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Archivo de la etiqueta: Poesía de los 80’s

Cráneo #182: Jorge Alejandro Vargas Prado

Jorge Alejandro Vargas Prado



Jorge Alejandro Vargas Prado (Cusco, Perú-1987) Licenciado en Literatura y lingüística por la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa. Se dedica a escribir y a la música.

Mantiene un blog:  http://perrodenieve.tumblr.com/



Contemplación de un arco-iris de fuego mientras duerme

Muchacho,

si escribiera un poema sobre ti

se parecería al mar turquesa del Caribe

o al sintetizador que usa el dios católico para componer la canción experimental que suena a diario en los grandes edificios financieros

o a una montaña que ha recuperado su nieve

o al olor de tu camisa o de tus pies

o al agua tibia o al líquido amniótico

o a un accidente geográfico

o a un ángel con cuatro alas de diamante

o al tiempo que demoran tus testículos en rozar tus muslos cuando caminas

o a tu rostro mientras duermes

o a la nostalgia que provoca descubrir el triste secreto que esconde la música electrónica y que salvará al planeta

o a tu lengua buscando el clítoris de tu enamorada

o a mí escribiéndote esto desde una tina llena de agua caliente

o a mí viéndome el pene a mí mismo

o a mí viendo tu ombligo o el inicio de tus nalgas musculosas

un poema que se parezca a todo eso

pero que nunca, nunca, nunca se parezca al amor oficial de nuestra época.

Contemplación de una fruta luminosa

Subí a un taxi y le pedí con cariño al chofer que me lleve a la Plaza de Armas de Ayacucho.

En el trayecto observé a una anciana que es también mi abuela cargando en la espalda un charango como si fuera un robusto niño del ande. Observé a señoras hablar en quechua por sus smartphones con nuestros familiares que viven en el subsuelo o en la amazonía o flotando en naves espaciales fuera de la atmósfera. Observé mototaxis desplazándose y los confundí con una bandada de colibríes turquesa. Observé a varios perros de lana durmiendo como si no existiera hambre en este planeta azul.

Entonces, un semáforo detuvo nuestro taxi.

El chofer contempló el semáforo

extendió su brazo a través de la ventanilla

tomó la luz roja

y la transformó en una granada.

Abrió la fruta dentro del taxi para comérsela y cuando de la fruta se liberó una luz granate pude verle bien el rostro.

El joven chofer del taxi era un príncipe wari en BVD y shorts.

Era una constelación sobre el mar o un puma o la figura abstracta donde los waris veían una estrella.

Conteniendo mi sorpresa y mientras él ponía el taxi en marcha

y mientras él mordía la luminosa fruta granate

le hablé temblando.

Le pregunté por el clima

y me dijo que el clima de Ayacucho era caprichoso porque él mismo era caprichoso.

Le pregunté por las discotecas

y me dijo que en Ayacucho todos los días abren las discotecas porque todos los días él enciende la radio de su taxi y las hormigas viéndolo pasar le rinden homenaje disparando rayos láser hacia el sol.

Él era la cumbia

o un templo wari de piedra construido hasta las nubes.

Comprendí entonces, mientras lo escuchaba:

  • que el polen del mundo tiene el olor de sus axilas
  • que sus axilas tienen el olor del magma
  • que el olor de sus axilas hablaba el idioma de los pumas apareándose

Ya detenidos en la Plaza de Armas de Ayacucho vimos cómo una libélula de color calypso se detuvo frente al parabrisas, como un drone.

Ella desplegó la compuerta metálica de su boca y nos increpó en quechua diciendo:

¿cómo fue que en estas tierras trocose el reinado en vasallaje?

Callamos por 30 segundos.

Intentando expandir la compañía del príncipe wari acróbata en shorts y BVD

le pregunté sobre tours en su ciudad y me habló de la Pampa de la Quinua donde cientos de peruanos murieron luchando en la última batalla por nuestra independencia.

Luego habló brevemente del complejo arqueológico de su propio cuerpo.

Le agradecí por sus palabras y zurciéndome los labios con yauri y lana de vicuña, bajé del taxi.

