos

(Del poemario inédito Ludopatias)

10.

Y

en el álbum del padre,

quedarán sus huellas,

que en cada línea reunida

se lee esta historia a pie de página:

Existen 40 km,

Son los que separan un batallón,

de lo que es mío.

Este sentimiento se lo debo a Minsk

y su invierno del 43.

¿Qué somos?

El cúmulo de aguas que recorren el Volga

el cráneo pálido yaciendo en la trinchera

o

de repente;

esta nieve que no para de hablar.

Esta tierra se cuece

como lentejas,

mientras aparece el recuerdo de las tardes con la esposa,

los dos bajo las sombras

Comprando fresas y en la mesa relucía la juventud.

¿Cuántos piensan lo mismo?

¿Cuántos exhalan su último suspiro,

pensando en el jardín que dejaron sin cuidar?

Un millón de mensajes en la botella son estos hombres.

Izquierda, derecha, arriba y abajo; ellos son apariciones

y también desapariciones.

Las mujeres miran desde las camas,

son maniquíes partidos por la mitad:

sus ojos bien abiertos susurran el nombre

de sus Apolos

En una noche,

un viento me traspasa,

es la mano de una de esas mujeres,

blanca, como sus ojos.

Me conduce por trincheras amarillas,

tiene ansias de amar;

pero nunca aprendimos esa lección,

y preferimos escribir recuerdos en las heridas.

Hoy, esos 40 km ya no existen,

lo que es mío es mío,

Minsk ha desaparecido

y yo soy la cruz blanca en la tierra,

el sobreviviente de mí mismo,

un monumento”

(Del poemario La Música del Hielo, Lima 2015)

 
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Publicado por en diciembre 15, 2016 en Cráneos, Perú, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #162: Lisset Orihuela Ascarza

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Lisset Orihuela Ascarza (Ayacucho, Perú, 1994)

Estudiante de Contabilidad y Auditoría y otras materias de manera autodidacta. Ha participado de distintos festivales a nivel nacional e internacional. Es parte de la colección de Poesía Latinoamericana “El árbol migratorio” junto con poetas de Ecuador, Venezuela y Chile. Está convencida férreamente que la poesía es un camino hacia el autodescubrimiento.



“es porque pude ver a Dios, cara a cara”

Génesis 30:32

1.

En el principio nos resistimos a vivir
(Vivir es una daga
hermoseando el cañaveral)
El pezón de madre que no volvemos a probar
La incertidumbre                             La nostalgia
Quédate                                                      Quédate

Todo lo que vive,
vive bajo su propio riesgo

¿Entonces, qué es vivir?
¿Qué es pedir un abrazo al mediodía?
¿Qué es que nadie te lo dé?
¿Tiene sentido?, se han preguntado todos
¿Y Dios? ¿Es una masa nebulosa de
polvo y fuego?
Nadie nos habita,
¿No lo ves?
Horus y Brahma no comparten
la glándula,
es de todos.
Todo lo que vive

vive bajo su propio riesgo

Todo lo que vive bajo tus pies, vive con riesgo
La mañana que amas tanto, vive bajo riesgo

El beso que te despierta…
A riesgo de seguir viviendo.

«Nací un veintiuno de abril a las…»

3.

Un crujido de intenciones me ve a los ojos
me sonríe -como si me conociera-
Paso de mano en mano
De brazo en abrazo
Agua fría, bordes de metal.
-No lo entiendo
No llegaré a entenderlo
¿Y las tardes sin atardeceres?
-No lo veo
¿El tiempo de vientre aguanés, convexo y cóncavo?
-No lo siento
¿A dónde los días que no necesitan de un porqué?
-No sé
Dicen que me llamo como me llamo
¿qué más da?
Pienso en la ceniza, el fuego, las brasas
Sí, también siento que hay magma en mí
-el Vesubio relamiendo Pompeya-,
dentro de mis huesos

Crecer duele

Duele ser una misma, un sexo proteico,
duele no volver al vientre
a las mañanas de edades capulí

¡Se acabó!

