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Archivo de la categoría: Poetas de los 90’s

Cráneo #186: Michael Santana

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Michael Santana (Otavalo, Ecuador, 1996)

Actualmente se encuentra cursando el cuarto semestre en la carrera de Artes Literarias en la “Universidad de las Artes” de Guayaquil. En el periodo 2011-2014 participó  los elencos de danza y teatro de la “Escuela municipal de las artes” en Otavalo. Organizador de la lectura poética “Kikayta Witzachi” en Guayaquil. Finalmente participó en el primer recital poético generacional organizado por el colegio “República del Ecuador” Otavalo a finales del 2016 y asistió como poeta invitado al festival internacional “Poesía en paralelo cero” en su edición 2017.



 

VIII

 

Lo que más le duele a Tañán es que la está olvidando

como a la Lunática

halladora de un pocotón de cartas

y una metáfora que nunca vivieron

la está olvidando

y no hay frenos

como a la jinete otoñal

la celeste Mantis religiosa

sin bocado

la está olvidando

como a la churona y caoba

Valdivia

puente de tantas estrellas.

Tañán la está olvidando

y no hay mocos en su pluma,

con tres mililímetros de historias

a cuestas

fisuró las piedras

costillas.

El líquido se ha corrido

no hay frenos

huele a tarde y a fundas de golosinas

es cuestión de días

para que sea apenas

un frío escaparate del aliento

escaparate de lomo fino

en la sala curtida

carne cruda

Como si no supiera que hay mañana

cada mañana

le duele por encima de cualquier río

dar cada media noche

un paso en contra del contradestino

Huele a verde

no con café

huele a verde magulladura

derrumbe de una llaga

antes flor en la caja de la memoria.

Soy Tañán estoy aquí

con las manos y el guacho

llenos de mierda

arena

no me falta nada

puedo ya

llorar en segunda

meter marchas

aflojar la muñeca

sollozar en do menor

escaparate

en este desvelo de la tarde

apuñala recorrerte

hacerte sonido de nunca

escaparate

advertirte círculo

hecho viruta

echarte al cosmos de la carne

escaparate

Lo que me más me duele es que te estoy olvidando

y no hay frenos

Olvidando como a la pájara despechada

de mi primer verano.

 

 

I

Niño con patillas

salpicadas de orión

se encienden mechas al fondo

de sus pupilas

son todos los maestros

en un mar-padeo.

Huele a agüita de florida y comino molido

Él pregunta:

¿Por qué se quiebran las pieles de las piedras azules

si aún el cielo huele a vino?

pedazo de pluma

echado al mar

clavo que fecunda el otro lado

corren pulgas por sus hombros

en pan de oro se escuchan sus sollozos

ignora que está muerto

por eso parece

alguna estrella

Él pregunta:

¿Y el sol?

Pumpum

Pumpum

Pumpum

 

 

II

 

Cuenta la leyenda

Que corrían los soles tomados de la mano

dábanle tiempo a sus colonias

girando

inhalaban las piedras a su paso

las sienes

las vísceras

las estiraban

casi las mezclaban con el cielo

su estela dirigía los ríos y las tumbas

hasta al violento acto

del florecer de una rosa

Los soles

tentaban a las tierras

mojando todas las mejillas

por las noches

robaron las cometas, las nubes, los poemas

todo el aparataje eterno

A cambio nos dejaron

varias lunas farsas

manojos de besos repartidos

y

un papelote que decía

en forma de constelación

memoria.

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Cráneo #183: Federico Dager C.

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Federico Dager C. (Ecuador)

Desde los quince, ha procesado lo que lo rodea a través de la poesía. Junto a sus mejores amigos formó parte del Colectivo Ronaldos en donde realizó fanzines de poemas, crónicas y collage. En el 2015, queda en segundo lugar dentro del primer concurso literario organizado por la ESPOL dentro del marco de la semana de las artes. Ha participado tanto en lecturas espontáneas como organizadas, entre esas las jornadas de poesía organizadas por el Casal Catalá, hotel El Manso y el centro cultural “Fiap Jean Monet”. En el 2017 se egresa como bachiller, recibiendo el reconocimiento “Eduardo Sola Franco” por gestión artística dentro y fuera de la institución. Planea estudiar Artes Visuales.