Él no partió por un buen rato. Entonces vi cómo el taxi desplegaba la compuerta metálica de su boca y cantaba una cumbia y me invitaba a jugar fútbol y me decía: ven, sube de nuevo, que soy la bestia solar que dirige un príncipe wari.

Yo me solidifiqué porque soy tonto y le temo a la belleza.

Al comprobar mi parálisis, el taxi partió iluminado por la luz granate de la fruta, llevándose la gloriosa y triste historia del Perú lejos de mí.

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Publicado por en abril 16, 2017 en Perú, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #181: Alexander Ávila Álvarez

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Alexander Ávila Álvarez (Quito, Ecuador, 1986)

Escritor y psicólogo. Poemas suyos han sido publicados en varias revistas, digitales e impresas, de Argentina, México y Ecuador. Consta en las antologías: Grito Insurgente (Viz-ca-cha, Editorial Independiente, Loja, 2016); Oniria Cia. Ltda. (Mecánica Giratoria, Cuenca, 2014); Apuntes sobre el Incendio (Ninacuro Cartonera, Cuenca, 2013). Reside en la ciudad de Macas. Colabora regularmente con artículos y textos de opinión para distintos periódicos y revistas de la región. Conduce el blog: Apuntes de un mal poeta (https://alexanderavila86.wordpress.com/).

 



 

 

Estoicismo 

es limarse los años en las arrugas
y seguir
hacia todos los puertos
pero a ninguna parte.

(¿O ser poeta?)

 

 

 

 

 

 

 

 

Asincronía de las formas

zigzag

atajo que perdió su mapa
en la esquina donde bifurca el viento

garabato

botella de whisky abandonada
sobre una cuerda rota de guitarra

línea recta

flecha descarriada
que conoció la hipocresía del arco

diagonal

cruce de viajeros sin equipaje
fóbicos al asfalto

círculo

orgasmo fragmentado
por la neurosis de la flacidez

espiral

la voz angustiada
de un sueño disecado

el poeta (.)

límite máximo del despecho
donde confluyen las formas
como síntoma evolutivo
de desintegración

 

 

 

 

 

 

 

 

Un organismo existe 

hasta que comienza a existir
pues la vida es el síntoma
que anuncia su muerte

(la nada es la isla
que alberga la eternidad)

 

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Cráneo #171: Paola Zambrano Jeria

 

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Paola Zambrano Jeria (Santa Cruz, Galápagos)

Estudió Diseño Gráfico Publicitario en la ESPOL, se ha desempeñado como catedrática universitaria y diseñadora gráfica. Actualmente trabaja como guía naturalista en el Parque Nacional Galápagos. Dedicada a la gestión cultural. Fue tallerista del escritor Miguel Donoso Pareja.
Ha publicado el poemario Suplicio de la horca (2005), fue incluida en el poemario 100 años de poesía erótica de mujeres ecuatorianas de la poeta Sheila Bravo (2006), Antología de poetas ecuatorianos Alianza Francesa 2006, Cuadernos Ecuador Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Guayas 2006, entre otros.
Recibió la condecoración al Mérito Cultural por el Gobierno Municipal de Santa Cruz 2014



 

Del libro inédito INDEFATIGABLE

Heridas mías:

Silben, graznen, no oscurezcan a lo lejos
Vístanse de mi orgullo, no adormezcan
La vergüenza no es más que asientos agitados en medio del abismo
Dancen como pájaros, marquen su nido
Pónganse en las primeras filas de mis tropas

Heridas mías:

Son eternos los estallidos de nuestras armas

( )

Una estalactita anestesiada por la oscuridad

Como un tumor que va a ser extraído,

Espera que suceda un milagro

 

 

 

 

 

 

Permanencia
Me arroje de rodillas sobre esta tierra, sobre el agua salada, sobre los gritos prolongados de la locura, sobre los acontecimientos mediocres que se lanzan para sentir mi caída.

Pero he llegado, cuando el encanto se convierte en un sollozo infantil que precipita las batallas; que no sobrevive a las devastaciones y sueña con flores que nunca han sido bellas, que crecen con las tempestades, donde gente llega sin anunciarse y se bañan en las aguas que el mundo ha abandonado

Luego ya no olemos a nada.

( )

Invoco a los inventores de la moral, que arrebatan la cama a los hombres, miles de cangrejos muertos sobre la playa.