Duele dolerse
El dolor no es dolor
¡Dame conciencia contra el dolor!
Para que este no sea más eso
Ni hípico, destructivo o pensante por mí.

5.

Esta edad de hecatombe,
donde parte la mirada
en ralos trozos -que luego llamaremos recuerdos-                                                                   donde caben los primeros uniformes de la infancia
donde caben todos los átomos de maldad pueriles
allí, el mundo se abre en herida.

Sí, el pecado existe

no es nada nuevo lo que te digo
Ya has clavado la mirada en el pavimento
vistes uniforme
y no te resistes a que te bauticen o
te crucen por la calle tomándote de la mano
el mundo se abre en herida
bajo tus pasos,
no lo olvides
no olvides que tuviste cinco años
y tu vida comenzó
con un uniforme gris
que poco a poco
fuiste desobedeciendo

como desobedeciste
la salada línea
que cubría
el trazo lambdoideo
que te concedió el pecado.

 
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Publicado por en diciembre 8, 2016 en Cráneos, Perú, Poetas de los 90's

 

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Cráneo #157: María Miranda

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María Miranda (Arequipa, Perú, 1986)

Creadora y editora del Grupo editorial Dragostea junto a Robert Baca y Jorge Vargas Prado. Sostiene un proyecto editorial artesanal junto a Evelyn Annco: Las Bacantes. Co-Editora de la revista Los Juegos Verdaderos junto a Jimmy Barrios. Escribió tres libros de poesía o ensayo Romané (2007), Los Velos de la Derrota (2009), La Creación del Silencio (2014). Estudió literatura en la UNSA. Estudió una maestría en Literatura latinoamericana en la UBA, y actualmente sigue estudiando un doctorado en la USA. Le interesan los excesos barrocos.



 

RETAZOS o CARTAS
de Boy para Inés Azcoitilla

(Extracto)

COMO UN GIRASOL SIN LUZ
AGACHO MI CABEZA HACIA LAS AGUAS
y encuentro
ay, solo encuentro
un monstruo

EL MONSTRUO ES BARRO                                               COmo  tus cabellos
Barro deformado por ti                       ME CUBRO de tu silencio de pulpo
De tus tres corazones de fuego

monstruo enamorado
en cruces de carbón que desdibujan su carne
Y LO BORRAN…

el hijo NO ha muerto
HA             DESAPARECIDO

todos sus reflejos tienen una conciencia similar al exceso intempestivo de tiempo
todos sus reflejos tienen una conciencia similar al exceso intempestivo de tiempo

Una mosca es atrapada en la aparición del lenguaje:
¿podré entrar en la miel cósmica de tu reino madre?
Acaso no fuimos mortales preocupados por la extinción

Desenredando el trigal
profético de la angustia
Veo a mis ojos
Caer sobre tus manos sin fondo

INÉS CAUTERIZÓ DE PARAÍSO CADA HORA

El mar devora las fauces terrestres
Extravío infinitesimal de un cielo
encierro onírico de la brevedad

¿Cómo vivir? soy plural por no ser hombre
Mi cabeza es un niño negro huyendo de una tribu
Mi corazón es un padre muerto que abandona a su hijo
Y su hijo, su hijo ha aprendido a ser
Un día de la semana

El tiempo lo ha perseguido con sus lanzas
y VIERNES rencoroso
ha privado de huellas al mundo

TODOS LOS DÍAS SON VIERNES
EN TU ESPERA

Si vedada en el ocaso
te proyectaras en sombras,
la tarde sería un espectro
deshabitando su condición solar
un muerto destapando sus lenguajes
reclamando la herida de tu cuerpo…
                                                           

un pecho pasea sobre un revolver
BUM(eran su rocío colorado
AMANECIENDO EN TU ROSTRO)

El agujero se agiganta
cuando pienso en salir
una estrella estalla en
la constelación peligrosa
de tus cicatrices
lunares astrales
desbordan en un mar
de peces que olvidaron la secuencia

Boy se incendia por arder en tu nombre
como ofrenda apoya su ser bípedo en tus desiertos
y se transforma en una bestia que abandona la grafía
para darte otro más de sus cuatro elementos
un  aguacero que recuerda el oasis de lo real

Inés tu monstruo te invoca,
y TÚ  eres capaz de ser carne?