Escribe y experimenta en:  tibiezas.wordpress.com



Chatroulette

(Después de Franny Choi)

Trasnochada se queda derramada la baba

Producto de un deseo delirante que se pronuncia diáfano dictante;

hombres que se reducen a pulsiones que se reducen a un puñal.

queman, mis entrañas

estas exigen nuevas llagas por donde escapar

y yo solo les puedo dar arrogantes acrobacias que se pronuncian entre pixeles.

caigo endurecida entre la cósmica y cálida conexión.

Entre engranajes de pelos que recubren las manos

Y carne que se despelleja para quedar cada vez más blanca e irreconocible.

Yo, una ventana compuesta por polvo, plumas y poros.

desconozco telescopios pero veo dioses que se disgregan en las retinas ya vacías

Siempre el otro y su necesidad de pronunciar

(Dice que soy un demiurgo rodando ombligo abajo por un jardín de jacarandas secas, dice)

Siempre esta soledad y su necesidad de encontrar

devorar,

Aspirar a más y ante la ausencia del tacto

Vomitar

Un hipervínculo que te acerque a mí

Que perfore las pantallas

que congele un gesto lo suficientemente honesto para entrar y descansar en cualquier rincón que apañe el cuerpo

Veo trozos

Torzos

Regazos

Manos

Labios

Una galería lo suficientemente pobre como para ser mercado

Se arquean formando refugios lo suficientemente amplios e inflamados como para no solo ser habitados si no también profanados al ritmo de la pirexia y su pirotecnia,

gotean

Se desdoblan en gesto de sumisión; muestran sus ofrendas; vulnerables y bellas,  sinvergüenzas con frustrados exhibicionismos se anestesian

Y a los costados entre lo condecorado y lo embalsamado

Ancianos bien conservados acunando a niños decapitados

Y mientras el extraño tipea, el cementerio de mis teclas jadea

Recreo una espora inconclusa donde caben todos mis huesos, y dejo que las corrientes de la tan anunciada posmodernidad me diluyan hasta convertirme en algo fácil de tragar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abulia

 

Llegó el viento de invierno  y hasta el

concreto

abraza en los días de abulia.

los que son hombres cruzan la vida hablando del próximo contrato

yo

bajo la mirada

y me topo con la piedra que me faltaba.

Preparan sus rostros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Persuasión

junto a un ceibo,

dándole la espalda al mar

recuestas tu cabeza sobre mi entrepierna de lechón

mientras Pizarnik en sus poemas se baja y se sube a la cruz

yo cuento tus dedos como si fueran clavos de porcelana

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

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Cráneo #179: Paco Granados González

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Paco Granados González (Huehuetenango, Guatemala, 1992)

Estudiante de Antropología Social. Forma parte de la antología Poesía Abstracta (Patológica editores), participó en la séptima edición del Proyecto posh (2014) en la rama de literatura.



II.

ahora recuerdo que cuando era niño
me contaban una historia
la de un hombre que salió una noche
a un bosque
a suicidarse
ahora sueño que camino por el bosque
y me topo con el cuerpo colgado y exánime
despierto eyaculando

 

 

 

 

 

XIII.

mi sueño siempre fue
ser el asesino de moda
sigo sin lograrlo
he perdido mucho tiempo
actuando como el personaje menos sospechoso.

 

 

 

 

 

XVII.

mi cerebro abandona mi cráneo
buscando un cadáver menos aburrido
al fin me quedo
como aprendiz de náufrago
acariciando la luz de mis terminaciones nerviosas
luz patógena
estar de acuerdo con la indiferencia
abluciones y epilepsia
ser el gordo que arruina la foto
sentirse maldito
recuperar el cerebro con un par de perforaciones.

 

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Cráneo #178: Martha Mega

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Martha Mega (Ciudad de México, México, 1991)

Escritora, performery directora de teatro. Estudió Literatura Dramática y Teatro en la UNAM y es fundadora y directora artística de la compañía Sí o Sí Teatro. Autora del libro de poemas Vergüenza (Mantarraya Ediciones 2017). En 2015 fue acreedora del Premio Punto de Partida de Traducción Literaria. Forma parte de las antologías Poetas Parricidas: Generación entre siglos (Cuadrivio, 2014) y Joven Dramaturgia Vol.3 (Libros Malaletra, 2016). Se ha presentado con espectáculos de spoken word a lo largo de México.