Invoco a los estanques donde hombres inclinan sus cabezas en señal de vida, a los manzanillos que inflaman los ojos de los que no creen, a las viejas y las nuevas generaciones con sus deformidades.

Invoco a la incertidumbre, a los pulpos que se ahogan en puñados de sal, a los buitres que son más humanos, más absurdos.

Invoco a la inocencia que se ha arrojado a los brazos de otro, que la elogia con malas intenciones y no en silencio.

Me invoco a mí mismo que no dejo de parecerme a la vergüenza.

 

 

 

 

 

 

Rio Ígneo

Como una varilla delgada que ataca la pólvora, prevalezco en este círculo imprescindible, convencido, de lo contrario de lo que todos afirman, quebrantando a la fatiga como un animal blando. Me muestro, lentamente, cesando las acusaciones, señalando los límites de mi territorio; deteniéndome en mí obrar, hasta que suceda algo que profane mi memoria.

Me muestro, como una grieta abierta por la lluvia, donde el agua se detiene para aliviar al líquido de este cuerpo, este cuerpo plano, que dejó de ser una costura de tus emociones, que ha padecido cruzando tus recompensas, ha perdido la virtud de morir por sí mismo, ha perdido su ostentación por los conocimientos.

 
 

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Cráneo #164: Luis Alonso Cruz

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Luis Alonso Cruz (Lima, Perú, 1981)

Ingeniero Industrial de la Universidad de Lima, con maestría en Gestión del Conocimiento por la Universidad de León de España y administrador del blog cultural “Fundador de Supernovas” (http://luiscruzalvarez.blogspot.pe/). Publicó los libros Tetrameron (Fondo de la Universidad de Lima, 2003); Lumen, Trilogía del Espíritu (Nido de Cuervos, 2007); Radio Futura, dentro de la Colección “Piedra y Sangre” (Lustra Editores, 2008); Osario de Criaturas Perplejas (MiCielo Ediciones, 2014) y La Música del Hielo (Pájaros en el Cable Editores, 2015).

Poemas suyos aparecen en las antologías: “Mirando sobre el Heno” (Vallejo & Company Ediciones, Lima 2014), “Plexo Perú, Poesía Gráfica Perú-Chile”(Editorial Quimantú y Casa Azul, Valparaíso 2014),“Versolibrismo, poesía y arte contemporáneos” (Río Negro, Lima 2013) y “Cuatro Poetas Peruanos” (El Quirófano Editores, Guayaquil 2013). También ha incursionado en los relatos de ciencia ficción en revistas y páginas sobre el género (Revista Tatuajes N° 37 y 38, Perú 2015 y Revista Korad N° 17, Cuba 2015).



Los Tinieblos

A que sabe tu olvido

(Chavela Vargas)

A una legión de espejos,

a los susurros que se dan en la oreja

a todos los silencios que vienen desde ese armario de caoba

a la muerte en las barricadas.

Lo invisible se hace con la forma de las piedras y los hombres,

lo invisible es una tormenta que se avecina,

una pérdida de valentía

una mirada de pequeñas ruedas dentadas

¿Sabes guardar los libros bajo la cama?

¿Sabes cómo guardar los cajones de recuerdos?

¿Sabes contar historias de muertos?

Existe todo un arte para ello,

saber cómo ahogarse por varios días

y salir con los pulmones ilesos.

Las sombras doblan la esquina,

toman cuerpo,

dan miedo

porque ahora están en el cuarto que siempre fue nuestro,

y vigilan como solo lo pueden hacer los ausentes.

Ahora te vistes y te pones los lentes,

sonríes a medias

en mí se queda la oscuridad de tu cuerpo y varios secretos.

En la calle todos son muertos,

recuerdos de desaparecidos en guerras o en viajes de exploración

Mercurio es un canalla que se ríe en el cielo y se mete por la ventana de este cuarto.

Viene la ausencia,

Y aquí me quedo escribiendo otro gran secreto,

El mejor de todos: La Fabricación del Silencio.

