RSS

Archivo de la etiqueta: Abel Ochoa Suárez

Cráneo #52: Abel Ochoa Suárez

 

11830351_536715323153102_1172721468_n

 

Abel Ochoa Suárez (Guayaquil, Ecuador, 1986)

Es diseñador, publicista y poeta. Escribe en el portal político-social gkillcity.com y asuntosdelsur.com. Ha publicado El abismo de los justos (2012). Aparece en varias revistas digitales. Es parte de las antologías 8 Poetas ahorita (Dadaif, Camareta y Amaru de Perú) y Antología de poetas del Encuentro Poesía en Paralelo Cero (2013). Obtuvo una mención de honor en Poesía en Paralelo Cero (2012). Ha participado en la Feria Internacional del Libro (Quito, 2012), Encuentro de Poesía Ileana Espinel, (Guayaquil, 2012), Encuentro Poesía en Paralelo Cero (Quito, 2013) y Sumpavive (Salinas, 2013).


 

 

El rito

A una tierra huérfana mi sangre penetró,
también a grietas de noche y todos los astros
hasta desembocar en tu bóveda celestial.
Aletargado, cava un osario, el insomnio,
para los andamios de mi cuerpo.

¿Sientes el vástago frío de mis venas?
¿Sientes sus yedras de olvido?
¿Sientes los restos de tu naufragio?

Junta tus manos y bebe
el licor de mi alma expiatoria,
por el crimen que te nombra.
En la piedra del altar está escrito:
«Morir en ti es nacer cada día.»

 

 

 

 

 

A cuestas

 

Cargo a cuestas mis cadáveres roídos, desperdigando infiernos y cielos sobre este desierto de leche. Soy un enjambre de lo que no soy: espejos licuados, un abismo en un abismo. Guardo en las uñas los fantasmas que dormían junto a mí, mas no me canso de rasgar las entrañas de esta caverna, columpiarme en sus telarañas, refundirme en el mar de su oquedad. Sé que adentro se esconde el fuego de la verdad, la serpiente del conocimiento que espera impaciente fumando los ojos del que no quiere ver.

¡Las copas de los árboles están llenas de vino!

Me embriago lentamente como las montañas al amanecer, como un bramido envuelto en el sexo de su amante y me rindo ante la Creación con un ademán en forma de aleteo de lenguaje. Voy sembrando sanguijuelas en sus silencios, rompo los cristales del aullido a media noche, he sepultado el miedo en el mismo cementerio donde robé los muertos que me pruebo a diario.

 

 

 

 

 

Ciclo

Nazco en tu mirada
reflejada en un cuerpo deshabitado,
con el sexo cubierto de hojas muertas.

Como los gatos,
colgados de mendrugos del tejado,
crucifico mis huesos
en el péndulo de tu mirada.

Muero por mis ojos
calcinados
en tu encuentro.

La eternidad
se derrama entre tus labios,
te absorbo un trago de paz.

Vengo de Betania
para resucitar en tu vientre;
despojado de sexo,
de huesos,
de ojos.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en septiembre 21, 2015 en Cráneos, Ecuador, Poetas de los 80's

 

Etiquetas: , ,