 

 

Sobre la puerta del matadero había
un número inmenso. Era el número cinco

despiertas gritando en otras lenguas
aunque tu madre te dio de mamar hebreo
tu padre te golpeó en tzotzil
tus secretos los guardaste en árabe

acá hay otros que dicen que se llaman
arios, mexicanos, tutsis, israelíes
lamentablemente
no eres parte de ellos
brother perdido de babel
sabrás qué responder
si alguien te pregunta
cuál es la cosa más dulce en la vida
alguien _por decir algo_ de tralfamadore
¿qué dirías?

creo que deberán inventar
mejores mentiras
o tendrán que continuar sin nosotros

que nos cuenten otra Historia
para que tomemos fuerza y nos arrastremos
como los desafortunados mamíferos que somos
hasta un bosque lejos de las llamas
un bosque hecho de todos los bosques

que cuenten una historia sobre viajar a otros planetas
vámonos a la ardiente dresden que es como una luna ardiente
o al silbante acteal vámonos
a mirar las estrellas o lo que sea que surca el cielo en gaza

que sea la noche del 13 de febrero de 1945
o la mañana lacandona del 22 de diciembre de 1995
o la tarde hace cinco años cuando mamá no regresó

si alguien te pregunta cuál es la cosa más dulce en la vida
¿logras dormir?
yo diría
despierta ahora
en cualquier lengua
salimos a quemar la ciudad mientras dormías

 

 

 

 

 

 

 

Caninos

aún antes de tener motivos
ya estaba
llena de furia
antes de tener nombre
aquello me había llamado

desde antes de ser huérfanos
todo era ya orfandad

alimenté a un perro negro bajo mi falda
nunca tuve miedo de ser una de las pequeñas
gruño no temo a las patadas los colmillos el éxito
de los grandes está cimentado en millones de fracasos
de los minúsculos si logro que uno de los grandes perros me mire
y piense
eso es terrible yo
nunca lo haré
habré cumplido mi labor para con el mundo podré
dedicar mi tiempo a preguntar
qué pisaba
cuando anduve el largo camino hasta tu casa
los huesos de qué
los escombros de cuánto
por dónde corrió antes el agua de sus charcos

algo está llorando
entre mi casa y tu casa
el camino es un largo perro hinchado al sol
entre tu casa y mi casa
mi casa ya no es tu casa
en ese rebelarnos a la cortesía popular
cuántas vueltas al mundo ha dado el agua
de la cerveza que sirvió de excusa
para salir de la fiesta y besarte
cuántas excusas ladramos y para qué

mordí a un hombre
perdí un diente escribió un poema
agradecido me decía me amaste
a tus espaldas
bella
se gesta la dulzura
quiero decir
a tus espaldas
como diciendo detrás
pero por ti
y a tu pesar
estela enferma
era pésimo en la cama y te amaba
por ese aullido nunca aprendí a perdonarlo
es una excusa dulce
como cierta tristeza temprana
infantil melancolía
como darse cuenta de pequeña de que
hay algo terrible
agazapado bajo la
con los ojos fijos en
pero está tan lejos que
apenas

 

 

 

 

 

 

 

Vergüenza del exilio

mi madre fue arrancada
del vientre
de buenos aires
la madre de mi madre
quemó las fotos de su hija
en silencio
quemó las fotos de su hija

me acuesto
en silencio
sobre la tierra fresca
junto a mi madre
sin pretenderlo
escuchamos
viejas canciones sagradas
de sus muchachos-bomba
todos los ches y los vos
como bajo agua salada

mi madre se estremece
ante el silencio
picanas
una carta de su padre en la que
cada hazaña caligráfica y alegre
de la pluma
supo
que no volvería a besarla
un hijo hermoso
fuertetriste
de aquel hombre
que eligió la patria

mi madre se estremece ante el silencio
su madre está muerta
a mí no me quedan fotos

mi madre me regaló un país
que no es el suyo
al caminarlo
todavía
me muerden los pies
sus desaparecidos
me golpean las costillas
las palabras que no la guardan
todos los nombres secos
los dioses armados
que la abandonaron

 
 

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Cráneo #177: Santiago Rothe

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Santiago Rothe (Mérida, Venezuela, 1991)

Participó en los talleres de creación literaria de la Casa Nacional de las Letras Andrés Bello. Participó en el primer encuentro literario de jóvenes poetas (2009). Participó como ponente en la bienal de poesía Ramón Palomares (2010). Invitado en la bienal de poesía Elías David Curiel (2011). Ha participado en numerosos recitales de poesía y en varios festivales mundiales de poesía (Venezuela), siendo publicado en la Antología del 9no festival mundial de poesía 2012: Capítulo Mérida.