(Del poemario inédito Ludopatias)

Procesiones de primavera

Aquí estoy

repleto de máscaras

y con la sonrisa hecha

líneas

Tú, me sales al encuentro como un cuerpo

rodeado de cirios derretidos

mientras unos discípulos

remecen bambúes

derrotados por el viento de tus formas.

Las calles huelen

a sahumerios

son signos femeninos

y masculinos al mismo tiempo

y en cada cuadra hay un

tumulto

por los Muertos al mediodía

Una pobre convicción

empapa a la gente

repiten los nombres

de libros prohibidos,

amores prohibidos,

todo lo prohibido a media voz

Bajo el calor de la primavera,

un amigo se oxida

es Mayo (del año 1989)

El arcoíris es monocromo

y pronto no estaremos,

ni tú ni yo

solo el lecho de este rio

repleto de nombres y apellidos

cuarteados,

retratos nitrosos y eternos

(Del poemario inédito Ludopatias)

10.

Y

en el álbum del padre,

quedarán sus huellas,

que en cada línea reunida

se lee esta historia a pie de página:

Existen 40 km,

Son los que separan un batallón,

de lo que es mío.

Este sentimiento se lo debo a Minsk

y su invierno del 43.

¿Qué somos?

El cúmulo de aguas que recorren el Volga

el cráneo pálido yaciendo en la trinchera

o

de repente;

esta nieve que no para de hablar.

Esta tierra se cuece

como lentejas,

mientras aparece el recuerdo de las tardes con la esposa,

los dos bajo las sombras

Comprando fresas y en la mesa relucía la juventud.

¿Cuántos piensan lo mismo?

¿Cuántos exhalan su último suspiro,

pensando en el jardín que dejaron sin cuidar?

Un millón de mensajes en la botella son estos hombres.

Izquierda, derecha, arriba y abajo; ellos son apariciones

y también desapariciones.

Las mujeres miran desde las camas,

son maniquíes partidos por la mitad:

sus ojos bien abiertos susurran el nombre

de sus Apolos

En una noche,

un viento me traspasa,

es la mano de una de esas mujeres,

blanca, como sus ojos.

Me conduce por trincheras amarillas,

tiene ansias de amar;

pero nunca aprendimos esa lección,

y preferimos escribir recuerdos en las heridas.

Hoy, esos 40 km ya no existen,

lo que es mío es mío,

Minsk ha desaparecido

y yo soy la cruz blanca en la tierra,

el sobreviviente de mí mismo,

un monumento”

(Del poemario La Música del Hielo, Lima 2015)

 
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Publicado por en diciembre 15, 2016 en Cráneos, Perú, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #163: Zeuxis Vargas Álvarez

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Zeuxis Vargas (Quetame, Colombia, 1981)

Licenciado en Psicología y Pedagogía de la Universidad Pedagógica Nacional de Colombia. Sus trabajos han sido publicados en varias revistas culturales tanto fuera como dentro del país. Algunas de esas publicaciones son las siguientes: Las cosas que aprendí; libro de poemas, editorial Seshat 2016. Fabulistas de la intimidad; Revista Quimera de España. Raúl Gómez Jattin, La poesía como necesidad; Ensayo. Revista Rara-Avis de la Universidad Pedagógica Nacional. Mitológicas; Revista Asterión de Barranquilla. Diatriba contra Rilke; Portal Renata del Ministerio de Cultura. Fue participante del taller de poesía y cuento “Ciudad de Bogotá” 2010. Además, fue Colaborador y escritor en la antología “Primera visión de autores cundinamarqueses”. Secretaría de cultura de Cundinamarca. Diciembre de 2001. Autor de las cartillas: Los mártires también son héroes (módulos maestro y estudiante), ofrecidas e implementadas en los 8 colegios de la localidad de Mártires- Alcaldía mayor de Bogotá D.C. 2011, Colombia. Creador del Ambiente de aprendizaje Idipron para la planeación del 2014 en la Unidad de protección integral La Rioja – Idipron. Otros trabajos suyos han figurado en diversos portales de poesía y cultura tales como: Los fabulistas de la intimidad: los auténticos extraviados; About poesía en español, Estados Unidos, 2013. Selección de poemas Aridez; Entremares Magazine, Alemania 2014. Selección de poemas; revista virtual Crear para leer; dirigida por la escritora argentina Marta Roldán. Artículos de reflexión pedagógica; página del movimiento humanista: paz, fuerza y alegría dirigida por Enrique Amigo, Chile.Por último, el poeta ha sido catalogado en el centro virtual de la biblioteca University Harvard y en la OEI. Actualmente se encuentra realizando difusión de su primer poemario “Las cosas que aprendí”, publicado por la editorial Seshat.