SUS AXILAS LASTIMARON EL SUDOR Y LA DUDA

Y mi cabeza pesa como un anciano sentado
En las tres dimensiones de una silla
destrozada en su perfil amarillo

AÑORO TU VIENTRE
EL PROFUSO ESPIRAL DE TUS COSTADOS

 

Te siento en  estas páginas que me confeccionan
Como vestuario de arlequín muriendo
!Porque madre soy yo
Te cargo en mis omóplatos azules
En medio de una guerra que no acabará jamás
Entre el humo de las bombas
                                                   tus ojos  Explotan
                                               sobre el tremor de mis dedos

SIEMPRE VIVA HA MUERTO
YO HE MUERTO CON ELLA

Debo hallar un vocabulario nuevo
para resucitarnos

Mis estigmas son tus 3850 labios sangrantes
Perpetuando mi pelvis en sus anillos cáusticos
desafiando los huesos desde
El paraíso oscuro de tus cejas.
Eres diminuta como el universo
Contraído en un péndulo que imita
el movimiento oscilante
del olvido

MADRE
único agujero del que goza el hombre
PANAL DE ABEJAS MULTIPLICÁNDOSE
DISEÑO INFINITO DE UN ACERTIJO
CONCEBIDO PARA LA OFRENDA

Emplumado de cera
Caigo en el abismo inconcluso
del océano tribal de tu saliva

                                                                              Creta es solo el diseño de la uña
con la que diriges tu lengua

para atraparme antes que el suelo

Subiré
A TUS PECHOS NOCTURNOS COMO SENDEROS
Para navegar la eternidad lacerante del cielo
Para coleccionar estrellas en mi espalda de camello
Para saborear la luz cayendo hacia mi cuerpo

SERÉ EL PRIMER HOMBRE
EN CAMINAR SOBRE TUS OJOS
soy ceniza
que crece en tus pupilas
incendio escondido

Mis aguas seguirán
la manifestación esférica e infinita de tus planetas
desviando los astros más radiactivos hacia mi
Me traspasará la fugacidad de tu estrella
Invadiendo mis ventanas hasta respirar luz

SENTENCIA OSCURA DE TU RISA
Caigo de tus dientes como de un puente colgante
No existe la otra orilla
Solo la invasión de tu espuma
Estoy en una habitación blanca, con ventanas blanca
que se abren y muestran un porvenir blanco

 

LA LOCURA ES BLANCA COMO TUS PIERNAS
Resbalón por el que fui expulsado
A la montaña rusa del mundo

GIORDANO BRUNO TENIA RAZÓN
HAY QUE DESORDENAR LAS ESTRELLAS

Madre soy un niño jugando a estar muerto
Creyendo ser una constelación atrapada
Por el mapa del firmamento, soy un niño
Que cae como un meteorito en los brazos
Desconocidos del tiempo, un niño sol
Que calcina las alas
y destroza el universo
Soy el eje absoluto
De tus sistemas movedizos
Las órbitas irregulares
De tus creaciones fáusticas
El centro cauterizado de
Todas tus ranuras
La danza boreal
De tus espejos

 

 

 

*** Texto tomado de Creación d’el Silencio (2014)

 
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Publicado por en noviembre 12, 2016 en Cráneos, Perú, Poetas de los 80's

 

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Honoris Cráneo #5: Maurizio Medo

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Maurizio Medo (Lima, Perú, 1965)

Es autor, entre otros libros de poesía, de Manicomio (1a. ed., Santiago de Chile, 2005, La calabaza del diablo, 2a ed. Lima, Zignos, 2007; 3era ed., La regia cartonera, Monterrey, 2013; 4ta ed., Mantis, Guadalajara, 2013; 5ta ed. Varasek, Madrid, 2014); Dime novel (1era ed. Ediciones Liliputienses 2014, Arequipa; 2da ed., 2015, Luzzeta ediciones, Guadalajara) y parte de su obra reunida fue publicada en Ediciones Liliputienses en el año 2015 con el título Cuando el destino dejó de ser víspera en el año 2014. Editó también las antologías de La letra en que nació la pena: muestra de poesía peruana 1970-2004 (2004), con el poeta Raúl Zurita; País imaginario, escrituras y transtextos. Poesía latinoamericana 1960-1979 con el poeta español Benito Del Pliego (Amargord, Madrid, 2013) y el diálogo Escribir contra la pobreza, con el poeta Eduardo Milán (Monte Carmelo 2007).