 

 

Una mesa de cráneos azules
se sostiene al fondo del pasillo
ahora solo voces, solo voces
Mi madre lloraba con tanto silencio
que llenaba la casa con su nombre
solo los perros sentían la noche
Víctor revisa las ollas de la cocina pues su
hambre no cesa desde el noventa
cuando el olor a pólvora no le dejaba descansar
cuando la pólvora desangraba la infancia de San Agustín
y su padre era una sombra recurrente, solo eso, noctámbula
Silencio, por favor silencio…
Desde la oscuridad hablamos
nos reímos de los malditos
sueños que no vivimos
Mis pupilas se
consumen en la saliva del espanto
Siento que llegará tarde o temprano
la multitud de mi abandono incurable
Reúno la transparencia y ropa mía
vuélvete agua y sobre mí tu canto
y sobre mí la flor de tu arrogancia y esa voz
que tanto conozco
¿eres tú?
Viejos pasos Arturo, viejos pasos
Somos mecidos por la crepitación
de la aurora
Tú que nunca has sabido callar
y retumbas como siempre y te descoyuntas
en las escaleras de mi serenidad,
estás tan viejo de tanto joder
de tanto joderme y ahora no te veo pa
desquitarme de tanta mierda
Eres enorme, te fundes
Tus barbas se unen al mar y eres
presagio andante de mi locura

 

 

[…]

 

 

El insecto trepa la fortificación
Alguien grita y desciende al fondo del pozo
La transparencia de las cosas es sublime
Somos la voz de alguien que no soy
Antiguos moradores de la palabra
que se creían inamovibles
ahora todo es
difuso
inmortal
Su palabra cuelga
Su palabra se deshace
Son toscos principiantes
y yo que solo pedía silencio pa montar la clave
y le decía al viejo Arquímedes que se callara, que estaba gordo y era inconstante
que contrabandear con carreta estaba fuera de la temporalidad
y ese empeño suyo de envenenar gente
entonces la risa se apoderó de nosotros
como si todas las creaciones se burlaran de nuestras manos Santiago
perros malditos tratando de guarecerse bajo nosotros
Alguien nos ama desde el anonimato
alguien bebe nuestra sangre
alguien nos descuartiza
pero ser sed y delirio es nuestra justa causa
así nos procuramos el asilo de la tinta
ser amantes de las pequeñas tragedias
porque las grandes escapan a nuestra capacidad de sufrirlas
o si no le pueden preguntar a los ínfimos
a los descastados
a las cifras
al silencio de la calle que
atravesamos hendidos
por la lumbre de
esos insectos
que no sabemos amar
Estar desnudo es un asunto serio
lo sublime es la sordera
mordernos los labios para sentir
ya que nadie nunca supo amarnos
y no sentimos sino lastima de tan jilachos
los amores que nos han tocao
En el cuarto de al lado
nos masturbamos con los ruidos de su muerte
Lo que quiero ahora es bombardear mi país occipital
que se callen todos ustedes
y se vayan bajando de la mula
que no van, no van….
y tú, ese, pssssss!
Coño…
Díganle al maricón que deje de llorar
que lo que no mata amarga o se convierte en poesía
porque lo que brilla no se puede escribir
-bien lo sabía Palomares-
ya le darán pal fresco las viejas de la cuadra de ladrillo
esas sí que practican la lastima con devoción
bajan pa la iglesia como sumergidas
como las ballenas estériles
y lloran como gato con hambre
salen de misa creyendo en la perfección
de sus almas pobres
pobres
pobres

 

 

 

 

 

 

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Cráneo #176: Pamela Cuenca

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Pamela Cuenca (Loja, Ecuador, 1996)

Ha publicado en la Revista Suridea de la CCE (Loja, 2013-2014), Revista ComHumanitas de la Universidad de los Hemisferios (Quito, 2014), Revista El Faro (Loja, 2016), Gaceta cultural República Sur (Cuenca, 2017), Blog Anábasis (Perú, 2017). Ha publicado la plaqueta Ensayo de realidad virtual para un gato que despierta (Loja, 2017).