DESOLLANDO EL LLANTO

Yo que tengo por costumbre esta manía,

esta verborrea pegada

como cuero roto entre los labios,

yo que grito y berreo

hasta ponerme hinchado el corazón

y los puños morados

de tanto darle a nada y resentido.

Yo que me levanto a veces

con cierta repugnancia

arrinconada y susurrando,

tengo que decir,

que no es veneno lo que pasa

sino un sabor originario

que a veces nos pone a todos

de luto hasta los sueños.

Esto de tener que vivir como saliendo a escena

(como porfiando viento,

muecas de fastidio entre los ojos),

es apenas un motivo

para echarle fuego hasta la sombra.

La vaina sencilla de levantarme con fastidio,

de saber que vuelvo al ruedo aniquilando quejas

tiene cierta insistencia de aguja

punzado la carne

o cualquier cosa que posibilite un grito.

Es que crecer, de pronto,

con el olor de la sangre a ras de aliento

es como ponerse a recordar

lo echado a perder entre los sueños.

Que lo serio es esto;

ponerse a vivir como si fuera cierto.

Llevar del pescuezo y a rastras,

la sonrisa de hipócrita al trabajo,

ponerse a hacer familia;

abultar con cansancio las rutinas,

llegar como despierto hasta un domingo;

ponerse a mirar los días

como si fueran diplomas colgados en el pecho

y llorar, hasta reventar la sombra

como pompa de jabón entre los dedos.

Es que gritar así no lleva a cuento

sino a meras certezas de cuchillo.

Es esa rasquiña,

esa esquirla poniendo rojo el desespero.

Yo tengo esta manía,

este desagrado hacia el reloj de las esquinas,

esta gana de bajarme del mundo para siempre,

de ponerle tarjeta de vencido

a la mueca de amor que me vendieron.

Es que cargar de pronto

con tanto lío de silencios

perpetrando ciertas decepciones,

con el capricho de saludar amigos

y encontrar sorpresas como si fueran rostros,

le vuelve arisca el alma a uno,

le carga con fastidio las cobijas.

Yo tengo desgarrado algo

que se me sale, a veces, a maldecir los días;

la sensación de no hallarme,

la negación del tiempo

haciendo estragos en mis huesos.

Es que uno, a veces,

se levanta muerto

rajado a la mitad,

apenas floreciendo monotonías

y bostezando hastíos.

Es que uno, a veces,

se echa a podrirse

encima de contritos desalientos,

se nos eriza el compungido

o una gana de rompernos las entrañas

nos pone a mirar cualquier soledad con odio

hasta estallar lamentos.

Es que a veces, yo, como cualquiera,

enervado con ciertas cosas

que le sacan filo a la tristeza

me pongo en el oficio

de desollar el llanto.

 

 

 

 

 

 

 

 

ESCRIBIR
Registrar el universo por el respaldo,
acumular todos los datos posibles
de la harija y la pátina,
preparar el informe
de las imágenes que nunca existieron
y pensar que se inventa.
Sortear la pena de no crear,
producir siluetas enteramente echadas a perder,
dejar que un texto muera sin lector inventado
y soñar que el viento puede descifrar el amor.
Dejar versos en la espalda de un muerto,
dejar caer una letra como si fuera una porcelana
y sentir en un cuerpo dormido
el calor de la ternura.
Vivir los días creciendo o casi consumiendo,
acumularlos para la fecha festiva de las márgenes
y oír que tienen nombre,
que se van llenando de fantasmas.
Construir un propósito al levantarse
para poder caminar seguro del suelo.
Sospechar que hace falta algo
para que sea completo el humano
que dejamos de acicalar en el baño.
Concentrar entre los ojos una promesa,
dar por sentada toda la experiencia
y saber que está vacío, todavía,
el gesto para sonreírle algún día a los recuerdos.
Escribir,
escribir hasta que comencemos
a aparecer entre las cosas.