Su obra poética que ha sido parcialmente traducida al inglés, francés, checo, croata, portugués e italiano, aparece en antologías tales como Pulir huesos: Veintitrés poetas latinoamericanos (Galaxia Gutenberg, 2007), La mitad del cuerpo sonríe. Antología de la poesía peruana contemporánea, de Víctor Manuel Mendiola (FCE, México, 2005), Festivas formas. Poesía peruana contemporánea, de Eduardo Espina (Colección Poesía, Editorial Universidad de Antioquía, Colombia, 2009) e Intersecciones. Doce poetas peruanos, de Ernesto Lumbreras (Calamus, México, 2010).



 

 

6.

La poesía se perdió en esa frecuencia hasta
dejar atrás las flores, todas  puestas al rojo vivo,
el tiempo suficiente para empezar a discutir
sobre las diversas vicisitudes del clima, y ya no
del poema que se come a sí mismo, o debería

si abusó de ciertos lugares comunes.

Como, por ejemplo:

a) los dilemas del yo que ceden ante la velocidad
del lenguaje en una carrera de postas, cuya meta
está en ninguna parte, pero en las  antípodas
de las grandes verdades;

b) las referencias culturales planteadas con el fin
de inducirnos a consultar Wikipedia y encontrar
el sentido, como quien se va de compras y regresa
con una gualdrapa, puesta en oferta
para ningún caballo;

c) el nihilismo lato  (con el cual se culpa al pasado
situándolo en el Greenwich de un futuro
no detectado en el sensor del GPS);

d) la estructuración de una nueva moral
a través de ecuaciones

 

 

 

 

 

 

 

15.

No pretendo obtener la jubilación como el más viejo

de los jóvenes poetas, título obtenido por walkover

ante mis contemporáneos, o tal vez por la ceguera
que cuenta como lazarillo a una escritura, también ciega,

hecho que, en sí,  explica se confunda un vals con el

ruido de fondo en el que transcurrió, pues “la ceguera
atañe también al oído”, especuló Borges al pensar en Sábato,
pero como un pretexto para hablar de sí

I would prefer not to, el mantra de Bartebly me ronda

meridiano dictando el argumento que podría utilizar
Mañana renunciaré al trabajo, jubilándome en algún
otro menester, sin duda, más productivo que brindar
boyante por haber cruzado el Rubicón del medio siglo

Un ritual semejante a un responso festivo, el cual
se interrumpió cuando mi mujer observó: “¿qué pasa?,
andas lacónico”, y recordé  esa nostalgia como propia
del linde en el que elegí leer a Melville, antes de resignar
musitando sumiso, “ahead last”,
ese pérfido eslogan borgeano

 

 

 

 

 

 

 

 

27.

A Lolo y Santiago Vera Cubas

“Yo solo recuerdo a mi pata Elvis que vivía por allí
Antes de escribir el grueso de Acajo mundo
en Llachón a orillas del Titicaca”, dijo Rodrigo
Vera, quien pudo ser mi vecino

Cualquiera de los dos

Santiago es su mellizo desde hace casi treinta,
cuando yo vivía en el barrio de los poetas y
ellos por aquí, en La Cantuta

El barrio de los poetas no es Barranco

¿Entonces cantamos “Volver”?

No podemos cantar “Volver”, en esta dimensión
pasado y futuro convergen donde la moda vintage
hace que todo parezca contemporáneo

Pero, a pesar de esta impresión, nada asegura
que lo seamos de algo

“Juégate una pichanguita de mi parte”
se despide Rodrigo y sí, el fútbol une lo que divorció
a los poetas, ¿alguna vez estuvieron unidos?