Le tiene miedo a las ventanas y es una paranoica obsesiva en constante decadencia. A veces no se ve a sí misma en el espejo.



Una cajita aterciopelada
Luz que se expande por el prisma
Mil colores que son solo cuatro
Anoche soñé con un conejo
Conejo blanco cola esponjosa
Los conejos son caníbales
Conejo se come a otro conejo
El conejo más gordo es el que gobierna
Este mundo extraño lleno de conejos y sangre
Un conejo bebé al nacer empieza la búsqueda
Busca comerse un conejo más grande
Y así, crecer
El crecimiento se mide por el tamaño de la panza
Panza gigante conejo alfa
No es un sueño es el conejomundo
Mundo conejo
Conemundo
Mundonejo
Miles de conejos caníbales
Conejo bebé ahora es un conejo niño
Su niñez es haberse comido tres conejos
Conejo niño sigue en la búsqueda
Escalar la pirámide de conejos comidos
Sangre expuesta no hay vísceras
Sólo rastros de piel conejuda
El conemundo mundonejo conejomundo
Sigue su cauce
Ríos de cadáveres de conejos
Una cajita aterciopelada abierta
Luz que se expande por el prisma roto
Mil colores que son solo retazos de vidrio
Conejos y conejos invaden la mente de un no conejo
Conejo niño ahora es un conejo joven
La juventud es haberse comido trece conejos
Conejo joven ya no quiere seguir creciendo
Pero el suicidio es inconcebible en el mundonejo
Un conejo joven busca ser comido
Ola gigante de conejos muertos
Cadáveres sin forma llenando cada centímetro
Conejo joven ha conocido una coneja
Ambos sin ganas de seguir siendo caníbales
Se aparean en su búsqueda por parar la matanza
Nace un conejo bebé
Y éste se come a sus padres
Los conejos son despiadados
Aquí lo único que importa es estar gordo
Una cajita aterciopelada abierta
Guarda en su interior el sueño de una niña
La luz se expande por el prisma roto
Mil colores que sólo pueden venir
De un mundo donde habitan
Conejos
Muertos

 

 

 

 

 

 

 

 

Miro el abismo que cabe en una alcantarilla destapada.
Un agujero oscuro lleno de trinomios cuadrados perfectos.
-Harta mierda que no sirve para nada-
Salvo para sincerar ciertas posibilidades.

a2 + 2 a b + b2 = (a + b)2

a puede ser igual a muchas cosas
a= vos
Vos= a
Como dije
muchas cosas.

Que me gustó sincerarme por medio de
una webcam.
Que soy una codiciosa
colecciona vestidos.
Que tengo aún en fundas y
con factura incluida
varios de ellos que no pienso usar.

-NO- le dije,
No sé yo tampoco como
NO
Sentir
Me olvidé de esas cosas
Un día que me clavaron una jeringa
Calibre 21
Y me gustó.

//Ahora pretendo ser una mujer responsable
Que se hace chequeos médicos cada mes
Todo sea por los exámenes de laboratorio
¡Alabado sea Cristo!
Que tengo
Seguro
(Hospitalario)//

Miro la luz que cabe por medio de un agujero destapado.
Una alcantarilla oscura llena de trinomios cuadrados imperfectos.
-Harta mierda que no sirve para nada-
Salvo para sincerar ciertas posibilidades

x2 + bx + c 

x  no será ninguna cosa
x≠ vos
vos≠ x
Como dije
ninguna cosa.

Me quedé congelada en un
Estado líquido del tiempo
Buscando jeringas de
Calibre 22
Buscando copos derretidos
Para inyectármelos en las venas.
Hipotermia para el
Corazón/ escarabajo
De una pequeña mujer
Que no pudo ser
Materia. 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ocho: dividir en dos el final del cable y pelarlo. Nueve: cortar la muñeca izquierda con un cuchillo. Poner los cables pelados y taparlos con esparadrapo. Diez: enchufar a la corriente.