 

 

 

 

 

 

ODISEA

Hablar desde lejos

como si ya fuéramos ausencia.

Declarar con las palabras

el abandono

que dejarán las cosas en nosotros.

Destejer este poema

como si de verdad fuéramos Penélope.

 
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Publicado por en diciembre 13, 2016 en Colombia, Cráneos, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #154:Gabriela Ruiz

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(La frontera, 1983)

De rasgos asiáticos, descendiente de migrantes y militante de la ternura. El desierto y el tequila hicieron raíz en mi sangre. Desde entonces me sé fronteriza y estoy en la constante búsqueda de esta poética. Doy vida a Madame Ho. Colaboro en diversos medios electrónicos, y en especial para Revista Matapalo. Premios: Segundo lugar en el concurso nacional de poesía Ismael Pérez Pazmiño organizado por Diario El Universo con Inventario-Escritura de Viajes (Ecuador, 2016); Primer lugar en Crónica del Cincuentenario organizado por la UABC con Relato de una foránea (México, 2007).

Blog de escritura https://madameho.wordpress.com



 
 

La frontera. Año nuevo, 1953[1]

1953 es el año que está pariendo
Me parió, casi a los 22 años.
Cada lunes, desde hace tres meses, sucede…
Las piezas del olvido aparecen
Cartas, fotografías, discos,
Creí leer mi nombre en el perfume del mar
Le había pedido que atravesara el continente
Como si se tratara de cruzar una avenida
Me llamo Carmen. Canto. No lloro. No puedo matar.
En un mundo paralelo me llamo Carmen.
Llegará ese día: Yo estaré. Tú serás.
Nos besaremos los ojos lejos de la rabia.
Sin miedo a la caída,
Estoy en un trance agotador sin sueño,
Sin el deseo de comer, sin el deseo del agua.
Pensando en esa separación de los hemisferios,
De los continentes, de los mares,
Rezo para que siga haciendo calor
Pero en esta frontera soy Madame Ho
Transito con el corazón lleno de dudas.

 

[1] “Extraño sabor metálico en el aire” pruebas atómicas en Utah y Nevada, EE.UU. Hallazgos relevantes para descubrir la estructura del ADN.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

1969[2]

Mi nombre es región en este viaje…
El tiempo perfuma las sombras entre las montañas
Los nogales se reclinan a beber en el río Bravo
Desde el vértigo
Mi nombre es región en este viaje…
Es hora de bañarse bajo la lluvia
Nos tomaremos de las manos
Desde las orillas

Mi nombre es región en este viaje…
Vuelvo a mi vicio favorito, el calor
Ungida por la tierra
como la tagete inmortal al finalizar el invierno
Transparente

 

[2] La explosión de las minas carboneras 2 y 3 “Guadalupe” el 31 de marzo de 1969. Coahuila se convirtió en un pueblo de viudas y madres sin hijos.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Ħiroshima y Пagasaki [3]

19 de agosto…
el abanico dando vueltas sobre el ambiente húmedo de lo que
un día sería algo parecido a ¥ietnam
el sudor violento invadiéndolo todo
el agotamiento
desde esta habitación
puedo escuchar al mar mecerse frente a la costa nororiental
el pacífico se desplaza por debajo del horizonte.
durante el sismo de este latido, sin embargo, prevalece la serenidad de la tarde y la puesta
de sol, es un evento devastador…
al menos a la distancia de un deseo
la trayectoria de la tristeza y el ritmo de la lluvia:
hemos presenciado ese estremecimiento antes
pienso en esa maldición de “quedarse y luchar” sobre los escombros de lo que fue esta ciudad
la gente busca sobrevivientes y encuentre solo cadáveres
las sombras de los años transcurridos, tendidas en el suelo…
un ropero, una cama de soldado, y el calor.
nadie está a salvo. ɇs una idea que me provoca llanto
por eso me iré
aunque los trenes lleven a ningún lugar
en mi ciudad natal, todos quieren irse pero,
los que se fueron, añoran regresar
es difícil sobrellevar el desarraigo del agua, del suelo, del aire,
de los rayos solares y las fechas
desde luego, miedo-lo que no se han dicho
lo que menos importa es el gobierno
el caos posterior a la segunda guerra mundial
quizá ocurra otra explosión…
tú y yo, inesperados; Ħiroshima y Пagasaki, la suma de las estaciones.
la nuestra es la réplica de ése sismo
hace calor
—soy tuyo, Ħiroshima—
las nubes arden en llamas desde hace un mes atrás cuando empezó el verano, cuando en el
trópico de capricorniÖ se estrenaba en la noche.