No por el idioma, por sus derivados

Aunque hasta hoy ignore quién eligió este atajo,
evidentemente por no encontrar otro camino
y descubrir que el centro estaba en otra parte,
lejos de La Cantuta o de Santa Beatriz

Ese fue el barrio de los poetas

Westphalen me habría dicho “es ridículo”
(como leer a Jaroslav Seifert en español)

Él vivió en Emilio Fernández, lejos de La Cantuta
y del barrio obrero de Zizkov

La poesía no tiene barrio

Es errante, un centro errante –acoté una vez,
como me lo recordó Lafferranderie

Pero va por otros órdenes, en los cuales
se puede oír al futuro, que está oculto
hasta que le llegue el turno
de aparecer en escena

 
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Publicado por en octubre 16, 2016 en Honoris Cráneo, Perú

 

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Cráneo #148: Kreit Vargas Gómez

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Kreit Vargas Gómez (Arequipa, Perú, 1984) 

Arquitecto. Formó parte del proyecto Editorial Bastardía (2006). Obtiene el 1er lugar en los Juegos Florales de la Universidad Nacional de San Agustín (2007). Forma parte de la exposición Visual Poetry & Performance Festival (San Francisco – EEUU, 2008). Obtiene el 1er lugar en el concurso Plumas de Búho (2011). Ha publicado en la revista Pterodactilo, de la Universidad de Austin (Texas – EEUU, 2009) y en la revista LDDS (Santiago de Chile, 2012), traducido al portugués por la revista Zunái (Brasil 2011).

Ha publicado el libro objeto Elephant Gun (Editorial Cascahuesos, Arequipa, 2009), el registro poético-sonoro Santería (Editorial Dragostea, Arequipa, 2011), Dislexia.net [La danza de los extraviados] (Astrolabio Ediciones, Cuernavaca, 2012), con el que obtiene el reconocimiento a la mejor edición de libro independiente organizado por Fondo de Cultura Económica en México.

Sus textos han sido recogidos por las antologías Plumas de Búho (Perú 2010), Mi país es un Zombie (Ciudad de México, 2011), 4M3RIC4 2.0 Novísima Poesía Latinoamericana (Ciudad de México, 2012), Tea Party 2 Muestra dinámica de poesía Latinoamericana (Chile, 2013), Vox Horrísona Muestra de poesía última peruana (Perú 2013). Ha participado en festivales en México, Perú, Chile y Bolivia.



 

LOS NIÑOS ELÉCTRICOS DE ROSTOV

13. Fueron momentos realmente abrumadores, aquel fuego podría haber explicado la pintura de Chab. 53. En Polonia las plazas están vacías, exponen con dificultad sus sombras. 01. Es momento, caminaremos contra sus voluntades. 83. La verdad, hubiera preferido verlo hundirse como el sol, así lo recordaría, disuelto en colores. 43. Nacido de otras latitudes se recuesta en la cordillera, ¿Sabes que pudiste volar? Te recordaría cómo un ángel en la historia de nuestros fracasos. 32. Por ahora todo es una coincidencia en nuestro país actual. 17. Ninguna luz tuvo el hedor de aquella que te revestía. 93. De cualquier manera el fuego se hubiera expandido. El fuego lo hubiera purificado. El fuego lo hubiera llevado lejos. 00. Hubiera podido mantener algún prestigio a pesar profundidad del corte. 61. Los primeros tiempos de la prohibición me pertenecen, recuerdas al hermano de B. podría considerar que luego de la primera ráfaga, se convirtió en un animal de mito para mí. 87. Fue su casa y la figura diluida de Chab, quién transformó la noche. 93. Verlos correr desnudos a través del humo, es algo que no olvidaré. 11. Verme correr desnudo a través del humo es algo que no olvidarán, también el humo puede enloquecer. No solo se levanta contra el cielo. Como un digno enemigo, es un aliado que se eleva para dejar la tierra. Un animal de memoria confusa. 44. Desde aquí te veo a pesar de la ceguera, perfectamente, entrando en él, en sus visiones, en el ritmo magnético de sus predicciones. 67. El agua lo ha cubierto todo.