-De la película “Soy un cyborg, pero no pasa nada” (2006)

Embrión, el azar en tu cabeza, pero – ¿Embrión, tienes cabeza?- No me responde el hijo que fecundaste en mi vientre caníbal – ¿Será que mi útero hambriento de ausencias se comió a mi hijo?- No, no me responde la manzana engusanada y los gusanos envenenados tampoco quieren seguir bailando. Observo, como una luciérnaga apagada, las luces de neón con devoción, le rezo a la cruz violácea, le rezo al aire. Me duele el tiritar de los pajarracos, mis venas son alambres de cobre número cinco, mis ojos dos bombillas led; no tengo baterías. Los hombres de blanco se llevaron a mi hijo, se llevaron a mi hijo y en su lugar pusieron en mi vientre un conejo robot. Acaricio mi conejito, lo pongo en mi regazo, está tan frío, está tan frío, su pelaje es extraño parece metal pero yo acaricio a mi conejito. Me ha picado un colibrí. No tengo útero, se llevaron mi conejo, no tengo casa, se llevaron a mi hijo, no tengo ojos –esos, sí me los comí- ¿Dónde está tu hijo? ¿Dónde está tu útero? ¿Dónde está tu conejo robot? No tengo cabeza, soy un embrión. No tengo cabeza, soy un conejo. No tengo cabeza, soy un montón de huesos arrastrados que buscan la cabeza. Caballo negro, no eres mi corcel esta noche, pero llévame.  El retorno a casa es un laberinto de cabellos rojos.

 

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Cráneo #175: Felipe Machmar

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Fotografía de Maximiliano Tempini



Felipe Machmar (Coyhaique, Chile, 1994)

Es un poeta que comenzó a escribir en 2010, participando en variadas lecturas desde entonces. Ha publicado los poemarios: Paulette con prólogo escrito por Juan Cameron (2014) y Asesinado, muerto y suicidado con prólogo escrito por Federico Zurita Hecht (2016). En 2017 se encuentra trabajando en una Antología de Poesía Joven Chilena junto a Simón López Trujillo y retrata un poemario muy personal que llamará Etcétera.



 

 

ETCÉTERA

mi -eterna- etcétera
no caduca en los ojos De
mi madre
ni en las manos de mi abuela
aferradas al aire
ni en nuestro
corazón
inmóvil -aunque- con un eterno flujo
sanguíneo

por supuesto
nosotros somos dos cuerpos

así los fluidos de dios
quien llora
desahuciado De felicidad
sobre nos otros

no es salado su llanto obligadamente sincero
sino dulce como los Elíseos
absoluto e imperfecto es dios
despiadado con quien sí puede mentir
un extraño golpe
dn la vida
un beso profundo bajo Cuatro y luego
siete soles
una avalancha
en su Cielo

no hay sal para este plano
pero dios puede hacerlo
mas
no disfrutar de ello
ni tener nos
en su corazón
como te tengo
etcétera
por mucho que lo intente
y dé vida
ininterrumpidamente
para mantenerte vivo en mí
y así en él

no me importaría quebrar el espejo del cielo
para recuperarte si te olvido

las personas que se abrazan
desDe el cielo parecen rosas
y todas las rosas de caSa están
con la tierra hasta el cuello como una corbata
nuestros brazos extendiéndose
de maneras incómodas
haciendo sentadillas en <<ocasiones importantes>>

a un dios escalofriante
que me obliga a perder mi camino
palpando mi latir árido entre sus suaves dedoscuchillos fosforescentes
de arrepentidas serpientes que cambian el pellejo
siendo piel y amabilidad
hablando con las bestias que prometí asesinar
oyendo Sus calvarios las tomo en mis dislocados manos
que las pierden y perdiéndose
en el sueño que duerme la Estación
al oírme batir la orilla de un cuenco y un amable lago
me perdonas
etcétera
bajo un sepulcro
que anhela ser griego

 

 

 

 

 

 

 

 

ET

etcétera
tu cabello es blanco
tu barba es blanca
no tienes bigote
para que también sea blanquecino
etcétera
pero sí una marca negra
probablemente
un corte
en ese
tu rostro
azul desde el cielo