 

[3] Hiroshima fue bombardeada el 6 de agosto y Nagasaki, el 9 de agosto  de 1945.

 

 

***Textos tomados de Inventario-Escritura de Viajes (Ecuador, 2016)

 
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Publicado por en octubre 26, 2016 en Cráneos, Ecuador, Poetas de los 80's

 

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Cráneo #62: Agustín Guambo

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AGUSTÍN GUAMBO (KITOPOLIS-CIUDAD PÁRAMO)

Master en Antropología por FLACSO; Maestrante de Literaturas Española y Latinoamericana por la universidad de buenos aires. Director del proyecto anarkoeditorial MURCIELAGARIO KARTONERA. Su primer libro de largo aliento “ceniza de rinoceronte” obtuvo el premio hispanoamericano de poesía Rubén Bonifaz Nuño (México-2014).

 


De CENIZA DE RINOCERONTE

[.iii.]

el cráneo del mar brilla en el páramo andino
en el centro de una jauría de árboles un canto arcano
anuncia el nacimiento de la noche

-pampachamuni apullay uyahuanquichu, manachu?-

has escuchado la dulce locura que crece en tu sangre tal como un cetáceo que se revuelca en la enredadera de las estrellas

[la noche nos protegerá de la pesadilla insectívora]
tukuy yawar ninchis quespin kaiku

[pertenecemos al viento y sus deseos ancestrales]
tukuy yawar ninchis quespin kaiku

-los retazos de una constelación andina besando la piel de los rinocerontes ̶ los

retazos de una constelación andina besando la sangre de los rinocerontes ̶ los

retazos de una constelación andina besando la ceniza de los rinocerontes ̶ los

retazos de un rinoceronte andino besando la sangre de constelaciones-

Ñawpa pachapi

-los retazos de una constelación que eriza el viento quiebran la noche andina-

porque en las noches me levanto para ver si has reencarnado del polvo de mis
manos
pampachamuni apullay uyahuanquichu, manachu?

porque en noches exiliadas me levanto para ver si nuevamente tu sangre yace en silencio sobre la constelación de los árboles y el desierto agoniza en mi piel
pampachamuni apullay uyahuanquichu, manachu?

volveremos al viento y su salmo de agonía que día a día alimenta nuestras palabras
pampachamuni apullay uyahuanquichu, manachu?

-los retazos de una constelación que eriza el viento hilvana la memoria de nuestros

hijos al canto de la nocheheladas-

luciérnagas eclosionan de nuestras huellas lamen el rostro de los árboles
en tanto cuerpos adheridos al néctar de las rocas lanzan una profecía

¡tukuy yawar ninchis quespin kaiku!

-los retazos de una constelación que eriza el viento quiebran la noche andina-

nuestros días han regresado al rojo acorde de las caracolas el aliento del sunset
inundando de electricidad balbuceante esta tierra andina diremos nuevamente
nuestra oración de olvido ¡tukuy yawar ninchis quespin kaiku! pensando en cómo
herir el vuelo de una ave o la caliente carne de los andes y gritarnos     -sin odio-

he aquí quien te olvida mientras muere he aquí aquel que blasfema sobre tu tierra he aquí quien ahora te pide que le hundas los dedos en los ojos serenamente acaricies sus nervios y te llenes de ira el edén es la muerte cabalgando sobre aquel horizonte húmedo que brota del vientre de aquellos árboles que me enseñaste a amar
nosotros somos el barro

donde nadie hundirá sus manos…

[.iii.]