 

 

 

 

 

 

 

[…]

Regreso a la mío a las apuestas, al hipódromo. A las butacas sucias y vacías. A ver a mi viejo caballo. Famélico y cansado. Regreso para verlo trastabillar por los carriles infinitos. Sin voluntad. Convulsionando en cada tramo. Qué bello es ver morir un caballo. Una bestia inigualable. Qué bello es ver morir al caballo que amas. Su pelaje brillante solo visto por tus ojos. Qué bello e irónico. Abrazar lo que pronto está por partir. Y no poder sujetar lo que se va y desconoces por completo.

 

 

 

 

 

 

 

[JARDINES FLOTANTES]

Tarde, por la mañana eras un rumor ancestral. Qué idioma es el que te hace uno con el ruido interminable de langostas devorando la memoria. Un laberinto para el caminante que cae en el mundo desde lo más alto. Piérdete, bestia tierna en los evangelios del ayahuasca. Hermosa enredadera que da muerte al árbol que respira por encima de los organismos fundamentales. Otro es mi ser, otro su reino de héroes vencidos. Máscara dorada en la noche perdida. Termina pronto esta columna de humo, está conformación de niebla donde se edifica el día, descifra este teorema absurdo. Yo no era sino él. Yo no era sino él. Yo no era sino él. ¿Tú lo recuerdas, no es así? La voluntad del templo es reducirte a cenizas hasta el punto de olvidarte, escucha a quien te aguarda entre tormentas, escúchalo. Mastica tu lengua. Tú no eres sino él. Escribe la historia que deje a los hombres sin cielo, destrúyelo todo, necio comerciante de perfumes olvidados. Ella es tu abismo. ¿Comprendes? Sus palabras son el mercurio que te va matando. Entierra lo que nunca tendrá nombre. Tú glaciar palpitante. Delicadezas que se cuelan entre sacrificios. Este niño no tiene nombre. Ámalo porque a pesar de no ser nadie viste un cuerpo. Invisible. Mi ser es otro y mi reino se instala en los basurales del corazón.

Mi ser es otro. Bendecida mi voz por la vitalidad de la semilla. Mi ser es otro y no lo recuerdas. Escúchate, el agua no canta el giro de los anillos de Saturno. Ese mar muerto te recuerda a tu padre, ese mar muerto te recuerda a tu madre, a toda tu familia en extinción. Nube, conjuras niebla con la boca rota por su nombre, bebes e inhalas probabilidades efímeras, yo me pierdo en mí.

Todo se ha ido separando bajo la matemática estricta del primer llanto. Pronuncia el nombre de la criatura más hermosa que borro la memoria de todos. Esta carta nos habla de la muerte de una constelación. ¿Entiendes el juego? El vientre de su primogénito es azul y es un planeta de agua. La niebla me permite advertir mi oración definitiva. Esto soy yo ¿Adviertes el humo? Esto soy yo. Nací ciego y ya era tarde para respirar.

Tengo un nombre y niebla en el pecho. Hermano preciado, triste por no decir triste. Poseo y me avergüenza este artificio de luces. Pálido entre la mañana motorizada te desprendes articulado por las derivas. Tú eres el otro, el convencido. ¿Qué hablas cuando exaltado por las multitudes te marchitas en los cementerios?

El latido del ser a quien odias te puebla. Amas en secreto ese cuerpo, pero ningún fuego te mostrará su sombra. Piensa en el otro que te observa diariamente tras el humo. Te digo necio, también él te observa como un dios demente tras las sombra. ¿Eres el otro no es cierto? Redimido atraviesas los jardines entre el estupor de los niños santos.

Los cánticos empiezan.

Té de jazmines para la sed de lo absurdo.

El jardín florece en el desierto.

 
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Publicado por en octubre 6, 2016 en Cráneos, Perú, Poetas de los 80's

 

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