RSS

Archivo de la etiqueta: Tyrone Maridueña Guerrero

Cráneo #14: Tyrone Maridueña Guerrero

ty

Tyrone Maridueña Guerrero (Guayaquil, Ecuador, 1986).

Jugador de trompo.  Solo se dirá…y murió. Mención de honor, X Concurso Nacional de Literatura, género Poesía (2008).

De lo efímero a lo inconsciente: el sarcasmo de su pesadilla

(Una gota cae y se inflama de plegarias obscenas)

CAPITULO I

 Crónicas de una memoria en retroceso

Déjà senti y la ciudad devorada

“Tengo la sensación de que el mundo ya ha sido destruido, que es sólo la sombra de algo…y que ya no hay nada a lo que agarrarse”

Leonard Cohen

Las ruinas (causales) surgen de la esquizofrenia colectiva como un acto de piedad e invocación prudente. Sujetando su cuerpo con la mano derecha, los dedos tímidos y asexuales de la noche resbalan por su venganza y reforman la cordura que se acomoda en nuestra pesadilla. Ella recuerda a sus hijos no nacidos, ella aún duerme en el vientre de Phardis.

Phardis es una hoja en blanco con olor a cenicero.  347 sombreros guardan la carne del verbo y al verbo sin gastar,  pido disculpas, 348; La ex esposa del panadero acaba de tener una hija con el profesor de matemáticas. No, un momento,  347.  El profesor de matemáticas se suicidó frente a su hija recién nacida. En la carta explicó  que tenía miedo de fallarle al chico con el que mantenía relaciones sexuales en la universidad y del cual se había enamorado. Admitió que le incomodaba que la bebe sea hija del panadero, y que cuando era más joven asesinó a su padre empujándolo contra el bus en la calle que queda frente a la iglesia.  Phardis es una hoja en blanco,  el cigarrillo se acaba, el cigarrillo se acaba, el cigar……

A la ciudad de Phardis

 

 

Puerta de madera, jardín sin cortar, calle 2da. / Avenida 4

De la costumbre y el grito

 

La señorita sin zapatos no quiere sentir el ascenso religioso de los charcos por su cuerpo y 17 minutos después recorre el mercado buscando el veneno para  ratas que su madre le pidió en la mañana.

Juzga sin precautelar los límites de su lengua;

absorbe la culpa del aire y recrea la excitación infantil del asombro.

El asesino acarició su cadera

Ella lo ama

Él la detiene mordiendo sus labios

El veneno juega entre sus dedos.

Los dos se abrazan en medio de la plaza

y los gritos alaban a una nueva suicida antes de terminar el poema.

Ella lo sabe todo

y él solo puede jugar a perder.

La incertidumbre

 

I

Ella está cerca

nuestra imprudencia sale de la cama y atraviesa  su parpado

y al otro lado

un libro vomita encuentros casuales

y a no videntes buscando luciérnagas

en la repetición del cuento.

La ansiedad es un desierto / su blues / la misericordia.

El amor como un enjambre de lenguajes y astros sin masticar

vendrá  a la  ciudad  en busca de  los niños  que escondimos

en el temor ajeno.

la compañía de los sobrevivientes

será una especulación

y el perdón (el que es efecto y no acertijo)

el clímax de nuestra oscuridad.

II

Dios invento el coito

Los hombres el amor

Hermanos Edmond y Jules de Goncourt

De lo absurdo a la euforia

los siervos duermen en la extensión del fuego que es una lágrima agrietada

y una deformidad simbólica del pueblo.

Los restos son del caos

los susurros de la campanas

la ternura del muerto y la sonrisa infantil de la viuda.

El amor a contraluz es para los martes y los borrachos.

Algunas personas esperan que el telón se cierre

-nuevamente-

para volver a dormir y no retroceder a los significados incompletos de su cuerpo.

 
 

Etiquetas: , ,