Año 5522 (-calendario andino-) el trino de los átomos incendia los páramos del cosmos el polvo de las estrellas crea una tempestad hermosa y acéfala rinocerontes vagan en los andes Año 5522 aún recuerdo tus pies sobre la ceniza de un lenguaje que nunca comprendí pobres los seres que han mutilado sus lenguas en el olor del mar

-no bebas nunca de las manos de los árboles-no bebas nunca de las manos de los árboles-                    no bebas nunca de los árboles-no bebas de los árboles-

alguien susurra un sueño de escarabajos albinos -Homo faber- hombres viejos plantados en las corvas del mar hombres viejos desesperados empobrecidos gritando un largo período de sequías y resurrecciones desde las grietas de sus venas -Homo faber- Año 5522 tus pies desnudos y tibios alargándose en mi memoria Año 5522 los restos de nuestros cráneos no sirven ni para amamantar una flor sin duda somos el polvo precario que se hunde furiosamente en las estrías del mar Año5522 recuerdas la ciudad andina donde nos atravesamos esa brisa pálida y monocorde acariciándonos los labios recuerdas aquellos rinocerontes buscando el canto de la neblina en ríos gangrenados Año 5522 nunca costó tanto llorar como ahora que recuerdo tu olor y escucho la danza violenta de la noche ascender y una manada de rinocerontes corre libre en los páramos andinos ninguno de ellos es nuestro hijo ninguno nos pertenece Año 5522 recuerdo la arqueología de los insectos recuerdo la antropología de los pájaros aún recuerdo el silencio de la espuma quebrándose sobre mi pecho recuerdo la ciudad andina donde dejamos quemadas nuestras sombras donde rinocerontes vagan pero ninguno sabe de nuestros nombres ni de nuestra prehistórica sangre que inunda los árboles.

[.iii.]

a madre y padre
y el posfuturo de sus sangres
When tomorrow Tomorrow comes today

(Gorillaz)

la noche revienta sobre los cráneos de las flores la lluvia reposa en la caverna del cielo ¿escuchas? es la propagación del huracán atiborrado de nuestras almas ¡escucha el llamado de los andes! Yarukí Y Punín dónde madre danzó en medio de arcilla salobre [sombras vegetales que creciéndole íntimamente en el cráneo extraviaron la brújula de sus pesadillas y la destrozaron en medio del frío y la intemperie de una ciudad ajena a su sangre] mirando a su padre descender al sol del alcohol e inflamarse hasta blanquear su esqueleto Yarukí Y Punín donde el tambor del cielo reventó la tierra y llenó de semen andino al maíz ñukanchi Daquilema Wiñaypa paktakuna hemos llorado la sangre de aquellos que nunca verán el rocío de los peces tumbarse y enraizarse en nuestra piel Yarukí Y Punín extinción de la soledad lobos desnudos corriendo lobos desnudos y alegres ñukanchi Daquilema Wiñaypa paktakuna [marx sería un buen shamán en el siglo XXIII] padre y madre galoparon un anciano río madre no sabe nada del tercer mundo donde le ha tocado parir padre no sabe nada sobre Pachacamak señor del universo aquel que no es kari ni warmi pero siente que éste agoniza en su semen padre y madre remontaron el páramo chorreando trizados ancestros remontaron el páramo calculando la velocidad de la memoria para tatuarla en árboles paleolíticos -padre y madre instauraron un nuevo reino en cada huella- ñukanchi Daquilema Wiñaypa paktakuna he aquí tu raza en medio del smog en medio de la mácula lunar del páramo desnudos y ebrios preguntando de casa en casa por
Yarukí Y Punín [granizo enfermo afincado en las venas de los andes] por mi abuelo por mis padres por mis hijos y no hallemos sino ofertas y saldos y a un gringo albino sonriendo bobamente mientras graba el llanto de un wawa como quién graba su serie dominical Yarukí Y Punín punks andinos brotan del vientre húmedo de las flores I´m Useless, But Not For Long The Future Is Coming On larvas doloridas carcomen los andes Is Coming On he aquí tu raza eclipsándose en medio de un manglar de cemento The Future
madre derrite los pájaros de tu sangre en la brisa derrítelos y permíteles que renazcan en el olfato de los ciegos anhelando

C    H    U   N   Y   A   Q

 
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Publicado por en noviembre 2, 2015 en Cráneos, Ecuador, Poetas de los 80's

 

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