San Tiago
no sé si vuelvo
eso lo sabrás tú
que llevas muchos más
años que yo
conmigo

en cuanto más te alejas
de donde
comenzaste
envejeces y te derrites
el cielo
contigo ahí
vuelve a ser una dilatada camilla
de sueños imposibles
que encienden tus ojos bilingües
de dos azules al tercer pinchazo
un azul
claro y
otro todavía más claro

etcétera
¿en qué lugar de tus ojos de tu Cielo preciso el corte?

me he elevado
demasiado
más allá de las ideas y las nubes

¿aGua?
los lagos y los ríos
son extensos jeroglíficos
en el
sur

y la tierra
más que construida
parece rota
ajada    varios trozos de género esterilizado
por la civilización
diluida en

la fe
sin migajas de luz
en el mostrador plateado
de esta frustrante inmensidad
regida por tiempO [dibujar un reloj en la letra O de <<tiempo>>]

diviso las nubes
encima
de las que evavivistediste
confiando tu destino
a una mano
sin árboles

bailaste y
prontamente corriste
del aullido salvaje
un seguro eco en el tiempo

dirigiéndote directo
adonde la bestia
no dejaba de despertar
ella tendió
hacia ti
una mano
tú regalaste ambas
y para ella las juntaste

dios y su sistema
no te dieron la liberación que tanto
ansiabas
etcétera
sino un trabajo
y te aprisionó en Este cielo
como un mito

el viento te ama
la brisa te ama
son tus padres
de él solo eres bastardo
et
cétera

y desDe
entonces
vagas buscando un final
un principio

eso no lo sabes tú ni lo sabré yo

la nieve congela tus indefinidas
EXtremidades
mientras con un cincel armas tus piernas
que a diferencia de
etcétera
no tienen várices

no sé qué pienso
ni qué escribo
mi alma y sus huesos
te esquivan
delatando que tú no EXistes
pero no les creo

yo
nos otros
no creemos en Nada ni Nadie

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CETERA

¿acaso logras oírme?
tú, ustedes, quienes seamos ¿todavía existen?

no serían los primeros, tranquilos.
hablo con los muertos
hace dos decágonos, etcétera,
en la Casa de los Muertos,
donde la mayoría de los zumbidos son pájaros
en la eterna madrugada y, la electricidad,
perdiéndose en el fin, escribe la marea estelar.

todo lo que escribas, Dios,
puede ser y fue,
pero no será, aunque vendas universos de segunda mano que, evidentemente,no pueden multiplicar más elefantes ni fuego
en Cartago,
quienes en seis diez
tuvieron que desvelarse con el molesto gorjeo
de las moscas.

Dios, con floja honestidad,
tú dirás,
etcétera, propuso una
desquiciada fantasía, a la cual un terapeuta ultraterreno
cortejó con milagrosa hambre,
‘’¿son esos todos los elefantes que puedes multiplicar,
etcétera?’’
mofándose en su cara, la sordera del dios que es todos los dioses,
etcétera, riendo eternamente;

en tus restos,
etcétera,
recordarás que faltan por probar
todos los cielos,
nuevamente.

sobre la Biblia,
pero no acerca de ella,
encuentras abierto mi relicario,
sostenido por el deterioro de la madre plata,
serpentina cadena
de todos los inmortales,
cuyas puertas, siempre abiertas,
tiemblan de aterradora
manera.
el relicario muestra a la misma persona,
dos fotografías cortadas en
imperfecto redondel,
de distintos tonos incoloros y,
distintos rostros,
recordarás también, tú, conmigo,
memoria del mundo azul.

personaje unánime,
etcétera, es lo que quise ser en esta vida,
si me dejabas sobrellevarme.
en la parte blanca del ojo,
sosteniendo un nombre,
que para mí no existe, dos lunares,
bajo el sol café que es luz para sí mismo,
mas no para mí;

la templanza de mis gritos,
el
-‘’ex
cet
e
ra’’-
gratificante canto
de todos los demás gritos,
o –oh-, piel medianamente negra,
sostén mi mano
en la multiplicidad de la tuya, despójame lentamente,
no merezco este sufrimiento,
he votado en el parlamento de tus azahares sin pedirle, a la historia,
permiso. adrede, lo hago, no puedo
detener mis deseos, me emociona el llanto
de la madre herida,
no pude, entiéndeme, esta invención tan iksageradamente
necesaria detener.

 

 
 

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